(Minghui.org) El Sr. Liu Wansheng pasó los últimos cinco meses de su condena de seis años de prisión entrando y saliendo del hospital. Cuando su condena terminó el 22 de abril de 2026, los guardias de la prisión lo enviaron a casa desde el hospital. Falleció una semana después, a la edad de 71 años.

El Sr. Liu en su juventud

El día en que el Sr. Liu fue enviado a casa

La condena de prisión del Sr. Liu se debió a su fe en Falun Dafa, una práctica espiritual que ha sido perseguida por el Partido Comunista Chino desde julio de 1999. Este residente de la ciudad de Jinzhou, en la provincia de Heilongjiang, cumplió la mayor parte de su condena en la prisión de la ciudad de Jinzhou, conocida por torturar a los practicantes de Falun Dafa, especialmente después de que Shi Yuntao fuera nombrado director en 2023.

Bajo las órdenes de Shi, el subdirector Zu Xingzhen prometió ascensos y recompensas en efectivo de entre 10 000 y 20 000 yuanes (1500 y 3000 dolares) a cualquier guardia que lograra que un practicante de Falun Dafa renunciara a su fe. A los practicantes que se mantuvieron firmes en su fe se les negó toda forma de comunicación con sus familias y solo se les permitía disponer de 100 yuanes al mes para comprar artículos de primera necesidad.

Muchos practicantes han sido brutalmente torturados en la prisión. Algunos fallecieron como consecuencia de ello. Antes del fallecimiento del Sr. Liu, el Sr. Zhao Jiyuan, de 71 años, murió el 4 de julio de 2025, mientras cumplía una condena de 7,5 años; y el Sr. Zhou Yonglin, de 75 años, falleció el 23 de marzo de 2026, tan solo 62 días después de haber cumplido una condena de cinco años en la prisión.

Minghui.org ya había informado anteriormente sobre la detención, la tortura y el fallecimiento del Sr. Liu. El resto de este artículo ofrece información adicional sobre los últimos cinco meses de su vida.

Ausencia de la firma del paciente en los historiales médicos

El Sr. Liu fue detenido el 23 de abril de 2020 y condenado a seis años de prisión y a una multa de 10 000 yuanes el 30 de septiembre de 2020. Fue trasladado a la prisión de Panjin en marzo de 2021 y posteriormente a la de Jinzhou.

Debido a las malas condiciones y a los graves abusos sufridos en prisión, su salud se fue deteriorando progresivamente. Fue hospitalizado seis veces durante sus últimos cinco meses de encarcelamiento. A su familia nunca se le permitió visitarlo en el hospital.

De sus seis historiales de hospitalización, solo uno llevaba la firma de un guardia de prisiones, mientras que los otros cinco estaban en blanco en el campo de la firma. Por ley, los hospitales deben obtener la firma de los pacientes o de sus familiares antes de proporcionar tratamiento hospitalario.

Si el Sr. Liu estuvo en coma todo el tiempo, se debería haber notificado a su familia y se le debería haber dado la oportunidad de firmar la documentación. Si estaba consciente, es posible que se hubiera negado a firmar porque las condiciones indicadas en los registros no se correspondían con su estado de salud real. Su familia nunca supo por él lo que había ocurrido, ya que permaneció en coma tras ser dado de alta el 22 de abril de 2026.

«Infarto cerebral»

El Sr. Liu fue trasladado de urgencia por primera vez al Hospital Central de la ciudad de Jinzhou el 23 de noviembre de 2025, tras sufrir náuseas y vómitos durante una hora y media. Los historiales médicos que se muestran a continuación indican que ingresó en el servicio de urgencias a las 19:45 h de ese día.

Documentación de alta del Sr. Liu tras su primera hospitalización el 23 de noviembre de 2025

Al Sr. Liu se le realizó una tomografía computarizada cerebral y se le diagnosticó un infarto cerebral. Los historiales médicos anteriores también indicaban que padecía otras seis afecciones, entre ellas hepatitis B, diabetes, hipertensión arterial grave, hipopotasemia, hipernatremia e hiperfluoridemia.

A continuación, el Sr. Liu fue ingresado para recibir atención hospitalaria. Curiosamente, lo ingresaron —a pesar de ser un paciente con «ictus»— en la unidad de nefrología, y no en el departamento de neurología (tal y como se indica en el historial médico). Recibió el alta a las 15:15 horas del 27 de noviembre de 2025, pero tres horas más tarde tuvo que ser trasladado de urgencia al servicio de urgencias del mismo hospital. Regresó a la prisión a última hora de esa noche.

Posteriormente, el Sr. Liu fue hospitalizado en cuatro ocasiones más, incluida una el 12 de diciembre de 2025, tras entrar en estado crítico. Su familia sospechaba que la falta de atención médica oportuna para tratar cualquier afección médica real que pudiera tener había provocado su continuo deterioro durante los meses siguientes.

Al Sr. Liu se le diagnosticó un ictus, pero durante sus cinco meses de frecuentes hospitalizaciones solo se le realizó una tomografía computarizada (TC) cerebral. No se le realizaron resonancias magnéticas (RM) ni otras pruebas que se utilizan habitualmente para controlar a los pacientes con ictus. El 20 de abril de 2026, dos días antes de su alta, los médicos solicitaron una TC cerebral y una RM. Sin embargo, cancelaron las pruebas una hora antes de su alta sin dar ninguna explicación.

¿Un coma repentino?

El informe de alta de la sexta hospitalización del Sr. Liu indicaba que aún se encontraba «consciente» en el momento de su alta, el 22 de abril de 2026.

Sin embargo, el Sr. Liu estaba inconsciente cuando los guardias de la prisión lo enviaron a casa desde el hospital. Su familia se preguntó cómo una persona consciente podía entrar repentinamente en coma durante el trayecto de unos diez minutos en coche desde el hospital hasta su domicilio.

Los guardias de la prisión alegaron que se debía a que aún sufría complicaciones derivadas de un ictus. Su familia señaló que, en sus últimos ocho días de vida, no mostró ningún síntoma de ictus, como hemiplejía o parálisis facial. Sin embargo, permaneció en coma desde que lo enviaron a casa. Dudaban de que el «ictus» fuera la razón por la que estaba inconsciente, tal y como había afirmado la prisión.

¿Pie diabético?

La familia del Sr. Liu señaló que tanto en sus muñecas como en sus tobillos presentaba heridas recientes. Sospechaban de que hubiera estado esposado y encadenado durante todas sus hospitalizaciones.

Los guardias de la prisión no dieron ninguna explicación sobre las lesiones en las muñecas del Sr. Liu, pero alegaron que las de los tobillos se debían a su «pie diabético».

Efectivamente, durante su primera hospitalización se le diagnosticó diabetes al Sr. Liu. Sin embargo, su historial médico indicaba que posteriormente su nivel de azúcar en sangre estaba controlado, con un valor de A1C (prueba de hemoglobina glicosilada) del 9,1 %. Aunque ese valor era superior al rango normal del 5,7 %, no habría provocado la formación de úlceras en sus tobillos.

Por lo general, el pie diabético tarda tiempo en desarrollarse. En ninguno de los registros de sus tres primeras hospitalizaciones se mencionaba ninguna afección cutánea. Los registros de la cuarta hospitalización indicaban: «Hace dos meses, sin causa aparente, el paciente experimentó debilidad en las extremidades, y se observaron ulceraciones cutáneas y supuración en las extremidades inferiores».

La familia del Sr. Liu se preguntó por qué el hospital no había registrado dichas afecciones cutáneas en sus tres primeros historiales de hospitalización. Podría tratarse de una negligencia médica por parte del hospital o de que este estuviera siendo presionado por la prisión para ocultar su estado.

Además, el pie diabético suele aparecer en la parte distal del tobillo, pero las lesiones del Sr. Liu se localizaban por encima de los tobillos y eran simétricas en ambos lados (véanse las fotos a continuación). Estas localizaciones coincidían precisamente con los puntos donde se colocaban los grilletes.

Lesiones en el tobillo izquierdo del Sr. Liu

Lesiones en el tobillo derecho del Sr. Liu

Aunque los historiales médicos no mencionaban nada sobre sus muñecas, la familia del Sr. Liu observó en ellas heridas de color rojo vivo, aparentemente causadas por el desgaste prolongado de las esposas.

Lesiones en la muñeca derecha del Sr. Liu

Las heridas en los tobillos y las muñecas del Sr. Liu eran grandes, profundas y recientes. Su familia sospecha que probablemente se resistió con frecuencia y que las esposas y los grilletes le cortaron profundamente la piel.

Sin embargo, el Sr. Liu no presentaba úlceras por presión en la zona lumbar, las caderas ni otras áreas del torso propensas a la fricción. Sus historiales médicos indicaban que no sufría ninguna parálisis, pero los registros de enfermería mostraban que estaba postrado en cama. Su familia sospecha que, aunque estaba esposado y encadenado, aún era capaz de moverse e inclinarse hacia un lado de vez en cuando. Esto podría ayudar a explicar por qué no presentaba úlceras por presión a pesar de haber estado postrado en cama durante tanto tiempo.

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