(Minghui.org) Tengo 85 años y tuve la fortuna de obtener el Fa en la primavera de 1996. Desde entonces, he recorrido el camino de la cultivación genuina y he experimentado verdaderamente lo milagroso que es Falun Dafa, la importancia de cultivarse en Dafa, así como la dificultad y la solemnidad de la práctica de cultivación.
Me dedico a hacer bien las tres cosas que Shifu nos pidió. A pesar de la enorme presión provocada por la brutal persecución del Partido Comunista Chino (PCCh), nunca he tenido la menor duda acerca de mi fe en Shifu y en el Fa, y continúo cumpliendo con mi responsabilidad como discípulo de Dafa.
Gracias a las numerosas enseñanzas del Fa de Shifu, llegué a comprender que el camino de cultivación de cada persona es único y que Shifu lo ha dispuesto meticulosamente. Cada uno de nosotros debe recorrer su propio camino de cultivación de forma recta e independiente para alcanzar su propia posición de fruto. Por mi parte, elegí esclarecer la verdad escribiendo y enviando cartas para salvar a la gente, y distribuyendo materiales informativos para exponer la malvada persecución.
Con el tiempo, comencé a elaborar personalmente los materiales para esclarecer la verdad. Produzco tantos como necesito distribuir y también se los proporciono a otros practicantes. Esta tarea ha dado forma a mi camino de cultivación durante el período de la Rectificación del Fa. Con la guía y el fortalecimiento de Shifu, me he vuelto cada vez más competente en esta labor, lo que me permite distribuir una cantidad aún mayor de materiales.
Quisiera compartir la experiencia de cuando gané accidentalmente un “gran premio” con un valor de 3000 yuanes.
Un encuentro en la calle
Un día de octubre de 2018, me vestí pulcramente como de costumbre y llené mi bolso con materiales para esclarecer la verdad, con la intención de salir a distribuirlos entre la gente. Junté las palmas de las manos frente a la fotografía de Shifu en el gesto de heshi y le pedí que me fortaleciera para poder cumplir sin contratiempos con mis responsabilidades de ese día. Le agradecí sinceramente y después salí.
Mientras caminaba, me encontré con una joven vestida con ropa de camuflaje. Con tranquilidad, le ofrecí un ejemplar de los materiales. Ella no lo aceptó; en cambio, me preguntó si costaba mucho dinero elaborarlos. Le respondí que sí. Luego me hizo una serie de preguntas, las cuales contesté con sinceridad.
“¿Quién le dio el dinero?” preguntó. Respondí “Nadie”.
Entonces, “¿de dónde obtiene el dinero?” Le expliqué que provenía de mis gastos de manutención.
“¿Quién le proporciona ese dinero?” Le expliqué que recibía una pensión.
Ella continuó “¿Quién le paga la pensión?” Le dije que me la había ganado después de toda una vida de arduo trabajo.
Entonces dijo “¡Debería disfrutar usted misma de ese dinero! Mire cómo está vestida. Debería comprarse ropa bonita, tomar suplementos nutricionales y, mientras todavía tenga buena salud, viajar por el mundo para contemplar hermosos paisajes y probar toda clase de comidas deliciosas. ¿No es una tontería gastar su dinero de esta manera?”
Le dije sinceramente: “En la actualidad ocurren muchos desastres naturales provocados por el hombre, los cuales representan un gran peligro para la vida de las personas. Distribuyo estos materiales para esclarecer la verdad y ofrecerles una forma de salvarse. Quienes comprendan la verdad estarán a salvo y podrán entrar en la nueva era, después de que el Cielo elimine al PCCh y a todas las personas malas vinculadas con él. ¡Estoy haciendo lo más maravilloso del mundo!
Ella no dijo nada más y se marchó. Le dije: “¡Te deseo paz y seguridad!”.
Continué repartiendo los materiales y pronto había distribuido con éxito los 200 ejemplares. Sin embargo, ni siquiera había terminado de recorrer un lado de la calle. Suspiré al pensar que todavía había muchísimas personas esperando ser salvadas.
Mientras regresaba y caminaba hacia un supermercado, pensé en la joven que llevaba ropa de camuflaje. Me di cuenta de que su tono no había sido amable y de que sus preguntas parecían más un interrogatorio. Ella me vio distribuir abiertamente materiales para esclarecer la verdad en la calle, pero no me denunció ni me arrestó, incluso si se trataba de una policía encubierta.
Durante todo el proceso no sentí miedo en absoluto. Comprendí que el Fashen de Shifu me protegía en todo momento. Le agradecí sinceramente a Shifu por mantenerme a salvo, protegerme de cualquier daño y fortalecerme.
El “gran premio”
Elegí una chaqueta de plumas en el supermercado y fui a la caja para pagarla. La cajera me entregó una tarjeta y me indicó que fuera a otro mostrador. La empleada que estaba allí me pidió que raspara la tarjeta para comprobar si había ganado algo. Le dije “No sabía que podía ganar un premio al comprar.” No esperaba ganar nada, así que no voy a rasparla. Sin embargo, todas me animaron a probar suerte.
Como no quería quedar mal, raspé una pequeña parte de la tarjeta y dije “Veo un cero”.
La empleada tomó la tarjeta, terminó de rasparla y de repente exclamo “¡Tía, ganó! Es el premio mayor. ¡Realmente es una mujer muy afortunada!”.
Le pregunté “¿Cuál es el premio?” Ella respondió, “¡Tres mil yuanes! Pero no puede recibirlos en efectivo. Solo puede elegir artículos de jade en este mostrador. Si lo que elige cuesta más de 3000 yuanes, tendrá que pagar la diferencia. Si cuesta menos, no se le devolverá la cantidad restante en efectivo”.
Inmediatamente pensé que, como practicante de Dafa, no debía aceptar un premio de este tipo. Aunque no procedía de una fuente ilícita, tampoco era algo que hubiera ganado con mi trabajo.
Pregunté “¿Qué ocurre con los 3000 yuanes si no elijo ningún artículo de jade?” Ella respondió, “Simplemente se desperdician.” Pensé que sería una lástima desperdiciar una cantidad de dinero tan grande.
Entonces recordé que, durante una Conferencia del Fa, un practicante le había hecho la siguiente pregunta a Shifu:
Dizi: Los practicantes que llaman a China continental a veces se topan con funcionarios corruptos, y ellos dicen: “nosotros malversamos mucho dinero, tenemos mucho miedo a la campaña anticorrupción en el país, no sabemos qué hacer con el dinero robado”. Algunos dicen: “¡Dono el dinero a Falun Gong! Yo también me voy a vivir a los EE.UU.”. Algunos practicantes dicen: no podemos aceptar ese dinero, este dinero no está limpio. ¿No sé qué responderles en el futuro sobre este asunto?
Shifu: La sociedad moderna tiene simplemente este estado, especialmente en China continental. ¿Cuál está limpio? ¿Cuál no está limpio? Incluso si piensas que algún dinero está limpio, indirectamente tampoco lo está. De todos modos la sociedad es así, nosotros no miramos esta forma superficial, sólo miramos el corazón humano. Él tiene ese corazón. Él hace tanto esfuerzo, se arriesga al peligro para donar a Falun Gong el dinero que se robó, (la audiencia ríe) piensen todos, por supuesto, la situación apremia a la gente, pero no importa qué sea, él no piensa en donarlo a otros, sino a Falun Gong; pues esta persona todavía tiene un margen para ser salvado, ¿no es así? Por supuesto, es verdad que los Dafa dizi necesitan dinero en los lugares de aclaración de la verdad, si quiere donar, que lo done. ¿Qué se hace con este dinero? El dinero no es limpio, pero se usa en la salvación de la gente, entonces es limpio, ¿no? Ya no es igual, ¿no es así? Le disuelve su ye. (La multitud aplaude) (Enseñanza del Fa en el Fahui de la Costa Oeste 2015).
Después de pensarlo detenidamente, decidí elegir un artículo de jade e intentar convertirlo en efectivo para financiar la producción de materiales destinados a esclarecer la verdad.
Elegí un colgante y la empleada dijo, “Tiene muy buen ojo, tía. Eligió la mejor pieza de menos de 3000 yuanes. Cuando la use, parecerá diez años más joven.”
Pensé: “Si lo uso hasta alcanzar la consumación mediante la cultivación, quizá llegue a convertirse en un instrumento del Fa”. Mientras regresaba a casa, seguía pensando en cómo convertir el jade en efectivo.
Convertir el premio en fondos para esclarecer la verdad
Cuando llegué a casa, le dije a mi esposo “Tengo buenas noticias. ¡Gané un premio de 3000 yuanes después de comprar una chaqueta de plumas!”
Él preguntó alegremente, “¿Te dieron el dinero en efectivo?” Le mostré el colgante de jade. “Es bonito. Eres una persona afortunada” , dijo.
Le expliqué mi dilema, “soy una practicante de Dafa que se ha cultivado durante más de veinte años. Sé que el premio que gané no me pertenece verdaderamente y que no debo utilizarlo para mi beneficio personal. Eres inteligente. ¿Puedes encontrar la forma de convertirlo en efectivo para utilizarlo en proyectos de Dafa?”.
Él dijo, “Podemos venderlo. ¡Es sencillo!”.
Le respondí, “También pensé en eso. Pero la gente común no quiere gastar tanto dinero y las personas adineradas solo compran marcas reconocidas en las joyerías. Nadie compraría un artículo de segunda mano como este. ¿Qué podemos hacer?”.
Él dijo, “Puedes vendérmelo a mí. Tu cumpleaños será dentro de unos días. ¡Yo lo compraré y te lo regalaré por tu cumpleaños!”.
Lo elogié, “Realmente eres una persona inteligente. No solo resolviste el problema, sino que también me diste un regalo de cumpleaños al mismo tiempo. ¡Gracias!”.
Guardé los 3000 yuanes en una caja de efectivo destinada a los proyectos para esclarecer la verdad y registré la cantidad. Llevo un registro detallado de todos los fondos y gastos. Cuando los recursos comienzan a agotarse, los repongo. Mantengo todo esto separado de las finanzas de nuestro hogar. Nunca he aceptado ni un solo centavo de otros practicantes y cubro personalmente todos los gastos. A lo largo de los años, tuve que reemplazar mi impresora cinco veces porque cada una terminó desgastándose.
Cuando reflexioné sobre lo sucedido, comprendí que lo ocurrido aquel día no había sido una coincidencia. Como dice el refrán: “El Cielo observa todo lo que hacen las personas. El bien será recompensado con el bien y el mal recibirá retribución”.
Como practicantes, todos los dioses nos observan, al igual que las viejas fuerzas y los factores perversos. Los dioses rectos nos brindan apoyo, mientras que las viejas fuerzas buscan cualquier brecha para arrastrarnos hacia abajo y aprovechan cualquier oportunidad para destruirnos.
Comprendí que toda la experiencia de haber ganado el premio fue una prueba para ver cómo trataría el dinero y los beneficios materiales, así como una recompensa y un estímulo por mi labor para ayudar a salvar a la gente.
Debo cultivarme con mayor diligencia, encontrar mis brechas y rectificarme durante el limitado tiempo que queda, y mantenerme al ritmo del avance de la Rectificación del Fa. ¡Estoy decidida a cumplir mi misión y regresar con Shifu a mi verdadero hogar en el Cielo!
Los artículos en los que los cultivadores comparten sus entendimientos generalmente reflejan la percepción de un individuo en un momento determinado en función de su estado de cultivación, y se ofrecen con el espíritu de permitir la elevación mutua.
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