[Minghui Net] El 18 de agosto de 2013, los practicantes de Falun Gong en Suecia realizaron una recogida de firmas en la Plaza Mynttorget, en Estocolmo. Hicieron un llamamiento para que finalice la práctica ilegal de sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong vivos por parte del partido comunista chino (PCCh).

La Plaza Mynttorget, cerca del Palacio Real, es uno de los principales destinos turísticos del país. Los transeúntes en la plaza se paraban y leían los carteles informativos de los practicantes exponiendo la brutal persecución del PCCh a Falun Gong en China. Muchos se asombraban y firmaban con impaciencia la petición de los practicantes, mostrando su desprecio por los crímenes contra la humanidad del régimen chino.

 Leyendo sobre Falun Gong y la persecución en la Plaza Mynttorget, Estocolmo.

 

Suecos firman la petición haciendo un llamado para que finalice la práctica de sustracción de órganos vivos a presos de conciencia por parte del PCCh.

 “¡Debemos detener estos crímenes!”, exclamó un sueco, antes de firmar la petición. “¡Dejar que el mundo sepa los crímenes contra la humanidad del régimen chino es admirable!”.

 “¡Vamos a firmar todos esta petición!”, le dijo a su familia un hombre turco después de enterarse de la persecución a Falun Gong por parte del partido. “¡No podemos permitir que esta atrocidad continúe!”.

Una pareja canadiense se detuvo por el cartel informativo y la esposa firmó la petición, luego se marcharon. Unas dos horas después, el marido volvió a la plaza, leyó detenidamente los carteles y él también firmó la petición.

Una familia de cuatro turistas chinos estaba sorprendida al ver los carteles de los practicantes. Cuando los practicantes preguntaron si conocían los crímenes de sustracción de órganos por parte del partido, el padre contestó: “Siempre hemos sabido que el partido era malo, pero ¡nunca podía haber imaginado que eran capaces de hacer algo tan malvado!”.

Después de escuchar a un practicante hablar sobre la naturaleza del partido, dos miembros de la familia accedieron a renunciar a la liga de juventudes comunistas, una filial del PCCh.

El fuerte apoyo y ánimo sincero de los transeúntes hizo que los practicantes suecos estén todos más determinados a continuar exponiendo la persecución.