(Minghui.org) Practicantes de Falun Dafa se manifestaron pacíficamente en Canberra los días 14, 15 y 16 de septiembre de 2026. Realizaron los ejercicios, recogieron firmas y exhibieron pancartas para concientizar sobre la sustracción forzada de órganos —avalada por el Estado— y la represión transnacional llevadas a cabo por el Partido Comunista Chino (PCCh). Asimismo, instaron al Gobierno australiano a aprobar legislación específica contra la sustracción forzada de órganos.

Un reconocido abogado de derechos humanos, un representante de Amnistía Internacional y practicantes de Falun Gong que sufrieron torturas a manos del PCCh en China intervinieron frente a la sede del Parlamento en Canberra. Exhortaron al Gobierno australiano a tomar medidas para evitar que los ciudadanos y las instituciones médicas de Australia se conviertan en cómplices del PCCh.

Los oradores también condenaron la represión transnacional del PCCh contra las comunidades de la diáspora. Un representante de Amnistía Internacional afirmó que el uso de la represión transnacional por parte del PCCh para sembrar discordia, intimidar y silenciar a los críticos resulta absolutamente intolerable.

El Senado de Australia inició formalmente una investigación —sobre represión transnacional e injerencia extranjera— el 8 de septiembre de 2026, invitando al público y a los grupos afectados a presentar pruebas e informes.

Dean Smith, senador por Australia Occidental, presentó nuevamente el Proyecto de Ley de Enmienda a la Ley de Migración (Divulgación de Trasplantes de Órganos en el Extranjero) de 2026. Durante la segunda lectura del proyecto de ley en el Senado, llevada a cabo el 20 de agosto, Smith declaró que Australia debe ir más allá de la mera firma de convenciones internacionales de derechos humanos e implementar mecanismos legales y medidas concretas para combatir el tráfico de órganos y los trasplantes ilegales de órganos en el extranjero.

Practicantes en Canberra, los días 14, 15 y 16 de septiembre, concientizan sobre la sustracción forzada de órganos y la represión transnacional perpetradas por el PCCh. (Minghui.org)

Senador presenta un proyecto de ley contra la sustracción forzada de órganos

Durante la legislatura anterior del Parlamento australiano, el senador Dean Smith presentó en junio de 2023 el Proyecto de Ley de Enmienda a la Ley de Migración (Divulgación de trasplantes de órganos en el extranjero y otras medidas) de 2023. El proyecto fue debatido y aprobado en el Senado en agosto de 2024. Aunque fue remitido a la Cámara de Representantes y tuvo su primera lectura el 21 de agosto de 2024, no logró completar el proceso legislativo antes de la disolución del Parlamento y, en consecuencia, no llegó a convertirse en ley.

El senador Smith volvió a presentar el Proyecto de Ley de Enmienda a la Ley de Migración (Divulgación de trasplantes de órganos en el extranjero) de 2026 en agosto de este mismo año. Afirmó que, cuando los órganos se obtienen mediante coacción o fuerza, el resultado no es simplemente un comercio ilícito, sino una violación de los principios fundamentales de la dignidad humana.

El senador Dean Smith interviniendo en el Senado. (Captura de pantalla cortesía del sitio web del Senado de Australia)

El proyecto de ley exige que todas las personas que entren en Australia declaren si se han sometido a algún trasplante de órganos fuera del país en los últimos cinco años. En caso afirmativo, deben facilitar el nombre del centro médico donde se realizó el trasplante, así como el país, la ciudad o la localidad. Estos datos se recopilarán y se integrarán en un informe anual que se presentará al Parlamento.

Investigación del Senado sobre la represión transnacional

El 8 de septiembre de 2026, tras las gestiones del senador del partido Los Verdes Australianos David Shoebridge y otros, así como los llamamientos del Comisionado de Derechos Humanos, el Senado autorizó una investigación pública centrada específicamente en la represión transnacional y la injerencia extranjera. Esta investigación tiene como objetivo examinar exhaustivamente la magnitud de las acciones llevadas a cabo por gobiernos extranjeros en suelo australiano —tales como la intimidación, la vigilancia y los intentos de silenciar a disidentes, periodistas y defensores de los derechos humanos— y evaluar si la legislación vigente, concretamente la "Ley de Enmienda de la Legislación de Seguridad Nacional (Espionaje e Injerencia Extranjera) de 2018", es adecuada para hacer frente a la amenaza de la represión transnacional. 

Los miembros de las comunidades de la diáspora australiana y los disidentes que enfrentan amenazas y opresión por parte de gobiernos extranjeros pueden presentar pruebas e informes sobre sus denuncias hasta el 19 de octubre de 2026.

Dra. Lucy Zhao, directora de la Asociación Falun Dafa de Australia. (Minghui.org)

La Dra. Lucy Zhao acogió con satisfacción esta iniciativa y señaló que la represión transnacional trasciende la libertad de creencias, ya que afecta a la soberanía australiana, la seguridad nacional y los derechos fundamentales. Expresó su esperanza de que la investigación del Senado conduzca a medidas concretas de prevención y protección. Asimismo, indicó que la Asociación Falun Dafa presentaría al Parlamento casos y pruebas relevantes recopilados a lo largo de más de 20 años.

Abogado internacional de derechos humanos: La sustracción forzada de órganos está generalizada en China

David Matas, abogado de derechos humanos de renombre internacional, de 83 años de edad, visitó nuevamente Australia. Durante las jornadas de concientización de tres días organizadas por los practicantes de Falun Gong en la capital, el Sr. Matas y los representantes de los practicantes se reunieron con diversos miembros del Parlamento y funcionarios gubernamentales para instar a las autoridades a agilizar la aprobación de una legislación centrada en la sustracción forzada de órganos, con el fin de cerrar vacíos legales y evitar que los australianos se vean involucrados en actividades ilegales de trasplante de órganos.

El abogado de derechos humanos David Matas durante su intervención en la concentración organizada en Canberra el 14 de septiembre. (Minghui.org).

Matas señaló que el Tribunal Independiente sobre China (Tribunal de China) concluyó en 2020 que en China se está llevando a cabo la sustracción forzada de órganos a gran escala a prisioneros de conciencia, y que los practicantes de Falun Gong eran posiblemente la fuente principal.

Afirmó que la situación de la sustracción forzada de órganos ha empeorado: «Las enormes ganancias que genera el asesinato de inocentes para extraer sus órganos han conducido a una expansión considerable de esta atrocidad. Se han construido nuevos hospitales y alas hospitalarias dedicadas específicamente a los trasplantes, lo que ha ampliado drásticamente la acción de matar a inocentes para obtener sus órganos.

«El dinero obtenido de este abuso se utiliza para financiar no solo el sistema de trasplantes, sino el sistema sanitario en su conjunto. Muchos de los hospitales chinos donde se realizan trasplantes son hospitales militares. Los ingresos generados por los trasplantes en dichos centros sirven para financiar al ejército».

Asimismo, declaró: «Los avances tecnológicos más recientes en materia de trasplantes —incluidos mejores líquidos de conservación de órganos y sistemas de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO)— han permitido prolongar los tiempos de isquemia y aumentar la viabilidad de los órganos. Esta mayor supervivencia permite transportar los órganos a cualquier punto de China sin que sufran deterioro.

Actualmente existe en China un sistema informático que registra todos los órganos disponibles: el Sistema de Respuesta para Trasplantes de Órganos de China (COTRS, por sus siglas en inglés). Este sistema permite solicitar órganos desde cualquier lugar del país para enviarlos a cualquier otro punto donde se necesiten».

Espera que el Gobierno australiano y las instituciones médicas comprendan la urgencia y la importancia de legislar sobre la sustracción forzada de órganos.

Concluyó señalando que, en los últimos 20 años, «veinticinco jurisdicciones ya han promulgado leyes para abordar el abuso relacionado con los trasplantes de órganos en el extranjero». Propuso que Australia tome medidas en al menos dos ámbitos: prohibir la complicidad en trasplantes ilegales de órganos y establecer un mecanismo de notificación que permita a los organismos gubernamentales competentes recopilar datos sobre el turismo de trasplantes. Además, sugirió considerar otras medidas, como la suspensión de la cobertura de seguros médicos relacionados y la imposición de sanciones a los implicados.

Representante de Amnistía Internacional: Australia debe prestar atención a la represión transnacional del PCCh

Andrew Witheford, activista de Amnistía Internacional Australia, dirigiéndose a los asistentes a la concentración. (Minghui.org)

El Sr. Witheford actúa como un portavoz público clave, liderando importantes campañas sobre crisis internacionales, políticas de exportación y derechos humanos a nivel mundial.

Afirmó: "Estamos muy preocupados por la situación de los derechos humanos en China. Conocemos la represión. Sabemos de la represión contra grupos religiosos como Falun Gong, los tibetanos, los uigures, los defensores de los derechos humanos y la situación en Hong Kong.

"Sabemos de la represión sistémica y generalizada contra grupos étnicos; conocemos la nueva ley de unidad étnica que entró en vigor el 1 de julio, la cual resulta bastante alarmante.

"En otros países —y también en este—, se están dividiendo las comunidades: comunidades étnicas y grupos religiosos. Se utiliza el poder para enfrentar a las personas entre sí en función de objetivos propios; para asustarlas, intimidarlas, amedrentarlas e impedir que critiquen al gobierno".

Señaló que Amnistía Internacional acogía con satisfacción la investigación del Senado australiano sobre la represión transnacional: "Eso es totalmente inaceptable en China, pero lo es aún más en un país democrático como Australia. No se puede actuar de esa manera".

Asimismo, declaró que Amnistía Internacional se comprometía a abordar la cuestión de la represión transnacional en el futuro, ya que la salvaguardia del sistema de gobierno, la sociedad y las instituciones democráticas convierte este asunto en una cuestión vital de derechos humanos para todos los australianos.

En cuanto a la sustracción forzada de órganos por parte del PCCh, comentó: "Si estas acusaciones sobre la extracción de órganos a prisioneros son ciertas, resultan estremecedoras. Si Australia está involucrada, es necesario tomar medidas al respecto; Australia debe alzar la voz y expresar sus preocupaciones.

Por ello, acogemos con satisfacción el proyecto de ley que el senador Smith ha presentado en el Parlamento para intentar abordar esta cuestión. Australia no quiere ser cómplice, de ninguna manera, de una violación tan grave de los derechos humanos".

También añadió: "El gobierno debería plantear estas cuestiones ante el gobierno chino en cada oportunidad posible. Debe comunicar a las autoridades chinas que esto es totalmente inaceptable".