(Minghui.org) En la acelerada sociedad actual, muchas personas destacan la importancia de cultivar la empatía como una forma de ser más considerados y reducir los conflictos interpersonales.

El 20 de junio de 2026, la familia Zevedei se sintió atraída por ciertos valores que, según creen, podrían ayudar a las personas a ser más empáticas.

En un estand instalado en Brasov por practicantes de Falun Dafa para presentar su disciplina espiritual a los rumanos, la familia Zevedei, junto con muchos otros rumanos, conoció los principios de Falun Dafa: Verdad-Benevolencia-Tolerancia, y cómo los practicantes se esfuerzan por vivir de acuerdo con ellos. También tuvieron la oportunidad de apoyar a los practicantes de Falun Dafa y estos valores firmando una petición para detener la persecución a Falun Dafa en China por parte del Partido Comunista Chino (PCCh).

Los valores de Falun Dafa fomentan el altruismo en la sociedad

Dana Zevedei, madre y química, afirmó que la sociedad actual es demasiado individualista, lo que lleva a que las personas se vuelvan egoístas y competitivas en sus relaciones con los demás.

Siguiendo los valores de Falun Dafa, añadió: “todo cambiaría. Seríamos mucho más tranquilos, positivos, generosos y empáticos. Si más personas aplicaran estos principios en su vida diaria, la sociedad mejoraría y la gente se preocuparía más por quienes les rodean”.

Su esposo, Paul Zevedei, expresó que Verdad-Benevolencia- Tolerancia deberían aplicarse a nivel mundial. “La sociedad de todos los países cambiaría si se aplicaran estos tres valores. Esperamos generar un cambio, poco a poco. Buscamos lograr cosas buenas”.

La familia Zevedei afirmó haberse sentido atraída por los principios de Falun Dafa (Verdad-Benevolencia-Tolerancia) en el estand informativo de Brasov el 20 de junio de 2026.

Dana comentó que había oído hablar de violaciones de derechos humanos en China a través de algunos colegas chinos, quienes le mostraron grabaciones que habían realizado en China y que evidenciaban «ciertas cosas que no deberían estar sucediendo, más allá de las imágenes positivas que vemos por todas partes [de China]». Se enteró de Falun Dafa y su persecución a través de videos de YouTube.

Considera que la persecución a Falun Dafa afecta a todas las personas. «Creo que es como una guerra contra la humanidad. Siento pesar por [los practicantes]. Los apoyo», dijo.

Para ella, lo que hacen los practicantes al defender sus creencias es «hermoso» y «valioso».

«Los animo a continuar. Estoy convencida de que hay muchas personas que piensan como ustedes, o como yo», dijo Dana.

Paul compartió su sentir. “Gota a gota se llega al océano. Hay que seguir adelante y los resultados llegarán”, dijo.

La generación de conciencia es el primer paso para acabar con la persecución.

María, hija de Dana y Paul, también firmó la petición tras leer la pancarta que decía: “Una firma puede salvar una vida”, colocada en el estand de recolección de firmas. Consideró que era una acción significativa para ayudar a los practicantes en China.

“Aunque no pueda estar físicamente con ellos para hacer una campaña de ayuda, creo que una firma puede cambiar la situación, puede generar conciencia”, dijo. “Difundir el mensaje por todo el mundo es el primer paso para mejorar las cosas”.

María expresó su empatía por los practicantes de Falun Gong en China y espera que tengan un futuro prometedor

La tranquilidad del evento de los practicantes le llamó la atención, ya que contrastaba con las graves violaciones de derechos humanos infligidas por el PCCh a los practicantes en China. María admiró la dedicación de los practicantes a la resistencia pacífica.

“Muchas veces, no es la violencia lo que cambia las cosas. Muchas veces, cuando actuamos con bondad, compasión y buena energía, y deseamos un futuro mejor para los demás, pero no a través de la malicia y la guerra, podemos obtener mejores resultados”, dijo.

Verdad-Benevolencia-Tolerancia son virtudes divinas

Remus Morar, quien trabaja con electromecánica, se conmovió tanto por la difícil situación de los practicantes de Falun Dafa en China que casi rompió a llorar.

“Me importa el pueblo chino, el país de China. Los amamos y los apoyamos”, dijo.

Como cristiano, Morar se horrorizó al enterarse de la sustracción forzada de órganos que se lleva a cabo en China contra los practicantes de Falun Dafa y otros presos de conciencia. Para él, la sustracción forzada de órganos era un acto demoníaco.

“Tengo ganas de llorar”, dijo. “Oramos a Dios para que detenga estas persecuciones, y sé que esto es lo que hace el ‘malvado’: continuar la persecución, matar a gente inocente”. Dijo que apoyar a los practicantes no solo significa apoyar a Falun Dafa, sino también apoyar lo que es universalmente bueno y divino.

“Verdad-Benevolencia-Tolerancia, ¡qué maravilla! Todas son importantes, porque a través de ellas Dios nos ha liberado”, dijo Morar. “Que la gente abra su corazón a Dios. Si la gente escucha a los practicantes, ganan. ¡Si no tienes misericordia, no importa en quién creas!”.

Dijo que seguirá orando por los practicantes en China y que espera que la persecución termine.

Mientras conversaba con los practicantes, recibió una llamada de un amigo rumano que vive en Estados Unidos. Le dio su teléfono a un practicante para que su amigo también pudiera informarse sobre Falun Dafa y la persecución.

Antes de irse, Morar animó a los practicantes diciendo: «¡Falun Dafa: por una vida hermosa y mejor!».