(Minghui.org) El largo río de la historia nos ha dejado innumerables crecidas y rápidos, revelando figuras notables y acontecimientos extraordinarios a su paso. Comprender la historia ayuda a heredar la esencia de la cultura tradicional y a llevar una vida recta en la sociedad moderna actual.

Nos gustaría compartir algunos recuerdos sobre Ye Tianshi, un célebre médico chino de la dinastía Qing.

El nombre de pila de Ye Tianshi era Gui y su nombre de cortesía era Tianshi; también se le conocía como Ye Xiangyan. Vivió entre 1667 y 1747 y nació en el seno de una familia de médicos en el condado de Wu (la actual Suzhou, en la provincia de Jiangsu). Tanto su padre, Ye Shi, como su abuelo, Ye Chaocai, eran muy hábiles en la medicina tradicional china.

Según el Ye Xiangyan Zhuan (Biografía de Ye Xiangyan), cuando Ye Tianshi era joven, estudiaba medicina durante el día y acompañaba a su padre a tratar pacientes por las tardes. Su padre falleció cuando él tenía 14 años, por lo que continuó aprendiendo de Zhu, uno de los discípulos de su padre.

Ye Tianshi poseía gran talento y una gran capacidad de aprendizaje; era humilde, de mente abierta y siempre estaba dispuesto a aprender de cualquiera que tuviera conocimientos médicos más avanzados.

Siempre que oía hablar de alguien con habilidades especiales, acudía a aprender de esa persona hasta dominar la materia. Se dice que, entre los 12 y los 18 años, aprendió de un total de 17 maestros.

Durante los reinados de los emperadores Yongzheng y Qianlong, alcanzó la fama gracias a sus excepcionales habilidades y fue venerado por el pueblo chino como la "Estrella Médica Celestial".

Existen muchas historias legendarias sobre Ye Tianshi. Las tres siguientes provienen de los registros de Liang Zhangju, de la dinastía Qing.

1. Prever el futuro a través de pequeñas señales y ofrecer consejos oportunos

Un día, mientras Ye Tianshi regresaba a casa, comenzó a llover torrencialmente de forma repentina y el camino quedó gravemente dañado. Cuando un aldeano conocido suyo lo cargó para cruzar una poza de agua, Ye Tianshi le dijo: «Podrías morir el mismo día del año que viene a menos que busques tratamiento de inmediato». Sin embargo, el aldeano no le creyó.

Tal como predijo, el mismo día del año siguiente, el aldeano enfermó gravemente a causa de una dolorosa llaga en la cabeza. Su familia lo llevó ante Ye Tianshi para que lo tratara, pero ya era demasiado tarde para hacer algo. Él les dio algo de dinero y dijo: «Lo siento mucho, pero no vivirá para ver el atardecer de mañana». Efectivamente, el aldeano falleció antes de ese momento.

2. Actuar según situaciones específicas y aprovechar lo que el Cielo ofrece

En una ocasión, una mujer de la localidad sufría un parto difícil y aún no había dado a luz tras varios días. La familia había conseguido una receta de otro médico. Su esposo pidió a Ye Tianshi que examinara a la mujer, y este añadió una hoja de parasol chino (o Firmiana simplex) de otoño a la receta como «guía medicinal» (un elemento utilizado para potenciar o dirigir los efectos de una fórmula a base de hierbas). Cuando la mujer tomó el medicamento, dio a luz poco después.

Más tarde, alguien intentó replicar lo que Ye Tianshi había hecho con la receta, pero no funcionó. Ye Tianshi le dijo sonriendo: «Añadí la hoja de parasol chino en aquel entonces porque coincidía con el inicio del otoño. ¿Qué beneficio podría aportar una vez pasado ese día?».

3. Mantener la calma y la racionalidad bajo una gran presión emocional

En una ocasión, el nieto de un año de Ye Tianshi mostró signos de viruela, pero las pústulas no terminaban de curarse. Su hija llevó al niño para que lo tratara, pero Ye Tianshi no pudo hacer nada en ese momento.

Su hija, muy frustrada, dijo: «Siempre dices que "la viruela no es mortal", entonces, ¿por qué no puedes salvar a tu propio nieto? ¡Si no lo tratas ahora, me quitaré la vida aquí mismo, frente a ti!». Mientras decía esto, tomó unas tijeras con la intención de suicidarse.

Ye Tianshi reflexionó sobre cómo manejar la situación. Quitó la ropa al pequeño y lo dejó encerrado en una habitación vacía antes de salir. Su hija quería ver a su hijo, pero no lograba abrir la puerta. Por ello, enviaba constantemente a personas para pedirle a Ye Tianshi que regresara a casa, pero él no les hacía caso. Mientras tanto, su hija lloraba angustiada.

Ye Tianshi no regresó hasta la medianoche. Cuando abrió la puerta, el cuerpo del niño estaba cubierto de ampollas con pústulas que parecían perlas. Resultó que había muchos mosquitos en la habitación, y Ye Tianshi quería que picaran la piel del niño para hacer aflorar las pústulas.

Desde una perspectiva budista, esto equivalía a inducir la eliminación del yeli; a través de ese proceso de sufrimiento, el yeli acumulado en el cuerpo se reduciría.

Según la obra Xiangyan Zhuan (Biografía de Xiangyan), de Shen Deqian, Ye Tianshi dijo a sus descendientes antes de fallecer: «No cualquiera puede aprender a ser médico. Se requiere un talento excepcional y una amplia lectura antes de poder ayudar a las personas con los conocimientos médicos. De lo contrario, pocos logran evitar causar daño o incluso la muerte; por eso, la medicina es como una hoja afilada».

Inspiración de estas historias

Sigue aprendiendo con una mente abierta

Aunque Ye Tianshi provenía de una familia bien establecida de médicos y poseedor de un gran talento, aprendió con humildad de 17 maestros durante su juventud. Solo pasaba al siguiente maestro una vez que había terminado de aprender del anterior. Sin importar si eran médicos renombrados o simples facultativos, él siempre encontraba algo que aprender de ellos.

Su noble carácter contrasta marcadamente con la estrechez de miras, la arrogancia y la autocomplacencia que se observan a menudo en la sociedad moderna. Su humildad también reflejaba un principio confuciano: «Cuando tres personas caminan juntas, seguramente hay una que puede ser mi maestro».

Estas historias sobre Ye Tianshi nos recuerdan la importancia de seguir perfeccionando nuestras capacidades y habilidades con una mentalidad humilde y abierta en la sociedad actual, caracterizada por sus rápidos cambios.

Respeto por la naturaleza y sentido práctico

Cuando alguien imitó la acción de Ye Tianshi —quien añadió una hoja de Firmiana simplex (árbol parasol chino) a la receta para una mujer con dificultades en el parto—, el remedio no funcionó. Esto ilustra la importancia de actuar según las condiciones específicas y el momento oportuno, dos principios fundamentales de la antigua sabiduría china.

La máxima de «actuar según las condiciones locales» apareció por primera vez en el libro Wu Yue Chun Qiu (Anales de Primavera y Otoño de los estados de Wu y Yue), escrito por Zhao Ye durante la dinastía Han Oriental, mientras que el concepto de «adaptarse a los tiempos específicos» se remonta a los inicios del periodo Qin. Estos antiguos preceptos concuerdan con la filosofía del Libro de las Mutaciones (I Ching), que enfatiza que «cuando un camino se bloquea, el cambio abre otro, y aquello que funciona perdura».

En la vertiginosa sociedad actual, las personas tienden a depender cada vez más de las computadoras, tanto en el trabajo como en el hogar, perdiendo gradualmente la capacidad de pensar de forma independiente y racional, o de observar con calma y aprender de las leyes de la naturaleza. Como resultado, a menudo caen en la trampa de imitar ciegamente a los demás y seguir rígidamente prácticas establecidas.

Equilibrio entre racionalidad y emoción

Cuando Ye Tianshi tuvo que afrontar la crisis emocional de su hija debido a la enfermedad de su nieto, seguramente comprendió su frustración y la presión que sentía; sin embargo, abordó la situación con racionalidad y logró aliviar el sufrimiento del niño.

En nuestras vidas modernas, aceleradas y estresantes, a menudo debemos lidiar con la ansiedad y los arrebatos emocionales de familiares, amigos y otras personas de nuestro entorno. Para poder afrontar tales presiones con sentido común y racionalidad, es necesario cultivar el propio carácter hasta alcanzar un nivel y unos estándares elevados.

Reverencia y observación de la relación entre «Cielo, Tierra y Humanidad»

En una de las historias, Ye Tianshi predijo con exactitud la muerte de un aldeano, demostrando así el principio fundamental de la medicina tradicional china —«discernir las condiciones internas observando cambios externos sutiles»— y su profunda comprensión de las leyes de la naturaleza.

En cambio, hoy en día la gente tiende a depender de instrumentos de precisión, teorías médicas modernas o la publicidad, en lugar de adquirir una comprensión más profunda del cuerpo y la mente humanos, así como de las leyes naturales. Con el paso del tiempo, han perdido gradualmente el interés por el desarrollo espiritual.

Las historias sobre Ye Tianshi nos recuerdan que debemos respetar las leyes de la naturaleza y de la vida, y seguir reflexionando y mejorando nosotros mismos, en lugar de aferrarnos a soluciones desesperadas cuando ya es demasiado tarde. Como dice el refrán: «Más vale prevenir que curar». Esto no solo es aplicable a cuestiones de salud, sino también al afrontar conflictos y problemas importantes de la vida.