(Minghui.org) En la cultura tradicional china, la amabilidad y la honradez eran principios básicos que todo el mundo seguía. Sin embargo, bajo el régimen del Partido Comunista Chino (PCCh), la brutalidad y la mentira se han convertido en la norma.

Si analizamos la historia del PCCh, vemos que el régimen se basó en la lucha de clases, la violencia y la mentira. Cada una de sus campañas políticas tenía como objetivo un grupo específico, y cada una empezaba con una campaña para «arruinar su reputación». Esta estrategia se llevó al extremo en julio de 1999, cuando el PCCh comenzó a perseguir la disciplina de meditación Falun Dafa. Movilizó a todo el aparato del Estado para perseguir a Falun Dafa y llevó a cabo sofisticadas campañas de difamación para poner a personas de todos los sectores de la sociedad en contra de los practicantes de Falun Dafa.

Jiang Zemin, el antiguo dirigente del PCCh que inició la persecución, emitió una orden para «arruinar la reputación de los practicantes, arruinarlos económicamente y destruirlos físicamente». Como resultado, innumerables practicantes fueron discriminados, acosados, detenidos y torturados. Algunos perdieron la vida e incluso fueron víctimas de la extracción forzada de órganos.

Esta atrocidad no es sorprendente porque el PCCh siguió el modelo del Partido Comunista Soviético y de Karl Marx, que se refirió al comunismo como «Un espectro... que recorre Europa» en El Manifiesto Comunista. El Partido Comunista Soviético era famoso por su brutalidad y sus mentiras.

 

Difamar al Kuomintang

Una de las primeras y más conocidas mentiras del PCCh se produjo tras el fin de la guerra chino-japonesa en 1945, cuando Mao Zedong ordenó a su secretario Chen Boda que escribiera un libro para difamar a los altos cargos del Kuomintang.

Chen hizo bien su trabajo y publicó Las cuatro grandes familias de China en 1946, en el que exageraba enormemente la cantidad de propiedades que poseían las cuatro grandes familias del Kuomintang: Chiang, Soong, Kong y Chen. A través de periódicos, emisoras de radio, libros de texto, folletos, películas, obras de teatro, carteles y eslóganes en las paredes e incluso en las carreteras, la propaganda se difundió por todas partes, día tras día, año tras año, el PCCh consiguió el efecto deseado. En China, mencionar a «las cuatro grandes familias del Kuomintang» se convirtió en sinónimo de «corrupción y abuso de poder».

En otro ejemplo de lavado de cerebro en China, el PCCh ha convertido a Estados Unidos en sinónimo de «imperialismo estadounidense» y «fuerzas hostiles occidentales». Cuando se menciona la «sociedad occidental», la gente piensa en «corrupción» y «capitalismo».

A medida que el PCCh expande su control a nivel mundial e influye en los medios de comunicación occidentales, establece una red más amplia a través del dinero y otros medios. Las instituciones educativas dentro y fuera de China se han convertido en herramientas de su «trabajo de frente unido». Una de las principales prioridades del frente unido es tergiversar la historia para desacreditar a grupos específicos y difundir las mentiras del PCCh.

Con la reciente desclasificación de material histórico, se han ido revelando muchas verdades y se ha puesto de manifiesto que historias como la de las «Cuatro grandes familias» no son más que campañas de desprestigio.

Chen Lifu, veterano del Kuomintang, fue a Estados Unidos en los años 50 y tuvo que pedir prestados casi 20.000 dólares a Kong Xiangxi y otros viejos amigos para comprar una granja de pollos y poder ganarse la vida. Lo hacía todo él mismo: alimentaba a las gallinas, recogía y vendía los huevos y limpiaba el estiércol. En su tiempo libre, estudiaba la cultura tradicional china y era profesor invitado en la Universidad de Princeton. Si realmente era multimillonario, como afirmaba el PCCh, ¿por qué hacía un trabajo tan servil? ¿No sería más fácil simplemente dar conferencias en la universidad?

Su hermano mayor, Chen Guofu, que se quedó en Taiwán, padecía tuberculosis y acumuló enormes gastos médicos. Como ya no era un alto funcionario, necesitaba una aprobación especial para recibir 5.000 dólares para su tratamiento. Sin embargo, un año después, en agosto de 1951 falleció debido a la ineficacia del tratamiento.

La familia de T.V. Soong (Soong Tse-vung), que fue ministro de Finanzas de la República de China, donó 58 cajas de documentos a los Archivos de la Institución Hoover de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos. Estos documentos contenían una lista de los bienes personales de Soong desde 1941 hasta 1968, antes de su muerte, y cada informe estaba firmado por un contable estadounidense.

En abril de 1971, Soong falleció a los 77 años. Cuando los funcionarios de Hacienda del gobierno del estado de Nueva York se enteraron de que poseía una enorme fortuna, empezaron a investigar su patrimonio, pero los resultados fueron decepcionantes: Los activos no fijos de T.V. Soong apenas superaban el millón de dólares estadounidenses. Incluso después de 20 años de revalorización, sus bienes inmuebles valían sólo 7 u 8 millones de dólares. Una vez deducidos los impuestos de sucesión, sólo quedaron 5 millones de dólares para su esposa Zhang Leyi. Estaba muy lejos de ser multimillonario.

Según Daijun Guo, de la Hoover Institution, el historiador Donald Jordan buscó pruebas de la corrupción de Soong, pero no encontró nada. Casi todos los archivos están ahora disponibles, pero nada demuestra que Soong fuera corrupto.

Cuando Chiang Ching-kuo -hijo de Chiang Kai-shek- murió en enero de 1988, sólo dejó a su viuda Chiang Fang-liang 1,152 millones de dólares de taiwaneses (unos 35,000 $), los 20 meses de sueldo que Chiang Ching-kuo cobró antes de morir. Cuando Chiang Fang-liang se reunió con el alcalde y el teniente de alcalde de Minsk (capital de Bielorrusia) en 1992, los dos alcaldes la invitaron a visitar su ciudad natal. Chiang Fang-liang respondió que no podía volver porque no tenía dinero. Los funcionarios se sorprendieron.

 

Difamación moderna

Falun Dafa, también conocido como Falun Gong, es una disciplina de meditación basada en los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Tras ser presentada al público en 1999, la práctica ganó popularidad rápidamente, y el número de practicantes se estimaba en unos 100 millones cuando el PCCh comenzó a reprimir al grupo en julio de 1999.

A pesar de los enormes beneficios físicos y mentales de Falun Dafa, el PCCh no puede tolerar valores tradicionales como los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. El régimen agotó todos los recursos para erradicar a su enemigo imaginario de Falun Dafa.

La campaña de desprestigio del PCCh comenzó con los documentos que Jiang Zemin envió a los altos cargos del Partido. Debido a que muchas personas habían sido testigos de los beneficios de practicar Falun Dafa, los documentos confidenciales del PCCh fueron expuestos al público muchas veces. Los documentos de persecución posteriores se transmitieron principalmente en forma de órdenes verbales secretas a través de la Oficina 610 a los órganos de seguridad pública, fiscales y judiciales del PCCh a todos los niveles.

Después de que la Oficina 610 fuera desenmascarada a fondo por los practicantes de Falun Dafa en el extranjero y bajo la presión internaciona,l el PCCh afirmó haber abolido la oficina, al tiempo que cambiaba su nombre por el de «Oficina de Mantenimiento de la Estabilidad» y otros nombres. Siguió manteniendo personal dedicado a perseguir a Falun Dafa en todas las instituciones y ámbitos, desde el gobierno central hasta los gobiernos locales y las agencias en el extranjero.

Para justificar la persecución a Falun Dafa, el PCCh fabricó cuidadosamente todo tipo de rumores y acusó a la práctica de cualquier cosa aborrecible o aterradora, como «suicidio», «asesinato», «motivación política», «anti ciencia», «antihumana», «estrechamente organizada», «apoyada por fuerzas extranjeras contrarias a China», etcétera.

Dentro de China, el PCCh controla más de 2.000 periódicos, más de 1.000 revistas, cientos de emisoras de radio y televisión y medios de comunicación en internet, y a todos ellos se les encomendó la tarea de difamar a Falun Dafa. Después de julio de 1999, la CCTV emitió programas hasta siete horas al día, difamando a Falun Dafa de todas las formas posibles. Las televisiones locales retransmitieron estos programas de la CCTV, volviendo a la opinión pública abrumadoramente en contra de Falun Dafa.

A pesar de la campaña de desprestigio del PCCh, Falun Dafa es ahora bien recibido en más de 100 países, y su libro principal Zhuan Falun ha sido traducido a más de 50 idiomas. Hay personas en todo el mundo que practican y siguen los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia como guía para mejorar física y mentalmente. Los recién llegados también han comenzado a practicar, habiendo encontrado respuestas a sus preguntas sobre la vida y el universo.

Hay un viejo dicho chino: el bien es recompensado, mientras que el mal es castigado. Empezando por Jiang Zemin, los líderes del PCCh han perseguido a Falun Dafa durante 26 años, ya sea por celos de su popularidad o para mantener el poder del régimen. La persecución está condenada al fracaso, y sus autores deberán rendir cuentas por sus crímenes.