(Minghui.org)

Nombre: Lyu Yinghua
Nombre en chino: 吕迎华
Género: Femenino
Edad: 63 años
Ciudad: Jiamusi
Provincia: Heilongjiang
Ocupación: Desconocida
Fecha de fallecimiento: Mayo de 2026
Fecha de la última detención: Desconocida
Lugar de la última detención: Prisión de Mujeres de la provincia de Heilongjiang

Una mujer de la ciudad de Jiamusi, provincia de Heilongjiang, murió a consecuencia de las torturas sufridas en la Prisión de Mujeres de la provincia de Heilongjiang en mayo de 2026, debido a que se negó a renunciar a su fe en Falun Gong. Tenía 63 años.

La Sra. Lyu Yinghua había sido sentenciada a muerte con suspensión de ejecución por un delito de asesinato; posteriormente, la pena fue conmutada por cadena perpetua. Mientras se encontraba rectenida en el Centro de Detención del condado de Tangyuan en enero de 2001, alguien le habló de Falun Gong y comenzó a practicarlo. Tras su traslado a la Prisión de Mujeres de la provincia de Heilongjiang en agosto de 2002, se mantuvo firme en su fe y fue sometida a diversos métodos de tortura. A diferencia de otras reclusas sentenciadas a cadena perpetua, la prisión se negó a reducir aún más su condena.

Entre 2001 y 2013, la Sra. Lyu fue sometida a régimen de aislamiento en 18 ocasiones. Sufrió lesiones en la pierna y fue sacada del aislamiento antes de quedar discapacitada de forma permanente. Posteriormente, permaneció retenida en el área de enfermería.

Las autoridades hicieron que su hija le escribiera una carta para intentar persuadirla de que renunciara a Falun Gong. Ella se negó, y su hija nunca volvió a visitarla.

Aislamiento y otras formas de tortura

La Sra. Lyu fue puesta en régimen de aislamiento el 11 de agosto de 2003. La guardia Zhang Chunhua le propinó patadas en la cabeza, la ató y le selló la boca con cinta adhesiva. Otra guardia, Wang Yali, ordenó a las reclusas que le colocaran grilletes. La dejaron sentada en el suelo de hormigón, sin poder mantener la espalda recta. Cuando empezó a hacer más frío, las guardias abrían la ventana en lugar de encender la calefacción. Como resultado, sufrió congelación en los pies.

A principios de 2004, los guardias Zhang y Zheng Jie la arrastraron agarrándola por el cuello hasta el taller para obligarla a realizar trabajos forzados. Tenía dificultades para respirar. Aparecieron hematomas profundos en su cuello que persistieron durante varios días. También la esposaron y la obligaron a sentarse en el suelo de hormigón, vistiendo únicamente unos pantalones finos, durante un mes.

El 8 de marzo de 2004, los guardias la colgaron de las muñecas, dejándola con los pies sin tocar el suelo. Tras una hora de esta tortura, estaba empapada en sudor y su cuerpo temblaba incontrolablemente. Sus muñecas sufrieron lesiones graves y sus manos permanecieron hinchadas durante más de tres meses.

Recreación de la tortura: colgada.

El 25 de marzo de 2004, los guardias Zheng y Zhang le ataron las manos a la espalda y la colgaron de las muñecas. Sus manos se tornaron oscuras. Esa misma tarde, la trasladaron a régimen de aislamiento, donde la esposaron a la cama. Debido a las bajas temperaturas, sufrió un ataque cardíaco y quedó imposibilitada para moverse. A pesar de ello, el guardia Wang le retiró los pantalones de invierno y mantuvo la ventana abierta. Tampoco le proporcionaron suficiente comida.

Durante los cinco meses que pasó en aislamiento, mantuvo una huelga de hambre de dos meses. Sufrió desnutrición, quedó demacrada y perdió su capacidad física. Permaneció esposada a la cama todo el tiempo y no se le permitía soltarse ni siquiera para ir al baño. Sentía que se estaba muriendo.

Tras ser trasladada de nuevo a una celda común, los guardias retiraron el colchón de su cama y la obligaron a dormir sobre la tabla de madera desnuda. Algunas reclusas compartieron con ella su edredón para que lo usara como acolchado. Estaba tan débil que no podía levantar un termo de agua. Apenas dos meses después, fue enviada nuevamente a aislamiento por practicar los ejercicios de Falun Gong.

El guardia Zheng la obligó a ponerse en cuclillas, la colgó de las muñecas, la abofeteó y le dio patadas en la cabeza. Además, le sellaron la boca con cinta adhesiva durante 11 días.

En marzo de 2005, los guardias volvieron a colgarla durante dos horas. Sus manos adquirieron un tono púrpura oscuro. Posteriormente, fue puesta nuevamente en régimen de aislamiento y esposada a una argolla fijada en el suelo, desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche. En señal de protesta, inició una huelga de hambre y sufrió dolores por todo el cuerpo. Durante 13 días no pudo dormir. Los guardias le administraron suero por vía intravenosa para mantenerla con vida. Cinco meses después, cuando fue sacada del aislamiento, su peso había descendido de 68 a 45 kilos (150 a 100 libras).

En enero de 2006, fue atada a un radiador, sufriendo lesiones adicionales en los brazos.

Ese mismo año, fue trasladada a una habitación en el ala norte. Se asignó a otras reclusas para vigilarla las 24 horas del día. No se le permitió salir de la habitación durante seis años.

Múltiples infartos

El 14 de febrero de 2011, los guardias registraron a todos los practicantes de Falun Gong allí encarcelados. Confiscaron sus libros de Falun Gong y otros materiales relacionados. Asimismo, les retiraron su propia ropa y les entregaron únicamente prendas marcadas con la palabra "recluso". (Nota del editor: Muchos practicantes se negaban a vestir el uniforme de recluso como forma de protesta contra la persecución. Obligarlos a llevar dicho uniforme es una manera de forzarlos a someterse a la autoridad).

La guardia Wang reemplazó a la reclusa asignada para vigilarla por Gao Yanping, quien tenía fama de torturar a los practicantes de Falun Gong. La Sra. Lyu perdió mucho peso en poco tiempo y sufrió varios ataques cardíacos.

Sufrió otro ataque cardíaco cuando los guardias le confiscaron su copia manuscrita de Zhuan Falun, el texto principal de Falun Gong. A pesar de su estado, los guardias la bajaron por las escaleras y la colocaron en una zona expuesta al viento. Horas más tarde, la llevaron al hospital de la prisión y, en connivencia con el médico, elaboraron un informe falso que afirmaba que gozaba de buena salud.

En la tarde del 6 de enero de 2013, los guardias Li Han y Qu Jialiang obligaron a la Sra. Lyu a participar en el pase de lista, a pesar de que sufría hipertensión y un fuerte dolor de cabeza. La obligaron a permanecer de pie junto a una ventana. Cuando ya no pudo mantenerse en pie, se puso en cuclillas. El guardia Qu la abofeteó repetidamente y la insultó.

Temiendo que Qu pudiera matar a golpes a la Sra. Lyu, dos reclusas intentaron detenerlo. Sin embargo, Qu comenzó a patearla con sus pesadas botas. No se detuvo hasta que ella perdió el conocimiento. Mientras tanto, la guardia Wang Yonghui observaba a un lado con una sonrisa burlona. También ordenó a las reclusas de las celdas cercanas que cerraran sus puertas.

La Sra. Lyu sufrió otro ataque cardíaco y fue trasladada al hospital para ser reanimada.