(Minghui.org) Aunque mis padres nunca me enseñaron a ser mala persona, tampoco me enseñaron a valorar la virtud ni a ser buena persona. Durante la secundaria, me volví cada vez más egoísta. Comía sin pensar en ellos, les mostraba cada vez menos respeto y me rebelaba cada vez más. Un día, después de leer un libro, desperté de repente. Sentí un profundo remordimiento por todo lo que había hecho desde la primaria hasta la secundaria, y lágrimas de arrepentimiento fluyeron sin control. Era la primera vez en mi vida que lloraba al reflexionar sobre mis acciones pasadas. En mi mente, como en una película, recordé cada error que había cometido y sentí un profundo arrepentimiento por el daño que había causado a los demás.

¿Qué libro podía tener tal poder? Era Falun Gong, uno de los primeros textos de Falun Dafa. Este libro me enseñó que solo conformándose a Verdad, Benevolencia y Tolerancia se puede ser una persona verdaderamente buena. Me enseñó que el verdadero sentido de la vida es regresar al ser original y verdadero. Me enseñó que los practicantes deben valorar la virtud y, en última instancia, alcanzar un estado de desinterés y altruismo: pensar en los demás antes que en uno mismo. De igual forma me enseñó mucho más. Después, compré Zhuan Falun y otros libros de Dafa. Mediante el estudio continuo de los libros de Dafa, llegué a comprender cómo debía comportarme de ahora en adelante y me di cuenta de que Falun Dafa era lo que había estado buscando. Tras uno o dos años de leer los libros de Dafa, gradualmente me embarqué en el camino de la práctica de Falun Dafa.

Una vez que comencé a practicar de verdad, empecé con pequeñas cosas a mi alrededor, siempre pensando primero en los demás. En mi residencia universitaria, cuando le tocaba a otro compañero ir a buscar agua caliente y nadie iba, yo tomaba la iniciativa. Cuando le tocaba a alguien barrer el suelo y nadie lo hacía, yo tomaba la escoba y barría. Cuando el profesor llegaba a clase y nadie había borrado la pizarra, yo me acercaba y la borraba, aliviando así la carga del profesor, que tenía que estar de pie mientras daba clase. Después de hacer esto durante un tiempo, mis compañeros a mi alrededor cambiaron gradualmente. Uno a uno, empezaron a competir por traer agua caliente, por barrer el suelo y por ayudar al profesor a borrar la pizarra. Este es, sin duda, el poder milagroso de Dafa. Varios compañeros también me pidieron prestado Zhuan Falun para leerlo. Después del 20 de julio de 1999, cuando el personal del Partido Comunista Chino (PCCh) me persiguió, el líder de la clase y mis compañeros les dijeron: «Él es la mejor persona de nuestra clase».

Fue Falun Dafa lo que me transformó. Fue Falun Dafa lo que me enseñó a valorar la virtud y a ser una buena persona. Sin cultivar Dafa, podría haber pasado toda mi vida en un estado de confusión.

Cuando el PCCh comenzó a perseguir a Falun Dafa el 20 de julio de 1999, los medios estatales inundaron las ondas de radio con todo tipo de noticias falsas para difamar a Dafa. Los diversos materiales informativos disponibles en el sitio web Minghui permitieron a los practicantes de Dafa desenmascarar las mentiras del PCCh. Poco a poco comprendimos que el PCCh había estado mintiendo y engañando a la gente desde su fundación.

A partir de entonces, comencé a aclarar la verdad sobre Dafa, a familiares, amigos, colegas, compañeros de clase y a todas las personas con las que me encontraba. Les explicaba que la propaganda del PCCh era completamente inventada: los supuestos "asesinatos" y "autoinmolaciones" eran totalmente falsos. Cuando algunas personas escuchaban mi análisis de las noticias falsas, como el incidente de la supuesta autoinmolación, donde las cejas y el cabello no se quemaron cuando la persona supuestamente se prendió fuego, la botella de plástico de Sprite permaneció intacta después del supuesto incendio, los reporteros entraron a la habitación del hospital al cuarto día sin usar mascarillas ni batas de aislamiento, y la niña habló con claridad e incluso cantó una canción infantil con voz nítida solo cuatro días después de supuestamente haber sido quemada. Después de contarles esto, poco a poco se dieron cuenta de que, efectivamente, había problemas y demasiadas inconsistencias en la historia.

En una ocasión, mi familia invitó a muchos parientes y amigos a un banquete en casa. Mientras comían, aproveché para mostrarles en mi computadora portátil el análisis en video de la supuesta autoinmolación del fuego falso. Cuando vieron las imágenes a cámara lenta de Liu Chunling siendo alcanzada y asesinada, se quedaron boquiabiertos. Durante ese almuerzo, muchos de ellos, al ver las imágenes falsas de autoinmolación difundidas por CCTV, comenzaron a despertar y a darse cuenta de que era el PCCh quien estaba difamando a Falun Dafa. También canté dos canciones de las presentaciones de Shen Yun para algunos familiares y amigos en el patio. En ese momento, una ligera llovizna comenzó a caer, como si lavara las mentiras del PCCh. Sentí una profunda compasión, esperando que ellos pudieran despertar de las mentiras del PCCh y elegir ser salvados por Dafa.

En 2004, se publicó el libro, Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista, un suceso que conmocionó al mundo entero y que dictó un veredicto definitivo sobre el PCCh.

Al igual que mis compañeros, comencé a instar a la gente a que renunciaran al PCCh y sus organizaciones afiliadas: el Partido, la Liga de la Juventud y los Jóvenes Pioneros (conocidas comúnmente como las "tres renuncias"). Primero, animé a familiares, amigos, colegas y conocidos a que renunciaran al  PCCh; luego, extendí esta iniciativa a las personas con las que me encontraba en la sociedad, y sigo haciéndolo hasta el día de hoy.

Recuerdo una vez que intenté persuadir a un nuevo colega (miembro del Partido) para que renunciara al PCCh. Le dije: "Desde que el PCCh tomó el poder en 1949, ha habido interminables campañas políticas, y el número de compatriotas chinos perseguidos hasta la muerte supera los 80 millones".

En ese momento, pareció estar poseído por un espíritu maligno y dijo: "Aunque persigan hasta la muerte a cada chino, no renunciaré". Me quedé atónito y no supe qué decir. Pero no me di por vencido con él. Pensé que no debía precipitarme. Continué tratándolo con amabilidad, como siempre.

Un día, quizás gracias a una oportunidad arreglada por Shifu, estaba mostrando el DVD de la verdad sobre Falun Dafa a varios colegas en la oficina del departamento comercial, y él lo vio de principio a fin. Comprendió que las noticias reportadas por el PCCh, eran todas calumnias contra Falun Dafa, y esto le impactó profundamente. Cuando vio al joven extranjero al final, que fue a la Plaza de Tiananmen a apelar y gritó: «¡Falun Dafa es bueno!», ese grito pareció disipar la confusión en su mente, y no pudo evitar exclamar en voz alta: «¡Falun Dafa es bueno!».

Finalmente, al salir del trabajo, le dije: «Déjame ayudarte a renunciar al Partido, a la Liga Juvenil y a los Jóvenes Pioneros en el sitio web Epoch Times en el extranjero, usando el alias tal y cual. ¿Te parece bien?». Él aceptó, y su actitud era firme. Me alegré por él; había elegido un futuro brillante.

También había otro colega nuevo. Escuchó mientras le hablaba de Dafa y lo asimiló todo. Pero en cuanto mencioné que el PCCh había cometido demasiadas atrocidades y le insté a que renunciara a la Liga de la Juventud Comunista y de los Jóvenes Pioneros, su expresión cambió repentinamente. Con el teléfono en la mano, dijo: «Si dices algo más, te denunciaré». Para evitar que cometiera un delito contra un practicante de Dafa, dejé de hablar del tema. Pensé en intentarlo de nuevo otro día.

Más tarde, recordé la Piedra de los Caracteres Ocultos en la provincia de Guizhou. Un día, me lo encontré en la empresa y le dije: «Apareció una Piedra de los Caracteres Ocultos en Guizhou con seis caracteres formados naturalmente: “El Partido Comunista Chino perecerá”. Puedes buscarla tú mismo en Baidu (un buscador chino)».

Negó con la cabeza y dijo: «No lo creo». Le dije que la buscara él mismo. Lo hizo y comprobó que era cierto. Se quedó en silencio y dejó de ser tan agresivo.

Le dije: «Los caracteres grabados en la piedra indican que el PCCh perecerá. Es la voluntad divina. Los antiguos decían: “Quienes siguen la voluntad divina prosperan; quienes se oponen a ella perecen”. Solo siguiendo la voluntad divina y renunciando al partido podrás evitar perecer con él. Hago esto por tu bien. Espero que puedas renunciar a la Liga Juvenil y a los Jóvenes Pioneros para estar a salvo. Cuando el cielo lo destruya en el futuro, no te destruirá a ti, porque has declarado tu renuncia y ya no tienes nada que ver con él ¿Qué te parece si te ayudo a renunciar usando el alias tal y cual?». Aceptó. Entonces empezó a hablarme con más amabilidad, como a un amigo.

A lo largo de casi 20 años, también me he encontrado con algunos familiares o conocidos a quienes he tenido que persuadir durante varios años antes de que renunciaran. Algunos necesitaron diez años de persuasión, otros veinte, y algunos hasta hoy día se niegan a renunciar. Cada año, o cada vez que me los encuentro, deseo que realicen las tres renuncias y alcancen la salvación. El problema es que algunas personas parecen estar tan profundamente engañadas por el PCCh que no logran liberarse. Espero que finalmente encuentren la salvación.

Finalmente, deseo que cada vez más personas en el mundo despierten, reconozcan la naturaleza maligna del PCCh, comprendan la verdad sobre Falun Dafa, renuncien al PCCh y sus organizaciones afiliadas lo antes posible y elijan un futuro mejor para sí mismas.

Los artículos en los que los cultivadores comparten sus entendimientos generalmente reflejan la percepción de un individuo en un momento determinado en función de su estado de cultivación, y se ofrecen con el espíritu de permitir la elevación mutua.