(Minghui.org) Parte 2: Los Beneficios de Falun Gong: Maestros (Parte 2)

En China, algunos maestros de escuela también han sucumbido al declive de los valores morales. Muchos han recolectado dinero de sus estudiantes e incluso los han llegado a acosar.

Sin embargo, los maestros que practican Falun Gong siguen los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia en sus vidas diarias. Este artículo destaca a dos de estos maestros y describe cómo se han aferrado a su fe durante los 19 años de persecución que ha sufrido Falun Gong a manos régimen comunista chino.

Uno de los diez mejores maestros de Changchun

La Sra. Li Yan, una de las diez mejores profesoras de física de la ciudad de Changchun, en la provincia de Jilin, tiene mucho que compartir sobre los beneficios que recibió de Falun Gong.

Artritis curada

Después de graduarse en la universidad regular de Changchun en 1991, la nombraron maestra de una de sus escuelas secundarias afiliadas. Un día de octubre de 1996, un colega le recomendó el libro Zhuan Falun, uno de los más vendidos según el Beijing Youth Daily. La Sra. Li aprendió a través del libro cómo convertirse en una buena persona. Comenzó a reunirse con casi 100 practicantes para hacer ejercicios en el centro de actividades culturales de Changchun cada mañana, y también acudía a leer en grupo por la noche.

Había sufrido de artritis reumatoide aguda desde la niñez, y empeoró después de que comenzó a trabajar. Cada mañana, cuando se despertaba, le dolía todo el cuerpo, especialmente los hombros y dedos. La rigidez matutina le causaba tanto dolor que a menudo pensaba en terminar con su vida.

Poco después de empezar a practicar Falun Gong, sus dedos dejaron de estar rígidos por la mañana. Se dio cuenta de que el resto de su cuerpo también dejó de dolerle. "Sé que todos estos cambios fueron el resultado de practicar Falun Gong", aseguró.

Un maestro con principios

Tal mejoría física la impresionó y comenzó a seguir los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia diariamente. La escuela secundaria en la que enseñaba era una escuela de élite y muchos de los padres de los estudiantes eran oficiales de alto rango. Mientras que era normal para otros maestros aceptar regalos monetarios e incluso pedirles favores a esos padres, la Sra. Li siempre rechazaba tales regalos.

Un niño de su clase recibió una muy buena calificación y sus padres se lo agradecieron con un bolso de lujo. La Sra. Li lo devolvió a la tienda y puso los 900 yuanes en un sobre para que el estudiante se lo llevara a sus padres.

Cuando el SARS proliferó en 2003, uno de sus padres la visitó en la escuela para darle algunas vacunas importadas y costosas. “Cuando mi hijo tuvo baja la estima, siempre lo alentaba a progresar un poco. Seguimos agradecidos por aquello y siempre la llevamos en nuestra memoria", dijo la madre. La Sra. Li en ese momento había sido expulsada de su puesto de maestra por mantenerse fiel a su creencia y estaba conmovida por la demostración de amabilidad. Después de explicarle que no aceptaría el regalo y hablarle sobre Falun Gong, la madre se quedó impresionada y le deseó lo mejor.

Firme en su creencia

Después de comenzar la persecución, los funcionarios escolares le asignaron un papel de asistente y le redujeron el salario a la mitad. Sin embargo, esto no cambió su determinación de vivir según los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia.

En aquel momento era la responsable de los libros de texto con un presupuesto anual de 700.000 yuanes. Debido a que sus predecesores aceptaban sobornos y usaban la propiedad de la escuela para uso personal, la escuela tuvo que reemplazar a las personas que asignaba a ese puesto tres veces, en tres años. Después de que empezó a desempeñar ese papel, acabaron los sobornos, incluso si las peticiones eran de los funcionarios de la escuela.

Todos los años, el proveedor de libros de texto proporcionaba tarjetas de regalo y otros regalos monetarios, en privado, a cada enlace encargado de los libros de texto. La Sra. Li nunca los aceptó durante los seis años que desempeñó su cargo, y fue la única que actuó así en cerca de las 200 escuelas que hay en su ciudad. La proveedora de libros de texto sintió curiosidad por saber por qué no los aceptaba y se mostró respetuosa después de conocer la razón. La eligieron como empleada modelo ese año a pesar del maltrato que recibió por su creencia.

Cuando la Sra. Li estuvo en prisión por practicar Falun Gong, su familia la visitó y se dio cuenta de que disponía de solo unas chanclas, a pesar del frío invierno. Después de intentarlo muchas veces, finalmente pudieron enviarle un par de zapatos acolchados de algodón. La Sra. Li no los guardó para sí, sino que se los dio a una criminal condenada por homicidio que no tenía zapatos de invierno. Muchas detenidas cuando vieron esto se sintieron conmovidas por su bondad.

Maestra ejemplar en la provincia de Guangdong

La Sra. Zhong Yanhong se graduó en el Conservatorio de Música de Xi'an y se convirtió en profesora de primer rango en la escuela secundaria Danzao de la ciudad de Foshan, provincia de Guangdong.

Una estudiante honesta

Cuando la Sra. Zhong estaba en el segundo año de la universidad, notó que otro estudiante cambiaba de ser alguien descuidado a convertirse en una persona ordenada, y de tener malas calificaciones a tener actuaciones excelentes. Sintiendo curiosidad, después de presenciar lo que había pasado, preguntó. Se enteró de que la razón era que aquel estudiante había aprendido Falun Gong recientemente. Esto la intrigó y la condujo a interesarse más, hasta que finalmente empezó a cultivarse.

Desde entonces se ha disciplinado de acuerdo a los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Un día solo consiguió hacer ocho abdominales en clase de gimnasia y no pasó el examen. Para ayudarla, una compañera de clase que supervisaba la prueba informó que había hecho 28. Más tarde le contó la verdad de lo sucedido a la maestra y pidió que le hiciera un examen de recuperación. La maestra se sorprendió: "Normalmente los estudiantes acuden a mí con la única idea de pasar el examen. Ahora, tres de ustedes que aparentemente han pasado la prueba me solicitan una prueba de recuperación. ¿Qué está pasando?”. Curiosamente, la profesora descubrió que aquellas tres estudiantes eran practicantes de Falun Gong.

La Sra. Zhong se volvió más saludable y de mente más abierta debido a la práctica de Falun Gong. La gente a su alrededor la adoraba y apoyaba que practicara.

Una respetada maestra ejemplar

Con los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia guiando su trabajo, siguió mejorando su método de enseñanza y preparó concienzudamente cada clase. Sus colegas dijeron que cada una de sus clases podía considerarse ejemplar. Además, podía ajustar su enseñanza en función de la situación y la preparación de los estudiantes. Sus clase inspiraban la creatividad y la imaginación de los estudiantes.

En un concurso de discursos de maestros en mayo de 2003, la Sra. Zhong ganó el gran premio, aunque era la primera vez que participaba. El título de su discurso fue "Convertirse en una mejor persona". Describió cómo ser una mejor persona y un mejor maestro siguiendo los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Al hablar de tolerancia lo hacía dando ejemplos: Una estudiante en su clase producía siempre dolor de cabeza a los profesores y a la escuela, en general. La Sra. Zhong le contaba historias y hablaba con ella de vez en cuando sobre cómo hacerse responsable de sí misma. Movida por su perdón, paciencia y compasión, esta estudiante comenzó a obedecer las reglas de clase y a participar productivamente. Los maestros que escucharon el discurso de la Sra. Zhong se conmovieron. La seleccionaron como maestra ejemplar en 2005.

Fue también la única maestra de la escuela que se negó a aceptar regalos de los padres de los alumnos. Cuando los padres le pagaban la factura del teléfono, se la devolvía; cuando los padres le daban dinero en efectivo, también se lo devolvía íntegramente. Impresionada por su excelente desempeño y ética de trabajo, la directora la ascendió varias veces, en un corto período.

Epílogo

Arriba hay solo un par de ejemplos de maestros que practican Falun Gong, un sistema de automejora de la Escuela Buda, introducido al público en 1992. Para cuando empezó a ser reprimido por el partido comunista en 1999, el número de practicantes era de cerca de 100 millones desde que hiciera su aparición 7 años atrás.

Al igual que otros practicantes, estos maestros fueron cruelmente perseguidos por su creencia en Falun Gong. La Sra. Li mencionó anteriormente que fue expulsada de la enseñanza por más de 10 años. También la detuvieron en numerosas ocasiones, y la sometieron a torturas y lavados de cerebro. Debido a todas estas desgracias, su padre soportó una enorme presión hasta acabar desarrollando un trastorno mental. De manera similar, obligaron a la Sra. Zhong a dimitir, para después acosarla con frecuentes arrestos y detenciones, incluido los ingresos en campos de trabajo hasta en tres ocasiones.