(Minghui.org) Un veterano de 69 años de la ciudad de Pingliang, provincia de Gansu, estaba demacrado, aturdido, sordo de ambos oídos e incapaz de caminar cuando terminó una condena de un año el 21 de marzo de 2026 por practicar Falun Gong.

La Segunda Prisión de la provincia de Gansu no permitió que la familia del Sr. Yang Zonglin lo recogiera. En su lugar, lo entregaron a la Oficina de Justicia de su distrito natal de Kongtong, que luego notificó a su familia para que fueran a llevarlo a casa.

La familia del Sr. Yang afirmó que aún estaba lúcido y perspicaz antes de su ingreso en prisión el 3 de noviembre de 2025. Si bien tenía las piernas débiles, aún podía caminar con normalidad. Sufría una leve pérdida auditiva en el oído izquierdo, pero oía bien con el derecho. No podían creer que se hubiera quedado completamente sordo e incapaz de caminar en tan solo unos meses de encarcelamiento.

Posteriormente, el Sr. Yang recuperó cierta lucidez mental y le contó a su familia que los guardias de la prisión alegaban que padecía "enfermedades geriátricas" y que a menudo lo llevaban al hospital de la prisión para administrarle suero intravenoso. Desarrolló ronchas muy pruriginosas en la piel que supuraban un líquido viscoso. Su familia sospecha que el suero intravenoso desconocido también pudo haberle causado confusión mental y sordera, ya que es bien sabido que el régimen comunista somete a practicantes de Falun Gong mentalmente sanos a la administración involuntaria de medicamentos.

Breve resumen de la persecución al Sr. Yang

El Sr. Yang fue arrestado por última vez el 21 de marzo de 2025. Compareció ante el Tribunal del distrito de Kongtong el 21 de julio y fue condenado a un año de prisión. El Sr. Yang ingresó en prisión el 3 de noviembre de 2025 y fue puesto en libertad el 21 de marzo de 2026. Consulte el informe correspondiente para obtener más detalles.

Antes de esta última oleada de persecución, cumplió dos condenas en el Primer Campo de Trabajo Forzado de la provincia de Gansu. En 2021, las autoridades locales lo acosaron con frecuencia y lo obligaron a firmar declaraciones renunciando a Falun Gong. Ante su negativa, el Comité de Asuntos Políticos y Jurídicos, un organismo al margen de la ley encargado de supervisar la persecución, ordenó a la Oficina de Seguridad Social local que suspendiera el pago de su pensión. Él escribió a la oficina explicando que no había infringido ninguna ley al practicar Falun Gong y que la suspensión de su pensión era ilegal. En represalia, la policía irrumpió en su domicilio con la ayuda de un cerrajero el 21 de octubre de 2021 y lo arrestó. Fue puesto en libertad tras un tiempo indeterminado.

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