(Minghui.org) Me mudé a Europa en 1998 para estudiar en la universidad. Después de obtener mi doctorado, di clases brevemente en una universidad y más tarde me incorporé a una empresa de la lista Fortune 500. Era especialista superior en tecnología y jamás pensé que practicaría Falun Dafa. Llevo 27 años practicándolo.
Un firme partidario del PCCh
El ateísmo era algo innato en mi educación. Aunque me crié en una familia tradicional, no iba a templos ni creía en la existencia de Buda o de dioses. Sin embargo, sentía reverencia al ver estatuas de Buda.
Me iba bien en la escuela: sacaba buenas notas, tenía buenos modales y era atlético. Fui uno de los primeros de mis compañeros en unirme a los Jóvenes Pioneros y a la Liga Juvenil. No veía nada malo en el Partido Comunista Chino (PCCh), porque no prestaba atención a las noticias. Me uní al PCCh porque era un requisito del trabajo.
Poco después de llegar a Europa, un amigo de la universidad en China me contó que el ejército había disparado contra los estudiantes en la Plaza de Tiananmen el 4 de junio de 1989. No solo no le creí, sino que me molestó que no amara a su país. En aquel entonces, yo era un firme partidario del Partido Comunista Chino.
Después de graduarme de la universidad, empecé a tener problemas estomacales. Me dolía muchísimo el estómago si me saltaba una comida, y había muchos alimentos que no podía comer. Ninguno de los médicos occidentales ni chinos que consulté me ayudó. El dolor de estómago me impedía dormir bien y concentrarme. Probé diferentes tipos de ejercicio, pero sin éxito.
Notable mejoría en la salud tras abrazar Falun Dafa
Como vivía solo, quería recuperar mi salud para poder valerme por mí mismo. Encontré un ejemplar de Zhuan Falun y lo leí. Me gustó lo que leí y aprendí los cinco ejercicios. Los practicantes que conocí fueron amables y sinceros.
Unos tres meses después, me sorprendió descubrir que podía comer lo que quisiera y que la comida me sabía bien. Dormía plácidamente y tenía mucha energía. De repente me di cuenta: «Falun Dafa es realmente bueno».
Otras personas que conocía a menudo tenían que faltar al trabajo por la gripe. Mis compañeros, sabiendo que yo era practicante, me decían: «Seguro que vas a estar bien». De hecho, en las últimas dos décadas, solo he tenido síntomas leves de gripe en contadas ocasiones y he podido seguir trabajando desde casa. Nunca he retrasado nada en el trabajo.
Puede parecer fácil seguir los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia durante un breve periodo, pero no durante 10, 20 o 30 años. Quienes los practican con constancia experimentan la alegría y la extraordinaria sensación de superación personal.
Un mentiroso habitual se vuelve sincero
Cuando estaba en China, para recibir halagos y proteger mis intereses, mentía constantemente. No creía que fuera grave ir en contra de mi conciencia. Pero Shifu nos pide a quienes practicamos Falun Dafa que seamos sinceros. Sabía que no debía mentir para proteger mis intereses ni para salvar las apariencias, ni siquiera en aquellas ocasiones en que nadie sabía lo que realmente había sucedido.
Tras el inicio de la persecución contra Falun Dafa por parte del PCCh en julio de 1999, sus mentiras y propaganda se extendieron por Europa, y muchos estudiantes chinos las creyeron. Algunos sabían que yo practicaba Falun Dafa y se burlaban de mí y me humillaban. Con el tiempo, dejé de contarle a la gente que practicaba Falun Dafa por miedo y para no quedar mal.
En el fondo sabía que Falun Dafa era bueno y que los practicantes en China estaban siendo arrestados, torturados o incluso asesinados. Lloraba a menudo. Un día tuve una conversación seria conmigo mismo: «Me beneficio de la práctica, pero elijo protegerme cuando la persiguen. Tengo tanto miedo que no me atrevo a hablar. Ni siquiera soy una buena persona, y mucho menos alguien que practica la Verdad». Empecé a contarles a mis conocidos que practicaba Falun Dafa y que era bueno.
Con la ayuda de otros practicantes, comencé a imprimir y repartir material informativo sobre Falun Dafa, a participar en desfiles, manifestaciones y concentrarse pacíficamente frente a la Embajada de China.
El año en que obtuve mi doctorado, un cazatalentos me encontró un trabajo muy bien remunerado en China que me ofrecía casi un millón de yuanes (unos 150.000 dólares) al año. Lo rechacé, sabiendo que tendría que renunciar a mis creencias si lo aceptaba. Más tarde, una empresa de la lista Fortune 500 me ofreció un puesto.
Sé compasivo y da un paso atrás
Durante más de dos décadas formé parte de un proyecto en mi trabajo, y el equipo me consideraba un experto en la materia. Un compañero me pidió que le explicara mi proyecto. Al principio pensé que quería colaborar conmigo, así que me ofrecí a enseñarle. Un día me dijo que quería hacerse cargo del proyecto. Recordando lo que Shifu dijo sobre anteponer a los demás, acepté.
Más tarde comprendí que no solo quería estar al frente del proyecto, sino también ser la máxima autoridad en ese campo. Si no practicara Falun Dafa, jamás lo habría permitido. Pero sabía que debía ser compasiva y amable. Al darme cuenta de que era joven y necesitaba una oportunidad, no me quejé.
Me incorporé a un nuevo proyecto y amplié mis conocimientos en ese campo. Cinco años después, era un experto en la materia. Si años antes me hubiera aferrado a mi puesto inicial, no habría crecido ni alcanzado mayores logros.
Una verdadera prueba de tolerancia
Debido a un malentendido, alguien de mi equipo envió un correo electrónico a una docena de compañeros, incluido mi supervisor. Me criticó sin piedad e insistió en que abandonara el proyecto. Podría haber discutido con él con una buena razón, pero Shifu nos pidió que miráramos hacia dentro y tuviéramos paciencia.
“Sólo el aguantar completamente sin ningún odio ni queja alguna es el Ren de un cultivador.".(Qué es Ren, Escrituras esenciales para mayor avance)
Me tranquilicé, reflexioné y me di cuenta de que yo era en parte responsable de su comportamiento. Le respondí con calma a su correo electrónico y le agradecí sus recordatorios. Me disculpé por el malentendido.
El jefe de proyecto solo me mencionó este incidente una vez; nadie más lo hizo. Cuando teníamos reuniones, yo tomaba la iniciativa de saludar a ese compañero y continuamos trabajando juntos.
Lo que fue aún más difícil de soportar ocurrió cuando hablé con chinos y les conté la verdad sobre la persecución a Falun Dafa. A menudo me insultaban, me maldecían y me provocaban. A veces incluso intentaban agredirme.
En una ocasión, un grupo de estudiantes chinos pasó caminando y les ofrecí folletos de Falun Dafa. Me insultaron. Me dolió, porque cuando daba clases en la universidad, los estudiantes me respetaban. Ahora era un practicante vestido con una camiseta que decía «Falun Dafa». Recordé lo que Shifu dijo sobre la benevolencia y la tolerancia, y me tranquilicé. Sabía que habían sido engañados por las mentiras del PCCh, como yo lo fui en su momento.
¡Despierta y renuncia al PCCh!
Cuando comenzó la persecución, creí que el entonces líder Jiang Zemin se había equivocado y que la persecución terminaría cuando otro llegara al poder. Cuando se desenmascararon las mentiras sobre la autoinmolación de la Plaza de Tiananmen, me impacto profundamente, pues no podía creer que el PCCh utilizara la televisión estatal como arma y fabricara semejante suceso. Cuando se publicó "Los Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista" en 2004, no pude terminar de leerlo la primera vez; me quedé atónito. Los autores fundamentaron sus argumentos con pruebas y una lógica rigurosa.
Tras leer varias veces los Nueve Comentarios, me impresionó su excelente redacción y finalmente acepté que el PCCh no es China. También comprendí por qué el PCCh persigue a Falun Dafa y por qué algunos acontecimientos históricos se desarrollaron de la manera en que lo hicieron.
Renuncié el PCCh y sus organizaciones afiliadas, consciente de que mi comprensión del PCCh había sido ingenua.
De firme partidario del PCCh a practicante inquebrantable de Falun Dafa
Falun Dafa me transformó de un seguidor egoísta y tímido del PCCh en un practicante firme. De todo corazón, quiero que todos sepan que los practicantes de Falun Dafa aclaran la vedad a las personas porque desean que sean bendecidas y estén a salvo.
(Artículo seleccionado para la celebración del Día Mundial de Falun Dafa 2026 en Minghui.org)
Copyright © 1999-2026 Minghui.org. Todos los derechos reservados.