(Minghui.org) Una intensa atmósfera de calma llenó el Lyric Theatre la noche del 23 de abril de 2026, cuando miembros de la comunidad se reunieron para la proyección del galardonado documental State Organs, seguida de un panel de discusión que aportó una dimensión humana a una de las formas menos comprendidas de trata de personas en el mundo: la sustracción forzada de órganos.
Organizado por el Rotary Club de Blacksburg y el condado de Montgomery en colaboración con el Rotary Satellite Club End Forced Organ Harvesting (EFOH), así como con el District Action Group Against Slavery (Distrito 7610), el evento combinó películas, análisis de expertos y testimonios de primera mano para dar a luz a los presuntos abusos que han generado una creciente preocupación internacional.
Un informe de 2024 del Departamento de Estado de EE. UU. describe la trata con fines de extracción de órganos como una de las formas menos denunciadas y menos comprendidas de la trata de personas. Los organizadores señalaron que, si bien estos delitos suelen asociarse con regiones vulnerables como el norte de África y Oriente Medio, cada vez hay más pruebas que apuntan a la persecución sistemática de presos de conciencia en China.

El cartel de la proyección de State Organs en el Lyric Theatre de Blacksburg, Virginia.
El documental Órganos de Estado, nominado oficialmente a Mejor Documental en la 97.ª edición de los Premios Óscar, narra la búsqueda que dos familias han dedicado durante décadas a la desaparición de sus seres queridos en China. Su investigación apunta a lo que creen que es un sistema estatal de sustracción de órganos dirigido a personas inocentes, muchas de las cuales practican Falun Dafa.
Falun Dafa, es una disciplina espiritual fundamentada en los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia que alcanzó gran popularidad en China durante la década de 1990, con millones de practicantes antes de que el Partido Comunista Chino (PCCh) lanzara una amplia campaña de persecución en 1999. Desde entonces, supervivientes e investigadores han denunciado detenciones generalizadas, trabajo forzado y pruebas médicas consistentes con la compatibilidad de órganos.
El debate en mesa redonda refuerza el impacto de la película

Los invitados responden a las preguntas del público. En pantalla aparece Jan Jekielek, periodista, presentador de «American Thought Leaders» y autor del bestseller del New York Times, «Killing by Order». En primera fila, de izquierda a derecha: Hu Zongyi, científico jubilado de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) y fundador de Chinascope ; Winston Liu, superviviente de la persecución espiritual en China; y la Dra. Jessica Russo, consultora de salud mental de Médicos Contra la Extracción Forzada de Órganos. (Foto cortesía de los organizadores del evento).
Winston Liu, excandidato a doctorado en la Universidad de Tsinghua, relató haber sido encarcelado cuatro veces entre 1999 y 2003 por practicar Falun Dafa. Su testimonio ilustró el alto costo personal que esto conllevó: años de separación, trauma psicológico y la destrucción de su vida familiar.
La Dra. Jessica Russo, asesora de salud mental de Médicos Contra la Extracción Forzada de Órganos (DAFOH, por sus siglas en inglés), abordó las implicaciones éticas para la comunidad médica mundial, haciendo hincapié en la dificultad de verificar el consentimiento en sistemas de trasplante poco transparentes.
Zongyi Hu, científico jubilado de los Institutos Nacionales de Salud ofreció información sobre por qué la comunidad médica occidental ha guardado silencio en gran medida sobre el sistema de trasplantes de China, mientras que el periodista Jan Jekielek, autor de Killed to Order, destacó el papel del periodismo de investigación para exponer los abusos relacionados con el turismo de trasplantes.
Comentarios del público
Catherine, una de las asistentes, dijo sentirse abrumada por la magnitud y la brutalidad que se muestran en la película, y la describió como "Espantosamente horrible".
Otra persona del público, Kim, calificó el documental de "impactante, informativo y desgarrador", y añadió que le llevaría tiempo asimilar por completo lo que vio y aprendió.
Para Christy Brown, miembro del Rotary Club —cuyos esfuerzos fueron fundamentales para que la película State Organs se presentara en el Lyric Theatre—, la experiencia conllevó un sentido de responsabilidad aún mayor. Reconoció que preveía que la película sería difícil de ver, pero se sintió impulsada a actuar después de verla.
“Tengo la responsabilidad de saber”, dijo Brown, haciendo hincapié en la obligación moral que, según ella, conlleva la concientización.
Los organizadores enfatizaron que la concientización por sí sola no es suficiente
Cindy Liu, presidenta de EFOH, afirmó que el problema supone un desafío moral e instó a los asistentes no solo a mantenerse informados, sino también a tomar medidas.
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el proyecto de ley HR 1540, lo que refleja un creciente apoyo bipartidista para afrontar y abordar estos abusos. La Ley de Protección a Falun Dafa y las Víctimas de la Sustracción Forzada de Órganos (S.4009) se encuentra actualmente en consideración en el Senado. Los defensores destacan que la comunicación con los electores —llamadas y correos electrónicos instando a los senadores a apoyar y copatrocinar el proyecto de ley— puede desempeñar un papel fundamental para su aprobación.
Copyright © 1999-2026 Minghui.org. Todos los derechos reservados.