(Minghui.org) La región de Capadocia, en el centro de Turquía, es uno de los centros culturales e históricos del país. Pueblos enteros y ciudades subterráneas están excavados en la blanda roca volcánica. En la superficie, las famosas "chimeneas de hadas", esculpidas por la erosión, crean siluetas impresionantes en medio de vastos paisajes. Los coloridos globos aerostáticos, sello distintivo de la región, no solo ofrecen a los turistas una experiencia relajante para contemplar el paisaje, sino que también atraen a aficionados a la fotografía que acuden para capturar la belleza del entorno.

El sábado 1 de agosto de 2026, practicantes de Falun Dafa de Turquía se reunieron en Nevşehir —una ciudad situada en esta región turística— para impartir una clase de ejercicios. La semana anterior, el 27 de julio, también habían organizado un evento informativo sobre Falun Dafa en una zona de playa de Estambul.

Turistas y residentes locales de diversas procedencias conocieron los ejercicios de Falun Dafa, y muchos de los asistentes comentaron que aprenderlos había sido uno de los momentos más destacados de sus vacaciones.

Residentes locales ayudan a organizar actividades para dar a conocer Falun Dafa

La ciudad de Nevşehir fue fundada hace casi 4.000 años por los hititas. Hoy en día, sigue siendo un destino turístico muy popular, especialmente durante los meses de verano.

Una practicante que trabajaba en un hotel de la zona tuvo la idea de organizar clases de ejercicios frente al castillo de Uchisar. Antes del evento del 1 de agosto, varios residentes locales la ayudaron con los preparativos de la clase.

Un residente local, que trabajaba en el sector turístico, le prestó su coche para transportar el material, y los comerciantes de la zona le ayudaron a colocar carteles anunciando la clase. En el hotel, un huésped incluso ayudó a la practicante a colocar las esterillas para los ejercicios. El día anterior a la clase, el personal del hotel y empleados de hoteles vecinos también acudieron al lugar de trabajo de la practicante para aprender los ejercicios. El gerente de otro hotel comentó que pediría a sus empleados que difundieran información sobre Falun Dafa.

Empleados del hotel aprendieron los ejercicios de Falun Dafa. (Minghui.org)

Las personas experimentan tranquilidad al realizar los ejercicios

Muchos de los participantes en la clase estaban de vacaciones y deseaban aprender un tipo de meditación diferente. Algunos comentaron que realizar los ejercicios les ayudaba a relajarse y aportaba una sensación de paz a sus vacaciones.

Personas aprendiendo los ejercicios de Falun Dafa frente al castillo de Uchisar, en la región de Capadocia. (Minghui.org)

Monica, originaria de Polonia, reside actualmente en Londres y trabaja en el vertiginoso sector de las inversiones financieras. Se interesó por las clases impartidas por los practicantes y colaboró en los preparativos previos al evento. Tras probar los ejercicios, afirmó sentirse sumamente «relajada» y, al mismo tiempo, «consciente».

«[Antes de los ejercicios] tenía muchísimas cosas en la cabeza, pensaba demasiado», comentó. «Pero al sentarme a meditar, todo se detuvo. Realmente pude centrarme aquí, en mí misma. Fue muy relajante. Sentí paz».

Mónica comentó que se sintió relajada y en paz mientras realizaba los ejercicios. (Minghui.org)

Leyla, profesora de inglés de origen iraní, aprendió la primera y la quinta serie de ejercicios. Aunque tuvo que mantener los ojos abiertos para aprender los movimientos, se sintió «muy cómoda» y disfrutó meditando junto a los practicantes. «Fue hermoso que coincidiera con el atardecer. Fue encantador estar aquí», dijo.

Ayşe Gündüz, residente de la zona, comentó que realizar los ejercicios de Falun Dafa le daba una sensación de ligereza corporal. (Minghui.org)

Ayşe Gündüz nació y creció en Capadocia; incluso llegó a presentarse como candidata a jefa de la localidad. Afirmó que los ejercicios de Falun Dafa le proporcionaban una sensación de ligereza. «Sentía como si flotara en el aire. Vacié mi alma, mi ser interior. Me relajé. Olvidé todo lo que llevaba dentro». Quedó fascinada por los principios que enseña Falun Dafa: Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Repetía constantemente estos principios para asegurarse de memorizarlos.

Mónica, una profesora jubilada de Irlanda, describió la práctica de los ejercicios como una experiencia maravillosa. (Minghui.org)

Mónica, profesora jubilada de Irlanda, lleva dieciocho meses viviendo en Capadocia. Aprendió las cuatro series de ejercicios de pie de Falun Dafa. Al principio, ella dudaba un poco en unirse al grupo porque se sentía «tímida», pero una vez que comenzó a realizar los ejercicios, descubrió que se olvidaba de las personas que la rodeaban. «Realmente sucedió. No pensé en absoluto en la gente a mi alrededor», comentó. «Así que [los ejercicios] realmente ayudaron a despejar mi mente de todo lo externo. Fue hermoso. Fue una meditación hermosa.

“De esta manera, despejas completamente tu mente de todas tus preocupaciones. Creo que por eso funciona”, añadió Mónica.

Sesión informativa en la playa de Sinanoba

Los practicantes llevaron a cabo una sesión informativa el 27 de julio de 2026 en la playa de Sinanoba, una zona turística de verano en Estambul.

Los transeúntes aceptaron los folletos que los practicantes repartían y conocieron sobre Falun Dafa. Tras enterarse de la persecución que el Partido Comunista Chino ejerce contra los practicantes de Falun Dafa, muchas personas firmaron una petición condenando dicha persecución.

Los practicantes realizaron actividades en la playa de Sinanoba, una zona turística de verano, el 27 de julio de 2026. (Minghui.org)

Las personas que circulaban en bicicleta por la playa saludaban con la mano y hacían sonar sus timbres al ver la actividad. Algunos residentes que paseaban por la playa se detuvieron a leer la información; otros conversaron con los practicantes y leyeron los folletos sobre Falun Dafa.

Şendağ Gökçe, una practicante que viajó desde otra ciudad para participar en el evento, comentó que este tenía un significado especial para ella. "Crecí en este barrio. Practicaba los ejercicios cada semana y repartía folletos por todas las calles. La gente de esta localidad a menudo me llama 'Falun Dafa', ya que suelen verme llevando puesta mi camiseta de Falun Dafa", dijo.

"Me conmovió profundamente ver a mis compañeros practicantes viajar desde tan lejos para hablar a la gente sobre Dafa", añadió.

Ella espera que más personas en Turquía y en todo el mundo puedan conocer los valores de Verdad-Benevolencia-Tolerancia y apoyar a los practicantes perseguidos en China. "Siento el corazón lleno de esperanza y entusiasmo", expresó Gökçe.