(Minghui.org) El 15 de mayo de 2026, practicantes de Falun Dafa se reunieron en Belleville, París, para compartir los beneficios de la práctica con los transeúntes, denunciar los 27 años de persecución del Partido Comunista Chino (PCCh) e informar a la comunidad internacional sobre la represión transnacional del PCCh.

Belleville es también el barrio chino de París. El 15 de mayo se organizó un mercado callejero y las calles estaban repletas de gente. Las demostraciones de ejercicios de los practicantes de Falun Dafa atrajeron la atención de muchos, quienes escucharon por primera vez sobre Falun Dafa, la persecución del PCCh y la extracción forzada de órganos, aprobada por el Estado.

La gente dijo a los practicantes, que no podían entender por qué el PCCh está persiguiendo a un grupo de personas quienes practican unos ejercicios y meditación. Tras conocer mejor la situación, varias personas firmaron una petición para detener la persecución y expresaron su apoyo.

«¡Estamos con ustedes! ¡Por favor no se preocupen!», dijo una persona. «Si podemos ayudar, ¡cuenten con nosotros!», dijo otra. «¿Extracción de órganos en vida? ¿Cómo es posible? ¡Qué crueldad!», exclamó otra. 

Practicantes de Falun Dafa demostraron los ejercicios en Belleville, París, el 15 de mayo. (Minghui.org)

Los practicantes presentaron Falun Dafa, les contaron a las personas de la persecución en China y recogieron firmas en una petición que exige el final de la persecución. (Minghui.org)

Los parisinos expresan su apoyo

Lakir trabaja en el sector de las telecomunicaciones. Habló con un practicante durante un buen rato y, tras enterarse de que la persecución a los practicantes se originaba por la envidia y el miedo de Jiang Zemin, el ex líder del PCCh, firmó la petición y declaró: «El PCCh no respeta los derechos humanos ni a la humanidad. ¡Tal brutalidad es una locura!».

Jamel Radji es organizador de eventos. Tras enterarse de Falun Dafa y la persecución del PCCh, dijo: «La extracción forzada de órganos no es una película. Quiero que el mundo entero conozca este problema».

Antes de irse, Jamel dijo: «¡La gente de las diversas comunidades, incluyéndome a mí, se los agradecemos».

¡Si podemos ayudar, cuenten con nosotros!

Sébastien, de 38 años, vive en Belleville. Él dijo: «Me opongo a la persecución del PCCh. Espero que termine. Me opongo a los crímenes inhumanos de los genocidios del PCCh. Si podemos ayudar, ¡cuenten con nosotros!».

Jacqueline Kerjean trabajaba en una escuela antes de jubilarse. Dijo: «Espero que la generación más joven despierte y que cese toda la persecución, restaurando la libertad de las personas. Que todos tengan la libertad de pensar y que nadie sufra persecución, porque el sol brilla para todos».

El Sr. Dellali tiene casi 80 años. Expreso su indignación cuando supo que el PCCh persigue a los practicantes de Falun Dafa, quienes cultivan la Verdad, la Benevolencia y la Tolerancia, e incluso les extraen sus órganos mientras aún están vivos. «¡Extraer órganos a la fuerza de seres humanos vivos es un asesinato! Es desgarrador. Me opongo a tales actos. Apoyo la vida y vivirla plenamente. La vida es el único camino por el cual Dios salva nuestras almas», afirmó.

Suren Rajen se enteró de que en Falun Dafa se cultiva Verdad, Benevolencia y Tolerancia, y que es beneficioso tanto para la mente como para el cuerpo. «Admiro mucho lo que hacen aquí», dijo. Compartió que había aprendido muchas cosas.

La práctica del PCCh de extraer órganos de personas vivas lo impactó profundamente. «Esta persecución es aterradora. Esto es un asesinato. No sabía que estas cosas sucedían en China. Pensaba que allí todo era muy normal», declaró. «Dios les dio la vida a los seres humanos, ¡y no se les puede asesinar siendo inocentes!».

Las personas desean aprender Falun Dafa

Una mujer vio a practicantes de Falun Dafa meditando y realizando los ejercicios y sintió que la práctica era muy buena, por lo que también quiso aprender. Sugirió que los practicantes fueran a enseñar los ejercicios al Club del Ayuntamiento cercano, ya que allí hay una sala de actividades cómoda y mucha gente que puede unirse a los ejercicios.