(Minghui.org) Cuando miro atrás y recuerdo la enfermedad y las dificultades a las que me enfrenté en mi secundaria, todavía me invaden una gran cantidad de emociones. Durante mi segundo año, de repente empecé a sentirme mal y desarrollé una tos persistente con pequeñas cantidades de sangre ocasionales en el esputo.

Tras varias pruebas, me diagnosticaron tuberculosis: tanto la tomografía computarizada como la radiografía mostraban anomalías en mis pulmones. El médico me recetó medicación de inmediato y me indicó que dejara el colegio. Incluso desinfectaron mi aula para evitar que la enfermedad se propague. Mi mundo pareció derrumbarse, y tanto mi familia como yo quedamos profundamente conmocionados y angustiados.

Mientras luchaba contra la enfermedad y me enfrentaba a la suspensión de mis estudios, de repente pensé en Falun Dafa (también llamado Falun Gong). Había tenido la suerte de conocer Dafa durante mi primer año de estudios. Aunque había tenido contacto con algunas de las enseñanzas, aún no me había embarcado de verdad en el camino de la cultivación. En ese momento, el dolor de la enfermedad y la amenaza de la muerte no me dejaron otra opción que buscar una salida genuina.

Cuando leí las enseñanzas del Fa, me di cuenta de que la verdadera salvación proviene de Falun Dafa, no de un tratamiento médico externo. Por ello, decidí dejar de tomar medicación y practicar de corazón, mirar hacia dentro y creer firmemente que Verdad, Benevolencia y Tolerancia podían ayudarme a superar mi situación.

Unas semanas después, volví al hospital para un examen de seguimiento. El médico se sorprendió al descubrir que mi condición había desaparecido por completo y que todos los resultados eran normales. Decidió que el diagnóstico inicial de tuberculosis era incorrecto: la dolencia que había causado tanta ansiedad y angustia había desaparecido milagrosamente en pocas semanas. El doctor estaba desconcertado, pero yo sabía que todo era gracias a Shifu, y al poder y maravilla de Falun Dafa.

Esta experiencia me llevó a un profundo entendimiento: Falun Dafa no se limita a curar dolencias físicas; más importante aún, proporciona una mentalidad correcta y un camino de cultivación. Una vez que dejé atrás el miedo a la enfermedad y mi dependencia de la medicación, tanto mi mente como mi cuerpo experimentaron una purificación y una elevación sin precedentes. Shifu y Dafa me permitieron alcanzar una nueva comprensión de las verdades del universo y del sentido de la vida.

Mi recuperación de la tuberculosis no fue solo un proceso de curación de la enfermedad, sino también un profundo bautismo espiritual. Llegué a comprender más profundamente que la cultivación no consiste simplemente en curar enfermedades, sino en purificar la mente, elevar el carácter moral o xinxing, y cumplir con mis responsabilidades y mi misión como discípulo de Dafa.

En este proceso, me di cuenta de que no debía centrarme en los placeres materiales ni en las ganancias y pérdidas personales. En cambio, debía regirme constantemente por los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, tomar el Fa como mi guía y mantener la pureza interior y la elevación espiritual.

Durante la cultivación en el período de la rectificación del Fa, cada uno de nosotros, discípulos de Dafa, asume una responsabilidad y una misión históricas. No solo debo cultivarme a mí mismo, sino también influir en aquellos de mi entorno a través de mis palabras y acciones. Además, en este momento crítico, debo defender Dafa con mi fe inquebrantable y superar cada una de las pruebas.

Cada vez que reflexiono sobre todo esto, me conmueve profundamente la grandeza y la maravilla de Falun Dafa. Shifu no solo me ha protegido y me ha ayudado a superar la enfermedad y a recuperar la salud, sino que, lo que es más importante, he aprendido a cultivarme interiormente de acuerdo con los principios del Fa y a recorrer bien el camino de cultivación. No importa qué dificultades pueda encontrar en el camino que tengo por delante, practicaré con firmeza Falun Dafa, cumpliré mi misión de salvar a los demás y defenderé la pureza y la gloria del Fa.

Los artículos en los que los cultivadores comparten sus entendimientos generalmente reflejan la percepción de un individuo en un momento determinado en función de su estado de cultivación, y se ofrecen con el espíritu de permitir la elevación mutua.