(Minghui.org) En apariencia, “vacío” es simplemente una palabra, pero cuando un cultivador puede reconocer verdaderamente sus apegos y renunciar a ellos, puede experimentar lo que significa el “vacío”.

Soy profesora y, de pronto, fui suspendida de mi trabajo. El director dijo que debía tomarme un tiempo de descanso, pero yo sabía que era porque practicaba Falun Dafa. No pude evitar sentirme molesta y deprimida.

Me tranquilicé e intenté identificar todas las nociones humanas que esta situación había dejado al descubierto, para poder eliminarlas.

Me di cuenta de que estos sentimientos provenían de muchos apegos profundamente arraigados. Debido a que fui suspendida, me preocupaba que la gente supusiera y hablara sobre lo sucedido. También me preocupaba que esto afectara mi carrera, que pudiera recibir una mala evaluación anual de desempeño y cosas por el estilo.

Días después, fui trasladada a la Oficina de Asuntos Generales (el área de administración interna de la escuela).

Al principio intenté ocultar este giro de los acontecimientos. Pero pronto me di cuenta que eso estaba mal y que mis apegos tenían su raíz en el miedo y el egoísmo, y que nublaban mi verdadera naturaleza original. No debía ocultarlo; yo no había hecho nada malo. Si la gente se enteraba, que así fuera.

Debía mantener una actitud positiva ante la situación. A través de mis acciones, quería que todos tuvieran una buena impresión de Dafa, para poder asistir a Shifu a salvar a la gente. Necesitaba eliminar por completo todos mis pensamientos negativos.

Al día siguiente, una compañera de trabajo, a quien llamaré Aiyin, llegó a la oficina. Cuando me vio, se sorprendió y dijo:

“¿Qué haces aquí? ¿Estás trabajando aquí?”.

Respondí con calma:

“Sí”.

No dijo nada y se alejó con una expresión de asombro en el rostro. Pensé que, en realidad, su llegada allí era una prueba de mi determinación.

Unos días después, Aiyin se sentó frente a mí durante el almuerzo y volvió a preguntar:

“¿Ahora estás trabajando en la Oficina de Asuntos Generales?”.

Asentí con la cabeza.

Continuó:

“Entonces, ¿ya no estás dando clases?”.

Como antes, respondí tranquilamente:

“Sí”.

Mi mente estaba completamente libre de pensamientos, como si lo que ella decía no tuviera nada que ver conmigo. Ninguno de los otros compañeros que estaban en la mesa dijo una palabra y todos comieron en silencio. Cuando terminé mi comida, me fui.

Después, al reflexionar sobre lo sucedido, comprendí que, esta vez, las preguntas de Aiyin eran una prueba para determinar si realmente había dejado ir mis apegos. Shifu estaba utilizando la suspensión en mi trabajo para ayudarme a sacar a la luz apegos que estaban profundamente ocultos.

La verdadera cultivación consiste en cultivar el corazón y no preocuparse por perder beneficios materiales. Una vez que el xinxing de una persona realmente ha mejorado bajo la guía de Falun Dafa, ya no buscará beneficios materiales. Este es el verdadero camino de la cultivación.

Si no hubiera mantenido una mentalidad recta, las viejas fuerzas habrían utilizado la suspensión, en  mi  trabajo, como una forma de perseguirme. Sin embargo, Shifu utilizó los arreglos de las viejas fuerzas para ayudarme a desprenderme verdaderamente de las cosas negativas, incluidos mis apegos, nociones humanas y prejuicios, y ayudarme a asimilarme a los principios rectos de Falun Dafa: Verdad, Benevolencia y Tolerancia.

Esta fue una oportunidad de cultivación y lo que obtuve es invaluable.

Esa noche terminé de escribir este artículo y, mientras meditaba, experimenté un estado de verdadero vacío: una sensación de ligereza y tranquilidad que nunca antes había experimentado. Fue realmente maravilloso.