(Minghui.org) Tengo 55 años y comencé a cultivarme en Falun Dafa en julio de 2019. Me complació que me dijeran que el verdadero significado de la vida es regresar al hogar original de uno.

Estaba ansioso por contarle esto a mi hermana. Sin embargo, envenenados por las mentiras del Partido Comunista Chino (PCCh), todos los miembros de mi familia estaban en contra de que me cultivara en Falun Dafa. Mi padre incluso me amenazó con romper su relación conmigo si practicaba Falun Dafa. Yo sabía que ellos no conocían la verdad, así que no me conmoví y en lugar de eso fortalecí mi pensamiento sobre cultivarme en Falun Dafa.

Libre de enfermedades después de practicar Falun Dafa durante solo cuatro días

Dormía mucho, día y noche, antes de practicar Falun Dafa (también llamado Falun Gong), pero seguía sintiendo sueño y mi pensamiento no era claro. Tenía la presión alta y también sufría del corazón, dolor de espalda y resfriados frecuentes. A veces me sentía al borde de la muerte.

El Maestro purificó mi cuerpo después de que empecé a practicar Falun Dafa. Mientras meditaba el cuarto día, sentí que algo me tiraba de ambos brazos e inmediatamente después me sentí relajado. Desde entonces, me recuperé de todas mis enfermedades y me siento como si pudiera levitar. Solo necesito seis horas de sueño para mantenerme alerta durante el día.

Hacer las tres cosas: No te puedes quedar atrás

Un día, cerca del anochecer, un joven vino a mi tienda a cargar su coche eléctrico. Tardaría mucho en cargarse completamente, así que lo llevé a su casa, a 16 km de distancia. En el camino, le conté que me cultivaba en Falun Dafa y seguía los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia, y me recuperé de todas mis enfermedades. Me olvidé de mis apegos de preocupación y miedo, lo ayudé a renunciar al PCCh cuando lo dejé en su casa. Esa fue mi primera experiencia de ayudar a alguien a renunciar al PCCh.

Regreso a mi ciudad natal para validar el Fa

Mi familia me llamó para preguntarme si podía ir a casa a cuidar de mi madre a finales de 2021. Mis hermanos y mi hermana estaban muy ocupados. Estaba en un dilema porque no quería perder el ambiente de estudio del Fa grupal, pero sabía que debía tratar a mis padres con piedad filial, especialmente ahora que me cultivaba en Falun Dafa. Después de compartir con los compañeros practicantes, comprendí que debía volver a mi ciudad natal para aclarar la verdad y salvar a la gente.

A mi madre le dolían las piernas y no podía dormir en toda la noche. Le había enseñado la meditación sentada. Sin embargo, sin el ambiente de cultivación, ella no practicaba los ejercicios y solo escuchaba las conferencias del Fa de vez en cuando. Aun así, su dolor de piernas había disminuido y a veces podía dormir toda la noche.

Cuando regresé a casa, vi a mi madre tumbada en la cama. No podía cuidar de sí misma. Descargué muchas grabaciones de artículos de intercambio de experiencias de cultivación para que mi madre las escuchara y, después de oirlas, se recuperó de todas sus enfermedades. Esto reforzó mucho la confianza de mi madre. Mi padre también se alegró y estuvo de acuerdo en que cultivar Falun Dafa era bueno.

Como al principio los miembros de mi familia no aceptaban Dafa, sabía que debía hacer todo lo posible. Cuidé de mi madre, incluso la ayudé a ir al baño. Después de un tiempo, mi familia vio cómo cuidaba de mi madre y me admiraron. Cuando lo necesitaban, también ayudaba a mis hermanos y hermana. No me importaban mis pérdidas y ganancias personales en relación con las pensiones de mi madre y el dinero para la hospitalización. Los miembros de mi familia fueron testigos de cambios significativos en mí después de cultivar Dafa. Ahora todos están de acuerdo en que Falun Dafa es bueno.

El Maestro me protege del peligro

Un día, subí a una montaña para cortar leña. La leña que embalé pesaba casi 250 kilos. Deslicé la leña por una pendiente empinada de casi setenta grados. Inesperadamente, el tronco de leña no bajó recto y se atascó. Cuando intenté soltarlo terminé cayéndome. La leña empezó a rodar hacia abajo y me habría caído encima, pero de repente se detuvo como si una fuerza invisible la hubiera detenido. La leña no me cayó encima. Me salvó la vida. Comprendí inmediatamente que el Maestro me protegía.

Ayudar a mi padre a renunciar al PCCh

Cuando mi familia comprendió la verdad, mis hermanos y mi hermana me dijeron que cuidarían de nuestra madre y que podía volver a casa. Mi madre no quería que me fuera y lloró cuando le dije que me iba.

Unos días después, soñé con una ceremonia de graduación. A mi alrededor estaban todos los alumnos de preescolar y primaria. Pregunté a la persona que estaba a mi lado si había graduados de cursos superiores. Me dijo que sí y señaló a lo lejos.

El camino estaba embarrado, me caí pero seguí arrastrándome en esa dirección y luego me desperté mientras seguía arrastrándome.

Le conté el sueño a mi madre, que el Maestro me estaba insinuando que volviera, porque si no llegaría tarde. Mi madre estuvo de acuerdo esta vez, pues sabía que yo necesitaba un entorno de cultivación.

Antes había intentado ayudar a mi padre a renunciar al PCCh, pero se negó y me dijo que practicara Falun Dafa en casa y que no fuera contra el PCCh. Desarrollé el apego del miedo y no volví a pedirle que renunciara al PCCh.

La noche antes de irme, envié pensamientos rectos para limpiar el campo en la dimensión de mi padre. A la mañana siguiente, le dije a mi padre que era perseguido por el PCCh porque sus antecedentes familiares no eran buenos, y que necesitaba cortar todo lazo con el PCCh para estar a salvo cuando este fuera eliminado por el Cielo. Entonces mi padre aceptó renunciar al PCCh.

Mientras tengamos el pensamiento de salvar a la gente, el Maestro siempre nos ayudará.