(Minghui.org) Zang Qinli y su esposa, la Sra. Wang Cuihua vivieron felices con su familia en el pueblo de Dongxiandu, en el municipio de Wangcheng, provincia de Shandong.

La pareja tuvo siete hijos: cuatro varones y tres niñas. Tras retirarse de la fuerza aérea, el hijo mayor trabajó en la ciudad de Qingdao y fue ascendido a un puesto de liderazgo. El segundo hijo tenía su propio negocio y era muy rico, y el tercero era gerente de una empresa constructora y disfrutaba de una vida cómoda. El hijo menor fue director de una escuela reconocida de la región y tuvo una gran influencia. La hija mayor era subdirectora en una empresa municipal. La tercera hija se casó con el secretario del Partido Comunista Chino (PCCh) del pueblo.

Como Wang era obesa y sufría una enfermedad pulmonar crónica, la gente del pueblo la llamaba "botiquín ambulante". Después de comenzar a practicar Falun Dafa, su salud y su visión de la vida cambiaron drásticamente. Ya no necesitaba medicación y perdió peso. La gente en el pueblo quedó muy impresionada porque era como una persona diferente.

Agradecida por los beneficios que disfrutó tras comenzar a practicar Falun Dafa, la Sra. Wang contó a otros sobre los milagros que experimentó y muchas personas comenzaron a practicar. Más de 20 personas del pueblo realizaban rutinariamente los ejercicios grupales en la oficina del comité del pueblo.

Comienza una pesadilla aterradora

Tras el inicio de la persecución por parte del PCCh en julio de 1999, la Sra. Wang fue a Beijing para apelar por Falun Dafa. Cuando volvió a casa, los agentes de la Oficina 610 local la enviaron a un hospital psiquiátrico.

Como su familia era bien conocida en la zona y la Sra. Wang era influyente, el Comité local de Asuntos Políticos y Jurídicos (PLAC) y la Oficina 610, la presionaron para que renuncie a Falun Dafa. Recurrieron a tácticas despreciables, como suspender a sus hijos de sus cargos y enviarlos a casa para intentar hacer claudicar a su madre; fueron amenazados y les dijeron que no podían volver al trabajo hasta que ella renunciara a Falun Dafa.

Ante la brutalidad dura del PCCh y sus repetidas mentiras, sus hijos ignoraron el hecho de que se recuperó tras practicar Falun Dafa. Se turnaban para vigilarla las 24 horas del día y la presionaban para que actuara en contra de su conciencia y renunciara a su fe.

Como era constantemente vigilada, la Sra. Wang no podía estudiar las enseñanzas del Fa ni realizar los ejercicios. Bajo la intensa presión de su familia y engañada por el incentivo de la ganancia material, olvidó cómo Falun Dafa la ayudó y dejó de practicar.

Empezó a sumarse a la persecución. Wang empezó a apoyar al secretario del Partido del pueblo, Zang Xingli (a quien más tarde le diagnosticaron cáncer y falleció), y coordinarse con otros funcionarios. Wang convocaba a los practicantes a la oficina del Comité del Pueblo y los presionaba para que entregaran sus libros de Dafa y firmaran documentos en los que renunciaban a Falun Dafa. Influenciados por ella, algunos practicantes dejaron de practicar.

Además, supervisaba las actividades diarias de los practicantes y las denunciaba a la policía. Poco después de que denunciara a un practicante, este fue detenido y falleció bajo custodia policial.

La tragedia cae sobre la familia

La salud de Wang era buena mientras practicó Falun Dafa, pero ese otoño enfermó gravemente. Su cuerpo se cubrió de llagas purulentas de las que supuraba un líquido amarillento. Se le hincharon tanto los pies y los ojos que no podía caminar ni abrir los ojos. Se dice que, cuando estaba a punto de morir, se dio cuenta de que aquellas eran las consecuencias de haber ayudado al PCCh a perseguir a los practicantes. Quería reanudar la práctica, pero ya era demasiado tarde. Falleció un año después.

Eso fue solo el comienzo de la miseria de su familia. El verano después de la muerte de Wang, el único hijo de su hijo menor (el director del colegio) cayó en un embalse y se ahogó. Tenía 14 años. Poco después de su muerte, la hija mayor de su segundo hijo desarrolló una enfermedad mental, saltó desde la quinta planta del hospital y murió. Varios años después, el segundo hijo de Wang sufrió un infarto mientras trabajaba en el campo y murió. Su hijo mayor era agricultor y sufrió una gran pérdida. Su hija mayor enfermó y murió, y su tercera hija se divorció del secretario del Partido del pueblo. Esta familia, que fue importante, próspera y adinerada, cayó así en la ruina.

Falun Dafa, una disciplina espiritual basada en los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia, aportó enormes beneficios a la familia de Wang. Pero el PCCh, que aboga por el odio y la brutalidad, no pudo tolerar los valores universales de Falun Dafa. Quienes trabajan para el régimen difunden mentiras para engañar a la gente y perseguir a los practicantes por su fe.

Pero la honestidad y la integridad son un componente inherente de la humanidad. Siguiendo conscientemente al PCCh, difamando a Falun Dafa y persiguiendo a los practicantes, Wang y su familia eligieron su camino. El PCCh es responsable de su trágico destino, y lo que les ocurrió también es una lección para quienes renuncian su conciencia.