(Minghui.org) Antes de que el Partido Comunista Chino (PCCh) comenzara a perseguir a Falun Dafa en julio de 1999, existían grandes grupos de practicantes que realizaban ejercicios de Falun Dafa y estudiaban los principios del Fa juntos en parques y espacios públicos por toda China. Casi todos en China conocían los beneficios para la salud de esta práctica. Yo soy uno de esos practicantes.
Desde que me gradué de la universidad en la década de 1980, he trabajado en una empresa. Quiero compartir cómo cambié a lo largo de más de 20 años de cultivación. También espero que más personas puedan apreciar los beneficios de Dafa y la verdad detrás de la persecución. Dafa no solo mejoró mi salud, sino también mi carácter moral. La cultivación transformó mi visión del mundo y me mostró el verdadero significado de la vida.
Dafa nos enseña a ser buenas personas
Además de realizar los cinco conjuntos de ejercicios, Shifu, enfatiza la importancia de cultivar el xinxing. Como practicantes genuinos, debemos mejorar continuamente nuestra moralidad y ser buenas personas y consideradas con los demás. Para estar a la altura de los estándares de Dafa, doy prioridad a mejorarme, a eliminar el egoísmo y me el esfuerzo por ser un verdadero cultivador de Dafa.
En el trabajo, sigo los principios de Falun Dafa: Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Cumplo con las normas y reglamentos de la empresa. Además de llegar temprano, irme tarde y desempeñar bien las tareas que se me asignan, ayudo activamente a mis compañeros. Mi trabajo implica interacciones frecuentes con proveedores. A menudo me ofrecen sobornos, pero no los acepto porque soy practicante de Falun Dafa. Cuando me dicen: «Esto es normal, todos lo hacen», les pido que abonen el dinero a la cuenta de mi empresa. Durante las fiestas, algunos proveedores me envían regalos, pero los rechazo amablemente. Ha habido ocasiones en las que me ha sido imposible rechazarlos. Si el regalo era dinero en efectivo, lo devolvía inmediatamente junto con un folleto de Falun Dafa. Si se trataba de bienes materiales, averiguaba su valor de mercado y enviaba el equivalente en efectivo al remitente.
A fin de año, mi empresa realiza una clasificación anual de los tres mejores empleados, y he ocupado el primer lugar durante los últimos doce años. Le pregunté a mi supervisor si podía renunciar este año y ceder el puesto a otra persona. Mi supervisor accedió, pero al día siguiente cambió de opinión y dijo: «Lo he pensado bien, y no es justo pasarte por alto. La clasificación se basa en los votos de los empleados, y debo respetar sus opiniones». Así que, aun así, fui elegido el empleado más productivo de mi empresa. Todos mis compañeros saben que practico Falun Dafa.
Me rijo por los principios de Dafa también en mi vida diaria. En una ocasión, encontré tres artículos adicionales en mi bolsa de compras que no había pagado. Al parecer, la vendedora se equivocó y no revisé el recibo antes de salir de la tienda. Regresé de inmediato con el recibo y toda la mercancía para solucionar el problema. La vendedora me lo agradeció, ya que de lo contrario habría tenido que pagar la diferencia con su propio dinero.
Durante la pandemia de COVID, era difícil comprar productos frescos. Un compañero de trabajo que vive en la misma comunidad pudo comprar verduras y compartir algunas conmigo. Luego, le di la mitad de mi porción a mi vecino, que tiene una familia numerosa. Me agradecieron mucho este gesto en un momento tan difícil.
Dafa nos da salud
Vengo de una familia numerosa con varios hermanos y hermanas. Todos practicamos Dafa. Quiero compartir algunas historias fascinantes sobre cómo mis familiares se han beneficiado de Dafa.
Uno de mis familiares sufrió un accidente automovilístico poco después de comenzar su disciplina espiritual en 1996. Iba en taxi al aeropuerto. En aquel entonces, los autos no tenían bolsa de aire y muy poca gente usaba el cinturón de seguridad. Al acercarse al aeropuerto, un auto salió repentinamente de una estación de servicio. El taxi chocó con otro auto y mi familiar se golpeó la cabeza contra el parabrisas, que quedó destrozado. Mi familiar resultó ilesa y sin dolor, mientras que los demás ocupantes de ambos autos fueron trasladados al hospital. Continuó su camino hacia el aeropuerto y, posteriormente, al lavarse la cara, notó una capa de partículas de vidrio en la frente. Shifu dijo:
“¿Cómo es que refinar gong puede atraer demonios? Porque cuando una persona quiere el xiulian, es realmente demasiado difícil; aunque te cultives verdaderamente, sin la protección de mis Fashen no puedes completar el xiulian en absoluto, y apenas sales por la puerta puedes involucrarte en una cuestión de vida o muerte.”. (Sexta Lección, Zhuan Falun)
Antes de empezar la cultivación, este familiar era delgado y débil físicamente. Solía tener la presión arterial alta, pero volvió a la normalidad después de practicar Falun Dafa, y subió 9 kilos al cabo de un año.
Una noche, uno de los hijos de mi hermano tuvo fiebre. Él le preguntó: "¿Quieres ir al médico o prefieres recitar 'Falun Dafa es bueno, Verdad Benevolencia y Tolerancia son buenas'?". El niño eligió la segunda opción y se durmió mientras recitaba las frases. A la mañana siguiente, se despertó sintiéndose bien y sin fiebre.
Otro familiar estaba a punto de hacer los ejercicios antes de ir a trabajar. Al salir, se desplomó repentinamente y sintió que sus extremidades se debilitaban. Intentó pedir ayuda, pero no pudo emitir ningún sonido y presentaba síntomas de un derrame cerebral. Se arrodilló en el suelo y le rogó a Shifu que lo ayudara. Diez minutos después, su esposa salió y lo vio. Lo llevó a la sala, lo ayudó a sentarse en posición de meditación y se sentó con él de espaldas. Juntos, enviaron pensamientos rectos y luego comenzaron la meditación sentada. Media hora después, recuperó la movilidad de brazos y piernas. Una hora más tarde, ya estaba como siempre y se fue a trabajar después del desayuno. Su esposa quería acompañarlo, pero él le dijo: «Mírame, estoy bien ahora; ¿para qué vienes?».
Mi otro hermano tuvo síntomas respiratorios graves durante la pandemia de COVID, con fiebre persistente, ataques de tos y dificultad para respirar. Tenía el pecho tan congestionado que no podía acostarse a dormir. No tenía apetito y se estaba debilitando. Nunca había llorado, pero esta vez sí. En ese momento, aún no había empezado a practicar Falun Dafa. Su esposa, que también es practicante de Falun Dafa, le dijo: «Tienes dos opciones: ir al hospital o practicar Falun Dafa conmigo. Como sabes, en el hospital no hay tratamientos para ti. Si practicas Falun Dafa, el Shifu de Dafa te cuidará». Sin otra opción, decidió aprender Falun Dafa.
Fue entonces cuando ocurrió el milagro. Durante el primer ejercicio, al estirar los brazos y todo el cuerpo, la congestión en su pecho comenzó a disiparse y desapareció por completo al terminar las cinco series de ejercicios. Pudo respirar con normalidad de nuevo y dijo con una sonrisa: «Tengo hambre; voy a prepararme algo de comer». Su esposa lloró y le dio las gracias a Shifu por haberlo salvado.
Es una gran fortuna para nosotros poder practicar Dafa. Dafa es una escalera que nos permite recuperar nuestra moralidad perdida y regresar al cielo. Espero que todos aquellos que se encuentren con Dafa no pierdan esta valiosa oportunidad.
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