[Minghui Net] Cuando estaba estudiando enseñanza media, mi madre empezó a practicar Falun Dafa. En aquel entonces me gustaba jugar con mis amigos, y no prestaba mucha atención a lo que ella hacía. Más tarde observé, que ya no iba al médico con la frecuencia conque solía hacerlo, y que tampoco tomaba tantas medicinas como acostumbraba. Su semblante cambió de repente, de una cara triste pasó a una sonrosada y animada. Tanto como en el trabajo o estudiando el Fa y haciendo los ejercicios, estaba siempre llena de energía. Además, no importaba si llovía o brillaba el sol, nada conseguía apartarla de lo que estaba haciendo.

Transcurrido un tiempo, mi madre consiguió las cintas con las conferencias de Shifu. Cuando las escuchaba, ya sea intencionalmente o sin querer, yo también lo hacía. Como había oído tantas veces las conferencias, era capaz de entender todo lo que Shifu decía. A pesar de no haber comenzado la cultivación, Shifu ya me estaba cuidando.

Desde muy pequeña tenía hemorragias nasales. Algunas veces eran tan fuertes que me deprimía. Pero desde que mi madre empezó a practicar Dafa estas comenzaron a disminuir. Un día tuve una fiebre de más de 38 grados y no pude ir al colegio. Cuando al mediodía mi madre regresó a casa, la fiebre ya me había subido algo más. Me preguntó: "¿Quieres beber agua?" Yo no quería tomar medicinas, ni beber agua. Estuve acostada en la cama, en silencio, hasta la media noche y la fiebre desapareció. Me recuperé totalmente.

Después de comenzar la persecución el 20 de julio de 1999, cuando tenía tiempo repartía con mi madre materiales de información de Falun Gong. También leía con frecuencia el semanal Minghui. Aunque no me estaba cultivando seriamente en Dafa, el compasivo Shifu me ayudaba y protegía cuando tenía dificultades.

En 2001 fui a un colegio de formación profesional. Durante ese tiempo tuve muchos beneficios derivados de Dafa y de la protección de Shifu. Me decía a mi misma: "Estará lo suficientemente bien, siempre y cuando salvaguarde Dafa y les diga a los demás que Dafa es bueno". Sin embargo, tenía una noción que me impedía cultivarme. Tenía miedo de no poder hacer lo que quisiera si empezaba la cultivación. Después de graduarme trabajé en una ciudad lejos de mi hogar. Cuando volvía a mi casa por vacaciones y me reunía con mis compañeros de clase, solamente les aclaraba la verdad a mis mejores amigos y los animaba para que renunciaran al partido comunista chino (PCCh).

Hoy en día, la gente que ha estudiado una carrera en China, tiene dificultades para encontrar trabajo. Yo estaba sola en otra ciudad, lejos de mis padres y no conocía a nadie. Me era muy difícil encontrar trabajo, y más aún porque además de ser joven, era mujer. Había trabajado en diferentes cosas incluyendo labores eventuales. Trabajé de forma temporal, algunas veces durante un mes, otras hasta por un año. En alguna ocasión tuve que vivir en la calle, pero Shifu, compasivamente, siempre me protegía. Cuando sentía que ya no podía más o estaba pasando por el momento más difícil, me llegaban nuevas oportunidades de entrevistas y me contrataban. A pesar de llevar trabajando cuatro años en la misma compañía, pensaba que la cultivación era demasiado difícil y no quería sentirme restringida. Seguí sin caminar en el sendero de la cultivación hasta el año 2007, cuando tuve una gran tribulación y mi madre me ayudó a superarla con su entendimiento del Fa. Entonces comencé a estudiar el Fa. Pero como no pude encontrar practicantes cerca, estuve sola cultivándome de vez en cuando durante dos años, y comencé a descuidarme más y más. Era: ". una persona media que oye el Dao."

Cuando se publicó la conferencia de Shifu: "Enseñando el Fa en el Fahui internacional de Gran Nueva York, 2009", mi madre me preguntó si la había leído. Comencé a ponerme inquieta con ella durante nuestra conversación telefónica y perdí las fuerzas mientras intentaba tapar mi vergüenza. Incluso bajo tales circunstancias, y con la intención de hacerme regresar a la cultivación, Shifu utilizó diferentes medios para darme pistas.

Al principio de este verano, mis colegas y yo fuimos a otra ciudad para asistir a unos talleres. En el camino de regreso, la mayoría de los pasajeros del ómnibus se quedaron dormidos. Mientras yo también dormitaba, me di cuenta que nuestro vehículo de repente se había quedado parado en la carretera. Parecía como si hubiera un accidente más adelante. Mi asiento estaba ubicado en la mitad del ómnibus y cuando todo el mundo intentaba ver lo que estaba pasando, sentí algo muy fuerte empujando mi cabeza hacía el suelo, e inmediatamente oí una fuerte explosión. Algo pasó por el vehículo justo encima de mi cabeza y sentí caer cristales rotos por todo mi cuerpo.

Después del peligro supimos que otro vehículo, igual al nuestro, había intentado adelantarnos sin reducir apropiadamente la velocidad. Se puso demasiado cerca y su espejo retrovisor pasó por la ventana de atrás del ómnibus, siguiendo hacía adelante con mucha más fuerza. Fue el espejo retrovisor con el cristal roto lo que pasó por encima de mi cabeza. Cuando me tranquilicé, me di cuenta que fue Shifu quien me protegió haciéndome bajar la cabeza. De no haber sido así, el espejo retrovisor me hubiese golpeado en la misma. Los pasajeros se quedaron impresionados al darse cuentan de lo que podría haber sucedido.

Este incidente me hizo despertar, a pesar de haber sido poco diligente, Shifu siempre me protegió y nunca renunció a mí. Si continuaba así, ¿Cómo podría ponerme ante Shifu y ante aquellos seres conscientes que estaban esperándome? Mi vergüenza fue mas allá de lo que puedo describir. Durante más de diez años estuve cerca de Dafa, pero nunca llegué, verdaderamente, a profundizar sus principios. He crecido con la protección de Shifu, pero nunca lo aprecié con gratitud.

Ahora he tomado la determinación de convertirme en su verdadera discípula, fundirme en Dafa y estudiar el Fa de todo corazón. Maduraré en el Fa con la protección compasiva de Shifu.

He compartido mis experiencias porque he visto a bastantes personas, las que fueron pequeños discípulos de Dafa, que aprendían el Fa y hacían los ejercicios con sus padres, y que ahora se han convertido en gente común. Algunos están totalmente ajenos a Dafa, aunque se les ha dicho muchas veces que sigan con la cultivación. Otros incluso interfieren con la cultivación de sus padres. Y existen aquellos que ahora están en contra de Dafa y no se dan cuenta de su error. Espero que todos aquellos pequeños discípulos que se beneficiaron de Dafa cuando eran jóvenes, despierten y aprovechen esta oportunidad sin precedentes. El período de la rectificación del Fa no ha terminado aún, y Shifu sigue dándonos oportunidades. Por favor, no pierdan más tiempo dejando pasar esta oportunidad, única en millones de años, debido a nuestra terquedad y apegos personales.

¡Por favor, señalen cualquier cosa inapropiada que estimen! Heshi


Versión en inglés: http://www.clearwisdom.net/html/articles/2009/9/7/110654.html