(Minghui.org) Un amigo mío es funcionario del gobierno en el distrito de Haizhu, ciudad de Guangzhou, provincia de Guangdong. La semana pasada, Guangdong se convirtió en la primera provincia del país en relajar repentinamente las normas de prevención del COVID. Según mi amigo, esto se hizo porque el gobierno ya no podía soportar el costo financiero de la política de cero COVID y ya están muy endeudados.

Por ejemplo, los hoteles que se utilizaban como centros de cuarentena habían empezado a desalojar a las personas que allí se encontraban, ya que el gobierno no podía pagar para proporcionarles alojamiento y comida.

Como alternativa, las autoridades recurrieron a las escuelas, solo para recibir crecientes quejas de los padres. Al no poder pagar a los trabajadores de la pandemia, las autoridades tuvieron que movilizar a los profesores para que trabajaran como voluntarios. Ante la escasez de profesores, las escuelas tuvieron que organizar a los alumnos de distintas clases para que asistieran juntos a clases virtuales.

El gobierno movilizó a los profesores porque eran una de las pocas profesiones que aún recibían un sueldo regular, mientras que otros organismos ni siquiera podían pagar a sus empleados.

Como el gobierno tenía problemas para pagar a las empresas de pruebas COVID, estas a su vez tenían dificultades para pagar a sus trabajadores, lo que provocó que muchos de ellos renunciaran. Si continuaban las estrictas medidas, el PIB anual de Guangzhou sería solo del 2% y probablemente desencadenaría una crisis financiera aún más grave.

Debido a las estrictas medidas de la pandemia, las pequeñas empresas que representaban la mayor parte del crecimiento económico de Guangzhou han sufrido considerablemente. Si más empresas quebraran, muchas personas perderían sus empleos, lo que les impediría pagar sus préstamos para vivienda y automóvil. Cuando se pone en peligro el sustento de la gente, puede sobrevenir la agitación social.

Lo mismo ocurre en otras regiones del país. Cuando el gobierno ya no pueda pagar a la gente para que trabaje para él, ¿quién seguirá recopilando información sobre los pacientes de COVID o haciendo los preparativos para la cuarentena?

Mi amigo añadió que la economía de la provincia de Guangdong era demasiado importante para el gobierno central y que aportaba el 40% de la financiación especial de la seguridad social que el gobierno central recauda de todas las provincias. La financiación especial suele utilizarse para subvencionar a las provincias con malos resultados en sus programas de seguridad social. Si Guangzhou no puede hacer la misma contribución al fondo especial, algunos jubilados de otras partes del país dejarán de poder cobrar sus pensiones, lo que podría acarrear más problemas de estabilidad para el Partido Comunista Chino.