(Minghui.org) Julio de 2026 marca el 27.º aniversario desde que el Partido Comunista Chino (PCCh) comenzó a reprimir la práctica de meditación Falun Gong en 1999.

Después de su presentación al público en mayo de 1992, Falun Gong ha beneficiado a practicantes en más de 100 países, entonces, ¿por qué lo persigue el PCCh?

Qué es el PCCh

Analicemos los orígenes del PCCh. El Partido Comunista surgió del lumpenproletariado de la Comuna de París, en Francia. Tras su llegada a Rusia en 1917, fundó el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS); poco después se formó la Internacional Comunista (Tercera Internacional), que se extendió por todo el mundo.

Fundado en Shanghái el 23 de julio de 1921, el PCCh fue la rama de Stalin en el Lejano Oriente chino. Desde su establecimiento formal hasta sus primeras actividades, el PCCh fue dirigido, organizado y asistido directamente por la Oficina del Lejano Oriente de la Comintern. La llamada República Popular China tuvo en realidad un predecesor llamado República Soviética China, que era un estado títere de Stalin: la Tercera Internacional en China.

El PCCh es una organización soviética, pero afirma ante el pueblo chino que son descendientes del marxismo-leninismo. Esto constituye un insulto a sus ancestros, socava milenios de su cultura y provocó la muerte de 80 millones de chinos. El PCCh es ajeno a China y no representa a la nación china: el PCCh no es China.

En las décadas transcurridas desde que el Partido Comunista Chino (PCCh) usurpó el poder en China, la historia ha demostrado que su esencia radica en el engaño, la maldad y la lucha. A lo largo de sus numerosas campañas políticas, utiliza la mentira y la lucha para socavar sistemáticamente la moral, la cultura, las ideas, la conducta y las relaciones humanas tradicionales de China. Esta es la raíz de gran parte del caos social que impera hoy en China.

Falun Gong promueve Verdad-Benevolencia-Tolerancia

Falun Gong, también conocido como Falun Dafa, fue presentado por el Sr. Li Hongzhi el 13 de mayo de 1992. En una sociedad donde la moralidad está decayendo rápidamente, Falun Gong guía a las personas a cultivarse basándose en los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia. La práctica también incluye cinco ejercicios suaves y permite a las personas mejorar tanto moral como físicamente.

En los primeros años después de su presentación en 1992, Falun Gong recibió numerosos elogios tanto del gobierno como de organizaciones civiles. En la Exposición de Salud Oriental de Beijing de 1993, el Sr. Li Hongzhi fue galardonado con el máximo premio, el «Premio al Progreso de Ciencia de Vanguardia», así como con el «Premio Especial de Oro» y el premio al «Maestro de Qigong más Popular». En 1996, Zhuan Falun figuró repetidamente en la lista de los libros más vendidos del Beijing Youth Daily, el Beijing Evening News y el Beijing Daily.

En 1998, comunidades médicas locales en Beijing, Wuhan, Dalian y la provincia de Guangdong realizaron cinco encuestas médicas, en las que participaron cerca de 35.000 personas. Esta fue la encuesta médica más sistemática y exhaustiva realizada hasta la fecha. Los resultados mostraron que la eficacia general de la práctica de Falun Gong para mejorar la salud y el bienestar físico superaba el 98%; además, las condiciones psicológicas y mentales de los participantes mejoraron notablemente.

En la segunda mitad de 1998, un grupo de miembros veteranos del Congreso Nacional del Pueblo, liderados por Qiao Shi, llevaron a cabo una investigación detallada y concluyeron que "Falun Gong es totalmente beneficioso para el país y el pueblo". Presentaron un informe al Politburó del Partido Comunista de China a finales de año.

Debido a los notables efectos de Falun Gong en la curación de enfermedades, la mejora de la salud y la elevación moral, sus practicantes difundieron la práctica y sus amigos y familiares comenzaron a practicarla. En tan solo siete años, el número de personas que practicaban Falun Gong alcanzó entre 70 y 100 millones, según una investigación del Ministerio de Seguridad Pública de China.

Jiang Zemin persiguió a Falun Gong por celos y odio

La popularidad de Falun Gong contrastaba marcadamente con la del entonces líder del PCCh, Jiang Zemin, cuya teoría política de las "Tres Representaciones" apenas atraía atención. Impulsado por los celos y el odio, Jiang anunció que "el Partido Comunista derrotará sin duda a Falun Gong". En julio de 1999, presionó a otros altos dirigentes del PCCh para que lanzaran una feroz persecución contra Falun Gong.

Se estima que Jiang y sus seguidores destinaron una cuarta parte de los recursos del tesoro nacional a llevar a cabo la persecución. Movilizaron a todo el aparato estatal, incluidos los medios de comunicación, el ejército, la seguridad pública, el poder judicial y la diplomacia, para implementar una política genocida integral contra los practicantes con el fin de "arruinar su reputación, quebrarlos económicamente y eliminarlos físicamente".

Jiang utilizó tanto la presión política como los incentivos financieros para coaccionar a toda la sociedad a participar en la persecución, incluyendo agencias gubernamentales, escuelas, empresas y vecindarios. Los lugares de trabajo, las familias y los hijos de los practicantes de Falun Gong también se vieron implicados. Los métodos fueron brutales, desde la farsa de la auto-inmolación de la plaza Tiananmen como parte de la propaganda de odio del PCCh hasta el secuestro, el encarcelamiento y la tortura de los practicantes, y posteriormente la sextracción de sus órganos. Minghui.org ha documentado la muerte de más de cinco mil practicantes de Falun Gong como resultado de la persecución.

El PCCh ha transformado China en una gran prisión: la población sufre lavado de cerebro e adoctrinamiento en el odio, se reprime su libertad de expresión, se les priva de sus derechos humanos fundamentales, se bloquea la información veraz y se extinguen sus creencias espirituales. En esta dictadura comunista, el Partido convierte a toda la población en instrumentos políticos que glorifican la dictadura, perpetúan la corrupción y encubren los crímenes. Las personas se convierten en piezas clave del sistema socialista o en engranajes de la maquinaria comunista; a nadie se le permite vivir una vida normal.

Debido a que la gente en China vive en un entorno cerrado y con el cerebro lavado, se les mantiene en la ignorancia y solo pueden ver los problemas de China cuando viajan al extranjero. Como resultado, los chinos no se atreven a disfrutar de sus derechos humanos, no se atreven a tener ideas propias y viven con los ojos vendados y manipulados por el Partido Comunista Chino.

Así es como la persecución del PCCh contra Falun Gong ha durado 27 años y no ha cesado.

La represión transnacional es el acto final del PCCh y está condenada al fracaso

Hoy en día, Falun Gong se practica en más de 100 países alrededor del mundo; su libro principal, Zhuan Falun, se ha traducido a más de 50 idiomas. En todo el mundo, los practicantes han recibido elogios y reconocimientos de gobiernos, comunidades y figuras públicas en forma de cartas, proclamaciones y premios.

Incapaz de erradicar Falun Gong, pero reacio a aceptar la derrota, el PCCh ha extendido su influencia a la comunidad internacional. Por ejemplo, ya en enero de 2000, el Consulado chino en Chicago intentó interferir en la decisión de la Junta de Gobernadores de la ciudad de Columbia y la Junta de Gobernadores del condado de Bonnie de declarar la Semana de Falun Dafa. El intento fracasó.

Desde entonces, el PCCh ha empleado todos los medios a su alcance para silenciar a Falun Gong en la comunidad internacional, incluyendo:

* Sobornar a medios de comunicación internacionales para que difamen a Falun Gong;

* Incitar a agentes a enviar amenazas de bomba para interferir con las representaciones de Shen Yun;

* Presionar a funcionarios gubernamentales extranjeros para que no vean Shen Yun y tratar a estas agencias gubernamentales como unidades subordinadas del PCCh;

* Cortar los neumáticos de los vehículos de Shen Yun Arts, poniendo así en peligro a los artistas;

* Destruir los puestos y paneles informativos de los practicantes de Falun Gong, arrancar sus pancartas y atacar físicamente a los practicantes mientras hablan con la gente;

* Participar en la guerra jurídica en sociedades libres para perseguir a los practicantes de Falun Gong.

El PCCh ha demostrado repetidamente su crueldad ante el mundo, lo que le ha valido la condena de líderes políticos y defensores de los derechos humanos. La represión transnacional es el último recurso del PCCh para erradicar Falun Gong, y fracasará.

El 5 de mayo de 2025, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó por unanimidad la Ley de Protección de Falun Gong. El 17 de junio de 2026, el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos aprobó el proyecto de ley S.4009, la Ley de Protección de Falun Gong y de las Víctimas de la Sustracción Forzada de Órganos.

La persecución del PCCh contra Falun Gong es, en esencia, una persecución contra Verdad-Benevolencia-Tolerancia. ¿Cómo puede un régimen político perseguir valores tan universales sin ser relegado al olvido por la historia?