(Minghui.org) Antes del Congreso Internacional de la Sociedad de Trasplantes (TTS2026) en Sídney, practicantes de Falun Dafa llevaron a cabo actividades en Canberra del 14 al 16 de septiembre de 2026. Realizaron una manifestación pacífica, recolectaron firmas, visitaron a miembros del Parlamento y se reunieron con funcionarios gubernamentales para instar al Gobierno de Australia a que cumpla con sus obligaciones en materia de derechos humanos, poner fin la sustracción forzada de órganos, avalada por el Estado –perpetrada Partido Comunista Chino (PCCh)– y evitar que los australianos se vean involucrados en el tráfico de órganos.

Personas de Canberra, Sídney y Melbourne firmaron la petición y expresaron su apoyo. Esperaban que más personas se informaran sobre la sustracción forzada de órganos e instaran al gobierno a tomar medidas.

Practicantes se manifiestan pacíficamente, realizan los ejercicios y exhiben pancartas en Canberra. (Minghui.org)

John Deller, portavoz de la Asociación Australiana de Falun Dafa, se dirige a los asistentes a la manifestación. (Minghui.org)

El portavoz John Deller declaró en la manifestación que, según el derecho internacional, Australia tiene la obligación legal de no participar en crímenes de lesa humanidad. “El Tribunal de China ha confirmado que la sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong y uigures es un crimen de lesa humanidad. Si bien Australia no participa en ello, somos cómplices porque no alzamos la voz para condenarlo. No lo denunciamos.

“Ni siquiera modificamos nuestras leyes, a pesar de que nuestro parlamento conoce la sustracción de órganos desde hace más de 20 años. Nuestras leyes no impiden que Australia sea cómplice de estos crímenes. Sin importar quiénes sean las víctimas o los represores, nuestro país no permitirá crímenes de lesa humanidad”.

El Sr. Deller afirmó que los practicantes de Falun Dafa llevan más de 20 años informando a los parlamentarios y al público sobre la persecución. «Por favor, entiendan que los practicantes de Falun Dafa aquí alzamos la voz en nombre de los practicantes de Falun Dafa en China. Todos practicamos la misma meditación y todos seguimos los mismos principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia».

Vivian, una practicante de Sídney, explicó que los practicantes concientizan sobre la represión transnacional y los crímenes de lesa humanidad del PCCh mediante manifestaciones pacíficas y otras actividades. Añadió: «El PCCh está intentando robar recursos importantes a la gente. También intenta influir en la forma de pensar de las personas, que, en mi opinión, es lo más importante que debemos abordar».

«Es la ideología del Partido Comunista Chino la que se ha infiltrado en la educación en muchos niveles, empezando desde el jardín de niños. No es muy evidente para quienes no están familiarizados con las acciones del Partido Comunista Chino, pero considero que su influencia es muy fuerte. Debemos proteger a nuestros hijos. Debemos cuidar el futuro del mundo».

Matas: La investigación sobre la sustracción forzada de órganos establece una cadena de pruebas

El estreno en Australia del documental sobre derechos humanos "Canarios en la Guerra Fría" tuvo lugar en el Club York Sydney la noche del 17 de septiembre. El abogado internacional de derechos humanos y nominado al Premio Nobel de la Paz, David Matas, presentó un resumen de la investigación sobre las denuncias de la sustracción forzada de órganos por parte del PCCh, una investigación que comenzó en 2006.

El Sr. Matas señaló que el equipo de investigación enfrentó importantes dificultades para reunir pruebas debido a que "no había víctimas ni testigos presenciales supervivientes, las declaraciones de los represores no eran fiables y los registros oficiales no se hicieron públicos". Para obtener datos precisos, el equipo construyó múltiples cadenas de pruebas verificadas, entre las que se incluyen:

1. Análisis sistemáticos de sangre y órganos. Los investigadores entrevistaron a personas de diversos orígenes en todo el mundo y encontraron similitudes sorprendentes en sus relatos.

2. Llamadas telefónicas encubiertas. Los investigadores llamaron a decenas de hospitales en China, haciéndose pasar por familiares de pacientes. Numerosos médicos admitieron abiertamente durante estas llamadas que los órganos provenían de practicantes de Falun Gong o remitieron a quienes llamaban a hospitales militares para obtenerlos.

3. Comparación de datos. El Sr. Matas afirmó que una investigación conjunta de 2015, que recopiló las cifras de trasplantes publicadas en los sitios web oficiales de hospitales de toda China, reveló que el volumen total real de trasplantes era hasta diez veces mayor que las cifras que Beijing declaraba oficialmente.

Incluso en 2023, señaló el Sr. Matas, personas liberadas confirmaron haber sido sometidas a extracciones de sangre y exámenes forzados de órganos mientras estaban en centros de detención chinos. Considera que esto indica que las formas de actuar subyacentes a estas acusaciones no son meros problemas históricos, sino que continúan vigentes.

Fotógrafo: El Gobierno debe actuar

Bilal, fotógrafo de Sídney, firma la petición que exige el fin de la persecución. (Minghui.org)

Bilal coincidió en que la persecución a prisioneros de conciencia por parte del PCCh y la sustracción forzada de órganos eran horribles. «Esto viene ocurriendo desde hace muchos años. Es uno de esos problemas que, lamentablemente, no recibe tanta difusión como debería», afirmó. «Australia tiene muchos vínculos con China. Algo que deberíamos hacer es... lograr que se investigue la sustracción forzada de órganos para obtener pruebas más sólidas, lo que daría mayor visibilidad al asunto.

Se trata de un grave problema humanitario. Diversas organizaciones e individuos deben unirse para debatir el tema y alzar la voz a través de distintas plataformas».

Llamamiento a prestar atención a la sustracción forzada de órganos por parte del PCCh

Tanya. (Minghui.org)

Tanya, chef y propietaria de una cafetería en Canberra, expresó su preocupación tras leer en internet sobre la sustracción forzada de órganos perpetrada por el PCCh. «Las personas son víctimas de desapariciones forzadas y sus seres queridos no tienen a dónde acudir en su búsqueda, ya que hacerlo les acarrearía problemas. Creo que el PCCh ha infligido un profundo sufrimiento al pueblo chino. La gente debería poder elegir voluntariamente si dona sus órganos tras la muerte, en lugar de que se los extraigan mientras aún están vivos.

Creo que si los medios de comunicación convencionales informaran sobre estos crímenes, el problema sería más fácil de resolver».

Mia, una estudiante universitaria que firmó la petición, declaró: «La gente debería ser libre».

Al enterarse de la represión transnacional del PCCh contra Falun Dafa y las comunidades de la diáspora, comentó: «Es aterrador. Da mucho miedo. Nuestro gobierno debería ayudar y apoyar a los grupos perseguidos, como la comunidad de Falun Dafa. El gobierno debería pronunciarse al respecto». Añadió que compartiría la información que había conocido con su familia y amigos.

Hatton. (Minghui.org)

Hatton, residente de Melbourne, pasó por el puesto informativo en el Barrio Chino y firmó la petición. «Creo en la libertad de creencias y de meditación», afirmó. «El gobierno no tiene ni motivos ni autoridad para obligar a las personas a abandonar su fe ni para controlar los pensamientos y la vida privada de los ciudadanos». 

En relación con el proyecto de ley del Senado australiano contra la sustracción forzada de órganos, afirmó: «Esto exige que el gobierno escuche y comprenda los hechos, e incluso que los busque activamente; ese es el aspecto más crucial.

Espero que, en el futuro, todos los países cuenten con mecanismos de protección sólidos para garantizar que las personas gocen de libertad de creencias y de la libertad de practicar libremente los principios en los que creen».