(Minghui.org) El 20 de julio de 2026 se conmemoró el 27.º aniversario de la persecución a Falun Gong por parte del Partido Comunista Chino (PCCh). En reconocimiento a este hecho, la Sociedad para los Pueblos Amenazados (STP), una organización alemana de derechos humanos, emitió un comunicado de prensa condenando la persecución y la represión transnacional del PCCh contra los practicantes de Falun Gong y otras personas en el exilio.

La Sociedad para los Pueblos Amenazados emitió un comunicado de prensa para condenar la persecución de Falun Gong. (Sitio web de la STP)

La Sociedad para los Pueblos Amenazados (STP) es una organización no gubernamental fundada en 1970 dedicada a la protección de minorías étnicas y de otro tipo, que sean perseguidas. La organización cuenta con estatus consultivo especial ante el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas y estatus participativo ante el Consejo de Europa.

El comunicado de prensa dice: 

“Desde el 20 de julio de 1999, los practicantes de Falun Gong en China han sido sistemáticamente perseguidos, detenidos, torturados y obligados a realizar trabajos forzados y a someterse a programas de reeducación. Además, existen pruebas fehacientes de que durante años el Estado ha organizado la extracción forzada de órganos a practicantes detenidos de Falun Gong”.

“Desde que comenzó la persecución, el régimen chino ha intentado legitimar su represión contra Falun Gong a pesar de la falta de fundamento legal. La “Ley para la Promoción de la Unidad Étnica y el Progreso”, que entró en vigor el 1 de julio de 2026, intensifica significativamente las restricciones, en particular a la libertad de creencia, religión y expresión. De este modo, el PCCh obliga a la población china y a las comunidades religiosas a “someterse al liderazgo integral del Partido Comunista de China” y exige a los padres que “educan y guían a sus hijos menores para que amen al Partido Comunista de China”.

“La ley crea una base legal para la persecución de individuos y organizaciones fuera de China acusados de socavar la ‘unidad étnica’ o promover la ‘división étnica’. Estas formulaciones vagas permiten criminalizar prácticas espirituales y religiosas, así como declaraciones críticas de personas que viven en el exilio. Al hacerlo, la ley proporciona por primera vez una base legal para una práctica sistemática que China ya lleva a cabo: la represión transnacional contra las personas en el exilio”, explicó Mirjam Kobold, asesora para Asia de STP.

Afirmó que los practicantes en China no han podido practicar libremente durante 27 años y que muchas personas han sido encarceladas por sus creencias, sometidas a torturas, y que sus vidas corren peligro. El PCCh extiende la persecución a otros países, incluidos Alemania y otros países de la Unión Europea. Esto representa una grave amenaza para los practicantes de Falun Gong en estos países.

La declaración hacía referencia al informe de Freedom House de 2025, que clasificó a China como el Estado más activo del mundo en represión transnacional. Freedom House documentó 319 incidentes físicos, entre los que el 23% de todos los casos desde 2014 se atribuyeron a China. Además de los practicantes de Falun Dafa, entre las personas afectadas se encuentran uigures, tibetanos, hongkoneses y otros.

El comunicado de prensa concluyó: «La represión transnacional amenaza no solo los derechos fundamentales de las personas, sino también la seguridad nacional y la soberanía de los estados democráticos. La STP insta encarecidamente al gobierno federal alemán a que persiga sistemáticamente la represión transnacional conforme al derecho penal, a que amplíen los mecanismos de protección eficaces y eficientes para las personas afectadas —incluidos los practicantes de Falun Gong— en Alemania y la UE, y a que abogue internacionalmente por una investigación independiente sobre la persecución que sufren los grupos religiosos y las minorías étnicas en China».