(Minghui.org) Existe un antiguo proverbio chino: «Las buenas acciones son recompensadas, pero las malas se castigan». Durante miles de años, la gente valoró la virtud y fue bendecida.

Tras la llegada al poder del Partido Comunista Chino (PCCh) hace décadas, esta antigua sabiduría fue ridiculizada. Especialmente durante los 27 años de represión contra Falun Dafa, muchos funcionarios del PCCh siguieron ciegamente la política de persecución y abusaron de los practicantes porque estos se rigen por los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Estos funcionarios, a su vez, han sufrido las consecuencias de sus actos.

A continuación, algunos ejemplos.

Dou Yanshan y su cambio de destino

Dou Yanshan fue funcionario durante la Dinastía Jin Posterior, dentro del período de las Cinco Dinastías. A pesar de su riqueza, no tuvo hijos, incluso teniendo alrededor de 30 años. Una noche, soñó que sus ancestros y su difunto padre le decían: «No tendrás hijos y tu vida será corta. ¡Por favor, esfuérzate por mejorar y hacer buenas obras!». Dou siguió sus instrucciones y, desde entonces, se dedicó a hacer el bien.

Uno de sus sirvientes robó 200.000 monedas. Temiendo el castigo, escribió una nota y la ató al brazo de su hija de doce años. La nota decía: «Venderé a esta hija para pagar la deuda». Luego huyó.

Al ver la nota en el brazo de la niña, Dou sintió una profunda benevolencia por ella. Inmediatamente le quitó la nota, la quemó y acogió a la niña. Le dijo a su esposa: «Cría bien a esta niña. Cuando crezca, por favor, búscale una buena familia y cásala». Cuando la niña alcanzó la mayoría de edad, Dou preparó una dote y le escogió un buen esposo. Al oír esto, el padre de la niña se conmovió profundamente y regresó a casa llorando, confesando el robo a su amo. Pero Dou no insistió en el asunto. Padre e hija encargaron un retrato de Dou y rezaban cada mañana y noche deseándole una vida larga y saludable.

Muchos de los parientes de Dou eran pobres. Si alguno fallecía y la familia no podía costear el funeral, Dou lo pagaba. Se encargó de los funerales de 27 familias. A los familiares y amigos con hijos huérfanos o con jóvenes que no podían casarse por su pobreza, Dou les proporcionaba dotes. Veintiocho jóvenes huérfanas pudieron casarse gracias a su ayuda. Ya fueran conocidos o amigos casuales, Dou siempre tendía una mano a quienes tenían dificultades económicas.

Dou administraba cuidadosamente sus ingresos anuales. Tras deducir los gastos de las ofrendas estacionales -de verano e invierno- y los costos básicos de manutención, donaba el resto para ayudar a los necesitados. A pesar de ser un alto funcionario, Dou no poseía oro, plata ni jade, y su esposa no vestía ropa lujosa; su hogar era sencillo y austero. También construyó una academia al sur de su residencia con cuarenta habitaciones, compró miles de libros y contrató a eruditos talentosos y virtuosos para que enseñaran a los estudiantes. Brindó ayuda económica a todos los estudiantes de familias pobres que anhelaban aprender, sin importar si los conocía o no. Los eruditos que alcanzaron renombre gracias a la ayuda de Dou le expresaron su gratitud. Cuando Dou murió, las personas a las que ayudó guardaron tres años de luto para agradecerle su gran bondad y virtud.

Después de diez años de realizar buenas obras con diligencia, Dou soñó que su abuelo y su padre, ya muertos, le decían: «Originalmente estabas destinado a ser estéril y de corta vida. En los últimos años, gracias a tus buenas obras y méritos acumulados, la divinidad ha aumentado tu esperanza de vida en treinta y seis años y te ha concedido cinco hijos, cada uno de los cuales ocupará una posición destacada y noble. Disfrutarás de bendiciones y longevidad».

A partir de entonces, Dou se dedicó aún más a las buenas obras. Posteriormente tuvo cinco hijos. Bajo la tutela de su padre, estos cinco hijos desarrollaron un buen carácter y adquirieron amplios conocimientos. El hijo mayor, Yi, ascendió posteriormente al cargo de Ministro de Ritos. El segundo hijo, Yan, se convirtió en Viceministro de Ritos. Ambos eran académicos Hanlin. Los cinco hijos aprobaron los exámenes imperiales y se convirtieron en funcionarios muy respetados. La eficaz labor de Dou como padre fue elogiada tanto en vida como por las generaciones posteriores.

La ley de causa y efecto se perpetúa

Mantener una conducta virtuosa se perdió tras la llegada al poder del PCCh en 1949. Especialmente después de que el PCCh comenzara a perseguir a Falun Dafa en 1999, muchos funcionarios ignoraron los beneficios físicos y mentales de la práctica y acosaron, arrestaron, detuvieron, torturaron y asesinaron a practicantes. Wang Wenpo, exjefe de la brigada de seguridad en la zona de desarrollo de la ciudad de Linyi, provincia de Shandong, estuvo profundamente involucrado en la persecución.

Wang, de unos cincuenta años, era originario de la aldea de Dongwangzhuang, en la ciudad de Linyi. Tras dejar el ejército, ingresó en el sistema de seguridad pública del PCCh gracias a sus contactos y se convirtió en policía. Cuando comenzó la represión contra Falun Dafa en 1999, Wang trabajaba en la Estación de Policía de Jiuqu, en el distrito de Hedong. Intuyendo la dirección política que se estaba tomando, se ofreció voluntario para participar en la persecución por beneficio propio.

En el año 2000, muchos practicantes locales viajaron a Beijing para apelar por Falun Dafa. Fueron secuestrados por Wang y otros funcionarios, detenidos ilegalmente y llevados a la Oficina de Gestión Integral para ser sometidos a lavado de cerebro y tortura durante hasta cuatro meses. Muchos de ellos fueron enviados a campos de trabajo.

Wang solía insultar y agredir físicamente a los practicantes de Falun Dafa. Decenas de practicantes, tanto hombres como mujeres, fueron detenidos juntos, sometidos a lavado de cerebro y torturados para obligarlos a renunciar a su fe. Tras beber, Wang solía visitar a estos practicantes, insultándolos y amenazándolos con lenguaje vulgar. Golpeó brutalmente a una practicante de Falun Dafa, provocándole una hinchazón tan severa en el rostro que perdió la visión y no podía cerrar bien los ojos.

Peor aún, blandió un arma en la calle y amenazó a los practicantes de Falun Dafa, diciéndoles: "¿Van a seguir practicando? Si continúan, los mataré". Su arrogancia era extrema. Sus palabras y comportamiento agresivos recordaron a muchos las sangrientas escenas de los movimientos políticos del PCCh en el pasado; la gente estaba aterrorizada. También causó un grave trauma psicológico a los practicantes de Falun Dafa y a sus familias.

Debido a su persecución activa a Falun Dafa, Wang se ganó el favor del PCCh y fue ascendido a jefe de la brigada de seguridad en la zona de desarrollo. Se volvió aún más hostil hacia los practicantes y los persiguió con mayor saña; parecía haber perdido toda conciencia.

Wang Wenpo tuvo muchas oportunidades para recapacitar debido a lo que les sucedió a sus superiores, colegas y represores locales involucrados en la persecución:

* Zhu Zhongshun (60 años) y Zhao Peie (53 años), los cerebros detrás de la Oficina 610 en la ciudad de Linyi, enfermaron repentinamente y murieron en 2008.

* El hijo mayor de Sun Peiqun, subsecretario del Comité Municipal del Partido de Linyi y jefe de la Oficina 610, falleció repentinamente a una edad relativamente joven.

* Geng Wenlian, exsecretario del Partido del distrito de Hedong, murió en un accidente automovilístico junto con su esposa e hija. Les sobrevivió su hijo, quien estaba cursando estudios universitarios.

Wang sabía lo que había sucedido, pero no creía en la retribución del yeli (Kármica)  y afirmaba que todas estas tragedias eran coincidencias. También ignoró las cartas que le enviaron los practicantes de Falun Dafa, en las que le explicaban por qué habían ocurrido estos hechos. Cuando intentaron persuadirlo para que cambiara su comportamiento, se negó a escuchar; en cambio, los ridiculizó y los amenazó.

Wang Wenpo sufrió tres tragedias:

* La desgracia de sus familiares: Al enterarse de que su único hijo, de 18 años, se había ahogado repentinamente, se derrumbó.

* Ruptura familiar: Su esposa lo amenazaba constantemente con el divorcio, lo que generó una gran tensión en la familia.

* Caída de su carrera: Fue sancionado después de que un subordinado disparara y matara a otro policía, lo que empeoró su relación con sus superiores y provocó el declive de su carrera.

Wang Wenpo se suicidó el 23 de marzo de 2015.

El antiguo sabio chino Lao Zi dijo: «Lo divino es imparcial; siempre está del lado de los virtuosos». Espero que estas historias recuerden a la gente la importancia de distanciarse del cruel Partido Comunista Chino y defender la virtud.