(Minghui.org) Una mujer de 76 años de la ciudad de Harbin, provincia de Heilongjiang, ha sido objeto de continuos abusos desde su ingreso en la Prisión de Mujeres de la provincia de Heilongjiang para cumplir una sentencia de 6 años por su fe en Falun Gong.
La Sra. Sun Shuyun fue detenida el 20 de mayo de 2023 y sentenciada a seis años el 25 de noviembre de ese mismo año. Ingresó en la Prisión de Mujeres de la provincia de Heilongjiang a principios de 2024. Presentó una solicitud para que se reconsiderara su caso, pero el procurador asignado a la prisión nunca respondió.
Obligada a sentarse en un taburete pequeño durante 28 días
El 2 de febrero de 2024, la Sra. Sun fue trasladada del equipo de régimen estricto al equipo 606 de la octava división. Se negó a renunciar a Falun Gong, por lo que los guardias la llevaron al baño y la obligaron a sentarse en un taburete pequeño (de 15 cm de alto y 10 cm de ancho) que tenía púas en la superficie.

Ilustración de la tortura: permanecer sentada en un taburete pequeño.
La tortura de permanecer sentada, que se prolongaba desde las 4 de la mañana hasta la medianoche, duró 28 días; durante este tiempo, a la Sra. Sun se le prohibió asearse, cepillarse los dientes o lavar su ropa. Liang Xue, jefe de la Oficina 610 de la prisión, y la guardia Xiao Lijuan organizaron turnos de dos reclusas para vigilarla.
La reclusa jefa Dong Xiaofeng, a cargo del equipo 606, la amenazó diciendo: "Haremos que te quedes sentada hasta que se te pudran las nalgas y te salgan llagas por todo el cuerpo. Si enfermas, tu familia tendrá que pagar los gastos médicos. Si mueres, ¡simplemente tiraremos tu cuerpo fuera!".
Mientras las demás reclusas llevaban abrigos de invierno, a la Sra. Sun solo se le permitía vestir una capa fina de ropa. Además, a menudo se le impedía usar el baño. Orinó en el recipiente que le habían dado para lavarse la cara, y las reclusas rompieron el recipiente haciendo un agujero en él.
Con el rostro cubierto e incapaz de respirar
La Sra. Sun fue trasladada a una celda a principios de marzo de 2024, tras haber sido sometida a la tortura de permanecer sentada a la fuerza. No se le permitía salir de la celda ni hablar con nadie.
La reclusa encargada, Dong, fue reasignada al equipo 503 a finales de marzo de 2024, pero regresó al equipo 606 a principios de agosto de 2024. La segunda noche tras su regreso al equipo 606, vio a la Sra. Sun sentada en la cama con las piernas cruzadas.
Dong ordenó a la Sra. Sun que mantuviera las piernas estiradas. Ella se negó a obedecer, por lo que Dong instruyó a otras reclusas de la celda para que la tumbaran a la fuerza. La Sra. Sun gritó de dolor y Dong tomó una manta para cubrirle la nariz y la boca, dejándola sin poder respirar.
En su esfuerzo por liberarse, la Sra. Sun agarró instintivamente las muñecas de Dong con tanta fuerza que estas se pusieron moradas. Solo entonces Dong retiró la manta.
Dong denunció a la Sra. Sun ante los guardias, acusándola de haberla mordido en las muñecas. La Sra. Sun solo conservaba un diente frontal suelto, por lo que era imposible que hubiera causado heridas por mordedura.
Drogada
Una nueva reclusa llamada Liu Haiyan ingresó en la prisión en el verano de 2024. Todos los días a las 8 de la tarde acudía a la reclusa encargada, Dong, para recoger su medicación contra la depresión. Un día, otra reclusa le preguntó casualmente qué medicamentos estaba recogiendo, y ella soltó: "Mi propia medicación y la de Sun Shuyun".
La otra reclusa se preguntó: "¿Qué medicamentos toma la tía Sun?".
Liu respondió: "¿Creía que todas lo sabíais?".
Luego le suplicó a la otra reclusa: "No digas nunca que fui yo quien te contó esto".
Solo entonces supo la Sra. Sun que la reclusa encargada, Dong, había estado dando instrucciones a otras reclusas para que mezclaran en su papilla de arroz (congee) matutina fármacos que causaban efectos adversos en el hígado y los riñones. Con razón le costaba orinar y tenía el abdomen hinchado. No tenía canas antes de ingresar en prisión, pero su cabello encaneció durante su reclusión; sospechaba que esto también estaba relacionado con los fármacos.
Empujada al suelo y con lesión en la cabeza
Un domingo de octubre de 2024, dos reclusas discutieron sobre el espacio para colocar sus palanganas. La prisión proporcionaba dos palanganas a cada reclusa para su uso diario.
La Sra. Sun ofreció su propio espacio para que las dos reclusas guardaran sus palanganas. La reclusa encargada, Dong, afirmó que solo se les permitía conservar una palangana. La Sra. Sun la corrigió y dijo que lo verificaría con la reclusa jefa Chen Yang (quien estaba a cargo de todas las celdas del sexto piso).
Mientras la Sra. Sun caminaba hacia la puerta de la celda, Dong la empujó con tanta fuerza que cayó y se golpeó la cabeza contra el suelo. Quedó inmóvil durante un buen rato. Dong intentó golpearla de nuevo, pero fue detenida por otra practicante, la Sra. Wang Yabin.
Luego, las reclusas llevaron a la Sra. Sun a su cama. Ella se arrodilló e inclinó el cuerpo hacia adelante, apoyando la cabeza sobre la ropa de cama con los ojos cerrados, incapaz de hablar. Cuando finalmente se sintió un poco mejor, dijo que denunciaría a Dong ante los guardias. Dong ordenó a otras reclusas que le impidieran levantarse de la cama. A ella le costaba recuperar el aliento. En ese momento, llevaba dos días en huelga de hambre.
Esa tarde, le apareció un bulto del tamaño de un huevo en la frente. Dong amenazó con enviarla a régimen de aislamiento. Una semana después, el guardia a cargo finalmente la llevó a un hospital externo para recibir tratamiento.
Golpeada por practicar los ejercicios de Falun Gong
A mediados de febrero de 2025, llevaron a la Sra. Sun al baño y la obligaron a permanecer sentada allí por haber realizado los ejercicios de Falun Gong. Tan pronto como volvió a hacer los ejercicios en el baño, Dong la agarró del cabello y la golpeó. La devolvieron a su celda el 18 de febrero de 2025. Dong y otras reclusas continuaron golpeándola cada vez que realizaba los ejercicios de Falun Gong. También la empujaban contra la cama, dejándole la cabeza y la parte superior del cuerpo colgando por el borde.
En una ocasión, Dong le retorció los brazos hacia atrás con tanta fuerza que le provocó un dolor insoportable.
El 20 de junio de 2025, todo el equipo 606 se fusionó con el equipo 605, quedando Dong a cargo de todas las reclusas. Ella ordenó a la reclusa Zhu Yimin que maltratara a la Sra. Sun.
Cuando el equipo de inspección del gobierno central visitó la prisión el 17 de julio de 2025, encuestó a algunas reclusas para saber si sufrían acoso por parte de otras internas. La Sra. Sun completó la encuesta e indicó claramente que Dong la maltrataba constantemente.
El equipo de inspección regresó y se detuvo frente a la celda de la Sra. Sun. No entraron, pero preguntaron a través de la puerta si tenía algo que denunciar. Dong la interrumpió y dijo al equipo de inspección que ella padecía una enfermedad mental. La Sra. Sun, que había sufrido una grave pérdida auditiva debido a los malos tratos, no pudo desmentir a tiempo la mentira de Dong. El equipo de inspección se marchó entonces.
Posteriormente, Dong permitió a la Sra. Sun realizar los ejercicios de Falun Gong, aunque la vigilaba de cerca. Dong y otras reclusas también se burlaban de ella utilizando un lenguaje soez, causándole un daño psicológico constante.
Golpeada por presentar una queja
En febrero de 2026, la Sra. Sun redactó una queja y se la entregó a la subdirectora del equipo, Sha. Solicitó que se responsabilizara a Dong por los malos tratos y que se investigara quién había retenido su solicitud de reconsideración del caso.
También pidió reunirse con la recién nombrada directora del equipo, Guo. Guo la ignoró.
La Sra. Sun logró salir de su celda alrededor de las 2 de la tarde el 28 de marzo de 2026. Ella gritó frente a la oficina de Guo: "¡Falun Dafa es bueno! ¡Falun Dafa está siendo injustamente perseguido!".
Un grupo de reclusas salió para detenerla. Wang Yingxin y Li Bo le taparon la boca, mientras otras la empujaban contra el suelo. Zhu Yimin la sujetó por un brazo y Zhang Yanjie la arrastró por los pies. Wang Tang la golpeó.
Todas estas reclusas habían sido entrenadas por Dong para "ocuparse" de la Sra. Sun; Dong impartía sesiones todos los sábados instruyéndolas sobre qué hacer con la Sra. Sun y en qué circunstancias.
Confinada en la celda desde su ingreso en prisión
Las reclusas encargadas, Dong y Chen, tampoco permitían que la Sra. Sun saliera de su celda. Ella informó de esto al guardia responsable. Él preguntó si podía garantizar que no hablaría con nadie si salía de la celda. Ella respondió que sí, y el guardia pidió a Chen que levantara la restricción. Chen se negó, por lo que a la Sra. Sun no se le ha permitido salir de su celda ni una sola vez desde que ingresó en prisión. [La prisión otorgó a las reclusas encargadas libertad de acción para maltratar a la Sra. Sun, ya que necesitaba que ellas llevaran a cabo su persecución].
Dong y Chen también la obligaban a sentarse en un banco pequeño durante largas horas cada día, lo que provocó una mala circulación sanguínea en su cuerpo. Sus piernas estaban muy delgadas y su abdomen tan hinchado que parecía estar embarazada de cinco meses.
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