Nombre: Liu Zhi (刘志)
Género: Femenino
Edad
: en sus cincuenta
Dirección: Ciudad de Shenyang, provincia de Liaoning
Fecha del arresto más reciente
: 12 de julio de 2011
Lugar de detención más reciente: Prisión para mujeres de la provincia de Liaoning (辽宁省女子监狱)
Ciudad: Shenyang
Provincia: Liaoning
Persecución sufrida
: encarcelamiento, tortura, privación de visitas, negación de cuidado médico

[Minghui Net] La practicante de Falun Gong, Sra. Liu Zhi, fue arrestada el 12 de julio de 2011 en la entrada de su residencia por seis policías. Fue retenida en la prisión de mujeres en la provincia de Liaoning. Al momento de su arresto, estaba en perfectas condiciones físicas. Cuando su familia la visitó en la prisión en septiembre de 2011, la Sra. Liu estaba en condiciones deplorables y necesitaba tratamiento médico urgente, no obstante las autoridades de la prisión dijeron que estaba bien y se negaron a liberarla. Para noviembre, la Sra. Liu dijo que no sentía sus piernas y que había perdido el control de sus intestinos y vejiga. Nuevamente, las autoridades de la prisión rehusaron liberarla para tratamiento médico.

沈阳法轮功学员刘志年轻时的照片La Sra. Liu Zhi cuando era joven


Después del arresto sus familiares no tenían permitido visitarla. Cuando finalmente se lo permitieron en septiembre de 2011, la Sra. Liu ya no estaba en las mismas condiciones que tenía antes de su arresto. Su cabeza se movía constante e involuntariamente, no podía hablar con claridad, debido a sus piernas y pies hinchados, no podía caminar sin ayuda, no podía atarse los zapatos, y sus puños quedaron cerrados, no podía levantar sus brazos a la altura de la cabeza, y tampoco sentarse derecha en una silla, y se caía todo el tiempo.

Su familia quedó estupefacta y cuestionó a los guardias de la prisión. Los guardias Liu Jie y Chen Shuo fueron los que hicieron el reporte médico y dijeron que no habían encontrado enfermedades. También le demandaron a su familia que pagara más de 460 yuanes por el examen médico.  Cuando la familia les preguntó sobre los síntomas obvios tales como la cabeza que se movía sola y las piernas hinchadas, Liu Jie insistió que la Sra. Liu Zhi no tenía nada. Su familia fue al buró de administración de la prisión de la provincia de Liaoning, donde le dieron una carta de apelación. La familia llevó la carta a la prisión y pidió la liberación condicional de la Sra. Liu  para tratamiento médico. El guardia Liu Jie y otros tres guardias más, le negaron la solicitud e insistieron que ella estaba en buenas condiciones.

El 28 de noviembre de 2011 cuando la familia la visitó de nuevo, la Sra. Liu les dijo que hacía más de 20 días que no sentía sus piernas y no podía controlar sus intestinos y vejiga. Durante la visita también les dijo que tenía heces en sus pantalones y que ponía papel higiénico en ellos para mantenerse limpia. También les dijo que no podía dar vuelta su cuerpo en la cama ni moverse sentada en una silla durante el día. Solía calzar 38 de zapatos pero ahora necesita un 42. Sus nudillos estaban rojos e hinchados y sus manos temblaban cuando sostenían el teléfono. Su familia sospechó que había sido sometida a malos tratos, golpizas y tortura.

Cuando el hermano mayor de la Sra. Liu le preguntó a ella si alguien en la prisión la había maltratado, el guardia Chen Shuo le prohibió que contestara. El guardia Liu Jie y otros guardias y tres reclusos estaban presentes durante la visita. Varios guardias estaban grabando la visita. ¿Quién tomará responsabilidad por el deterioro de la salud de la Sra. Liu? ¿Quién será responsable por las consecuencias?

El abogado de la familia les dijo que los guardias, incluyendo Liu Jie y Chen Shuo, habían violado el artículo de la ley criminal 248, el cual dice que el personal de supervisión de las prisiones y centros detención, y otros organismos regulatorios que asaltan o aplican castigo corporal a una persona detenida están sujetos a tres años de detención criminal y, en casos de daños graves, de tres a diez años de cárcel. Cuando el daño ocasiona heridas, incapacidad, o muerte, según el artículo 234 y el artículo 232 de la ley, es castigable de maneras aún más severas. El artículo 234 declara que el causar daño físico intencionalmente es castigable de tres a diez años de prisión; causar la muerte o causar serios daños que resulten en discapacidad severa, es castigable con más de diez años de prisión, cadena perpetua o muerte.

Practicando Falun Gong, curando enfermedades, elevando la moralidad

La Sra. Liu Zhi sufrió diferentes tribulaciones y enfermedades a corta edad. Cuando tenía 29 años, su esposo, que trabajaba en el ferrocarril, murió en un accidente laboral. En ese momento, su hija tenía solo 18 meses. La madre e hija sobrevivieron los últimos veinte años con una pequeña pensión de la compañía de ferrocarriles. La Sra. Liu no se volvió a casar. Sufrió de muchas enfermedades, incluyendo una enfermedad al corazón, hipertensión y asma. Aunque fue tratada por estas enfermedades, no se curó. Debido a una disputa por la pensión de su difunto esposo, perdió contacto con sus suegros por más de diez años.

En 1995 Liu Zhi comenzó a practicar Falun gong y vivió con los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Siempre miraba hacia dentro cuando se enfrentaba con problemas y era considerada con los demás. Pronto recuperó su salud y su relación con sus suegros mejoró mucho. Se exigía con los altos estándares de Falun Gong. Se ocupó de su hermana mayor y hermano menor quienes estaban enfermos. A menudo, limpiaba y quitaba la nieve del patio compartido. Todos los que la conocían la elogiaban como una persona muy bondadosa.

Su familia no puede entender por qué una persona tan buena ha sido perseguida al estado de incapacidad y no obstante no la liberaron para ser tratada. Su familia demandó su liberación inmediata para que ella pudiera recibir tratamiento médico. Si las autoridades de la prisión siguen negando y demorando su tratamiento médico, su salud podría deteriorarse aún más. Para prevenir que se siga deteriorando su salud, la familia de la Sra. Liu tomará en cuenta la sugerencia del abogado y presentará una demanda criminal contra los guardias y autoridades de la prisión.