(Minghui.org) El 20 de julio de 2026 se cumplieron 27 años de protesta contra la persecución del Partido Comunista Chino (PCCh). Practicantes de Falun Dafa realizaron una vigilia con velas frente a la Embajada de China en Canberra esa noche para honrar la memoria de sus compañeros practicantes en China que murieron a causa de la persecución.

Los practicantes realizaron una vigilia con velas el 20 de julio frente a la Embajada de China en Canberra.

La Sra. Hao Li, representante de practicantes de Falun Dafa, relató los crímenes del PCCh contra los practicantes durante los últimos 27 años, incluyendo encarcelamiento, trabajo forzado, lavado de cerebro, tortura y asesinato, y especialmente la atrocidad de sustraer órganos de practicantes de Falun  mientras aún estaban vivos. Citó las estadísticas del sitio web Minghui, indicando que 5359 practicantes han muerto a causa de la persecución, muchos más están desaparecidos y sus desapariciones están siendo investigadas. “Trabajamos juntos guiados por nuestra creencia común en Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Desafiando las atrocidades del Partido Comunista, nos mantenemos firmes y no hemos flaqueado en los últimos 27 años. A medida que seguimos exponiendo las mentiras del PCCh, más personas han conocido la verdad sobre la persecución a Falun Dafa”.

Ajithkumar, practicante de Falun Dafa e ingeniero, afirmó que el 20 de julio sirve como recordatorio de la persecución y es una oportunidad para que la gente conozca la historia de Falun Dafa. “Es importante informar a los australianos sobre las violaciones de derechos humanos en China, así como sobre su extensión a Australia”.

Gordon, una joven china de veintiséis años, relató la persecución que sufrió cuando practicaba Falun Dafa con sus padres en China.

“Solo llevaba unos meses practicando cuando el PCCh lanzó la persecución nacional el 20 de julio de 1999. Mis padres me llevaron con ellos a presentar una petición en favor de Falun Dafa ante el Ayuntamiento. Miles de practicantes de Falun Dafa meditaban en la plaza frente al edificio del Ayuntamiento. Fueron arrestados y sus datos fueron registrados. Después, nos vigilaban constantemente.

“Mis padres, mi hermana y yo teníamos que mudarnos continuamente para evitar ser arrestados. Mis padres a menudo tenían que enviarme a vivir con sus familiares o amigos, pero a veces sus peticiones eran rechazadas. No entendía por qué no podíamos quedarnos en un solo lugar.

“Una vez, mi papá me mandó a casa de una amiga y me dijo que solo me quedaría un día, pero no me recogieron hasta casi un mes después. Me levantaba temprano todos los días y limpiaba, con la esperanza de que no me consideraran una carga ni me echaran. Después de volver con mis padres, tuvimos que mudarnos de nuevo. Mis padres siempre me decían que no abriera la puerta, sin importar quién llamara.

“A menudo tenía que quedarme sola en casa y comer fideos instantáneos cuando tenía hambre. Cualquier golpe en la puerta me asustaba. Me escondía en el baño e intentaba no hacer ruido. Si alguien llamaba a la puerta por la noche, me escondía en la manta de mamá, muerta de miedo. Toda mi infancia estuvo llena de miedo.

“Mi madre y mi hermana vendían cosas en un mercado para mantenernos. Un día, la policía las sacó del mercado. A mí también me llevaron a la estación de policía y me metieron en una habitación aparte. Era una habitación oscura, sin cámaras de vigilancia ni luces. Me ordenaron ponerme en cuclillas, mirando hacia una esquina, con las manos detrás de la cabeza. Poco después, me ataron a una silla de interrogatorio y me obligaron repetidamente a decir los nombres de mi familia, su lugar de trabajo, su dirección y las personas con las que habían estado en contacto. Guardé silencio y me negué a responder a sus preguntas. Finalmente me liberaron porque aún era menor de edad.

“Cuento mi experiencia para que más personas conozcan la verdadera historia y no se dejen engañar por el Partido Comunista Chino. Hemos sufrido persecución durante décadas solo por seguir los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia.

“Jamás olvidaré mis dolorosas experiencias, pero me han fortalecido en mi determinación de practicar Falun Dafa. También estoy decidida a compartir mi experiencia personal y a demostrar que Falun Dafa es bueno, al igual que los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia”.