(Minghui.org) Una mujer de 77 años, incapacitada, de la ciudad de Harbin, provincia de Heilongjiang, fue ingresada en prisión en silla de ruedas en diciembre de 2025 para cumplir una sentencia de tres años por su fe en Falun Dafa, También llamado Falun Gong, según informó recientemente Minghui.org.

La señora Hao Sanbao fue sentenciada a tres años de prisión en 2022. Debido a su delicado estado de salud, fue puesta bajo vigilancia domiciliaria. A pesar de su incapacidad, decenas de policías irrumpieron en su vivienda, el 23 de diciembre de 2025 y se la llevaron en silla de ruedas. El 30 de diciembre fue ingresada en la Prisión de Mujeres de la provincia de Heilongjiang.

El esposo de la señora Hao falleció hace 15 años y su única hija vive fuera de China. Se encuentra en una situación desesperada, sin nadie que pueda visitarla en prisión.

Persecución anterior

La señora Hao comenzó a practicar Falun Dafa en 1995. En apenas dos semanas, muchas de sus enfermedades crónicas, entre ellas una grave afección cardíaca, hipertensión arterial y periartritis reumática del hombro, desaparecieron. Después de que el Partido Comunista Chino ordenara la persecución en 1999, mantuvo firme su fe y fue objeto de persecución en repetidas ocasiones.

La Sra. Hao fue arrestada en su domicilio una mañana de enero de 2002 por oficiales del Departamento de Policía de la ciudad de Harbin y de la Estación de Policía de Wenzheng. Registraron su vivienda y la llevaron a la estación de policía para interrogarla. Debido a su hipertensión arterial, el centro de detención local se negó a admitirla. La policía confiscó su pasaporte y documento de identidad, y la obligó a pagar una fianza de 5.000 yuanes. Posteriormente fue puesta en libertad.

La policía se negó a devolver los 5.000 yuanes de la fianza cuando terminó el período de libertad bajo fianza. Su esposo presentó denuncias ante organismos de nivel provincial y, finalmente, la policía devolvió el dinero en 2007.

La angustia mental provocada por los repetidos arrestos de la señora Hao afectó la salud de su esposo. Él sufrió un ataque cardíaco en 2011 y falleció.

La Sra. Hao fue arrestada nuevamente el 10 de octubre de 2014, después de que alguien la denunciara por informar a otras personas sobre la persecución. Se negó a decir su nombre durante el interrogatorio en la Estación de Policía de Tongda, pero los oficiales la identificaron mediante su base de datos interna. La policía registró su vivienda y confiscó numerosos objetos personales, así como 16.000 yuanes en billetes que llevaban impresos mensajes relacionados con Falun Dafa.

Debido a su hipertensión arterial, el centro de detención volvió a negarse a admitirla. Antes de ponerla en libertad la noche siguiente, el oficial Gao Ming intentó extorsionarla para que entregara 10.000 yuanes. Ella se negó a hacerlo.

A principios de junio de 2015, la Sra. Hao fue ingresada nuevamente a la estación de policía de Tongda para solicitar la devolución de su documento de identidad. El oficial Gao se negó, alegando que su caso todavía no estaba cerrado.

Un grupo de policías irrumpió en el domicilio de la Sra. Hao la mañana del 19 de abril de 2021. La esposaron y confiscaron sus libros de Falun Dafa, materiales informativos, un retrato del fundador de Falun Dafa, varios teléfonos móviles y algo de dinero en efectivo.

La Sra. Hao fue llevada a la Estación de Policía Ferroviaria de la ciudad de Harbin para ser interrogada. La policía afirmó que había estado vigilando sus actividades diarias durante meses. Durante el examen médico requerido para su detención, se comprobó nuevamente que tenía una presión arterial peligrosamente alta, por lo que fue puesta en libertad bajo fianza al día siguiente.

Oficiales de la Estación de Policía Ferroviaria de la ciudad de Harbin volvieron a irrumpir en el domicilio de la Sra. Hao en 2022, con la excusa de que tenía billetes que contenían información sobre Falun Dafa. Ella fue sentenciada en secreto a tres años de prisión. Aunque las autoridades la pusieron bajo vigilancia domiciliaria debido a su delicado estado de salud, años después la llevaron bajo custodia para que cumpliera su sentencia, pese a que para entonces había quedado completamente incapacitada.