(Minghui.org) Popa, un empresario de Rumania, se detuvo frente al estand de los practicantes de Falun Dafa en Narinkkatori, en el centro de Helsinki, el 15 de agosto de 2026. Preguntó cómo se practica Falun Dafa y cuánto tiempo se deben realizar los ejercicios cada día. Riikka, que pasaba por allí, se detuvo y dijo: "Puedes hacer un poco cada día. No tienes que practicar durante horas".

Riikka le contó a Popa que ella hacía los ejercicios todas las mañanas: "Siento un cambio en mi condición física y mi mente está mucho más despejada". Riikka trabaja en fisioterapia y compartió su experiencia practicando Falun Dafa con otros transeúntes.

Los practicantes de Falun Dafa organizaron una jornada informativa en Kamppi, Helsinki, para dar a conocer esta disciplina espiritual y concientizar sobre la persecución por parte del Partido Comunista Chino (PCCh). Como el evento "Asian Design Culture 2026" se celebraba en la cercana Narinkkatori, mucha gente pasó por el estand de los practicantes. Algunos se detuvieron y probaron los ejercicios; otros firmaron una petición para exigir el fin de la persecución o dijeron que difundirían el mensaje.

Riikka comentó que aprendió Falun Dafa hace años y que realizaba los ejercicios por la mañana. En su trabajo interactúa con diversas personas, incluidas algunas con actitudes negativas; la práctica le ayuda a mantener la calma y la claridad mental. Un practicante le sugirió leer Zhuan Falun, el texto principal de Falun Dafa, indicándole que podía leerlo en línea o buscar una copia impresa en la biblioteca. Riikka dijo que lo pediría prestado en una biblioteca.

Practicantes demuestran los ejercicios de Falun Dafa en Kamppi, Helsinki, el 15 de agosto de 2026. (Minghui.org)

Un transeúnte toma una foto de los practicantes realizando los ejercicios. (Minghui.org)

Personas observan los paneles informativos. (Minghui.org)

Personas prueban los ejercicios

Popa (derecha) aprende los ejercicios de Falun Dafa. (Minghui.org)

Popa probó los ejercicios en el lugar. Comentó que dirigía una empresa de construcción de edificios comerciales y residenciales y que ocupaba el cargo de ingeniero superior. Le confesó a un practicante que no lograba dormir bien, ya que su mente estaba constantemente ocupada con múltiples preocupaciones.

Tras probar los ejercicios, Popa explicó que las operaciones de su empresa abarcaban varios países, entre ellos Rumania, el Reino Unido y Finlandia. Señaló que su compañía realizaba una reunión informativa de media hora cada mañana, tiempo que los empleados podían aprovechar para aprender los ejercicios.

Un transeúnte aprende los ejercicios. (Minghui.org)

Popa comentó que, tras regresar del Reino Unido, tenía intención de que los gerentes de su empresa aprendieran también los ejercicios; se trata de profesionales procedentes de Polonia, Portugal y Letonia.

Al conocer la persecución llevada a cabo por el PCCh y la sustracción forzada de órganos avalada por el Estado, Popa se llevó diez formularios para recabar firmas y afirmó que pediría a sus compañeros que apoyaran la petición. Se comprometió a devolver los formularios el sábado siguiente.

Alzar la voz contra la persecución

Fredous Alam, originario de Bangladesh y residente actual en Finlandia, preguntó si la sustracción forzada de órganos era obra de bandas criminales o del propio gobierno. Comentó que, si fuera obra de bandas, la gente sabría que se trata de un delito; sin embargo, si fuera el gobierno quien lo avala, se destruiría la confianza de la ciudadanía en las instituciones. «Traicionar la confianza del pueblo y restar valor a la vida humana es inaceptable», afirmó.

Fredous Alam. (Minghui.org)

Fredous sostuvo que toda vida merece respeto y que el gobierno tiene la obligación de velar por la seguridad de las personas. Ante tal injusticia, declaró: «Debemos alzar la voz, generar conciencia a la opinión pública y poner fin a este comportamiento inhumano. Este esfuerzo debe llevarse a cabo a todos los niveles, desde la base social hasta el propio gobierno».

«Si presencias una injusticia, habla y no guardes silencio. Muchas personas carecen de voz, y alzar la nuestra puede ayudarles».

Luree, una residente local, comentó: «Lo que están haciendo es magnífico. Es una tarea difícil, pero necesaria. Si no se hace nada, no cambiarán. Debemos actuar para lograr un cambio significativo. Les deseo lo mejor». 

Personas firman la petición. (Minghi.org)

Taisu preguntó a un practicante: "¿Han conseguido suficientes firmas?". El practicante respondió que el número de firmas no era el único aspecto importante. Su objetivo es que más personas conozcan la persecución y pedir ayuda para ponerle fin juntos. Cada año, los practicantes presentan un informe sobre el estado de la petición al Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia. Taisu comentó: "Lo que hacen es muy importante".

Sinikka mencionó que ya había oído hablar de la persecución a través de Amnistía Internacional. Señaló que muchas personas desconocían el asunto, por lo que era importante darlo a conocer a más gente.

Satina y Fara firmaron la petición tras leer la pancarta. Preguntaron a un practicante sobre las redes sociales. "Yo prestaría atención a las publicaciones en redes sociales para que más gente pueda enterarse de esto", dijo Satina. "Los apoyo. Le contaré esto a mi amiga". Acto seguido, llamaron a una amiga para que conociera la situación y firmara la petición.