(Minghui.org) Órganos del Estado, un documental sobre la represión de Falun Gong por parte del Partido Comunista Chino (PCCh), se proyectó en la ciudad de Albany, Australia Occidental, el 15 de marzo de 2026. Un concejal organizó el acto en el ayuntamiento y escribió un artículo después para denunciar la crueldad del PCCh.

Hace unos 20 años, dos jóvenes desaparecieron misteriosamente en China, y sus familias hicieron todo lo posible por averiguar qué había pasado. A través de testimonios de primera mano y entrevistas exclusivas, el documental muestra la horrible práctica de la sustracción forzada de órganos, un crimen sin precedentes contra practicantes inocentes de Falun Gong.

El Ayuntamiento de Albany es un edificio histórico emblemático de Australia Occidental.

El documental Órganos del Estado se proyectó el 15 de marzo.

Concejal: Dejen de hacer el mal

Albany, una ciudad portuaria en Australia Occidental, está a unos 400 kilómetros (260 millas) al sur de Perth, la capital del estado. La proyección fue presentada por el empresario Mark Hutchison y el concejal Thomas Brough.

El empresario Mark Hutchison y el concejal Thomas Brough presentaron la proyección.

Brough, médico de urgencias, fue elegido para el Ayuntamiento de Albany en 2021. Era la primera vez que veía la película. Antes del evento, leyó Bloody Harvest: The Killing of Falun Gong for Their Organs, (Cosecha sangrienta: El asesinato contra Falun Gong por sus órganos), escrito por el abogado de derechos humanos David Matas.

Después de ver la película, Brough escribió un artículo titulado "Valla de contención: Lo que impide que los médicos hagan el mal no es lo que piensa la mayoría de la gente" y lo publicó en Public Record, un proyecto editorial independiente australiano que cubre instituciones y la vida pública. Enlace al texto completo: https://publicrecord.media/guardrails/

Captura de pantalla de "Guardrails: Lo que impide que los médicos hagan el mal no es lo que piensa la mayoría de la gente" escrito por Thomas Brough

Brough escribió:

"Trabajo en medicina de urgencias. He trabajado junto a médicos de todos los temperamentos y disposiciones. Le dije al público lo que yo creo que es cierto: que los médicos que extraen órganos de prisioneros en China no son de una especie diferente a los médicos que trabajan en hospitales australianos. No son únicamente malvados, son corrientes".

"Alejandro Solzhenitsyn observó que la línea que divide el bien y el mal atraviesa todo corazón humano. Los médicos no están exentos. La formación médica no confiere inmunidad moral, tampoco lo hace un juramento. El mal está dentro de la persona humana. Pero los sistemas determinan cuánto espacio tiene".

Citando las conclusiones del Tribunal de China de 2019, un tribunal popular independiente presidido por Sir Geoffrey Nice KC, quien fue fiscal principal en el juicio de Slobodan Milošević, Brough dijo que la conclusión era clara: la sustracción forzada de órganos se ha cometido en toda China a gran escala. Se identificó a los practicantes de Falun Gong como la principal fuente de órganos.

También coincidió con Matas en que, "El problema, argumenta, no es exclusivamente chino. Es un problema inherente a los sistemas comunistas.

"La respuesta que buscaba el miembro del público no es complicada. Los médicos no son moralmente diferentes de nadie más", concluyó Brough. "Esperar lo contrario es malinterpretar la naturaleza humana".

Apoyo al público

Varios miembros del público compartieron sus opiniones tras la proyección. "Obviamente, ver películas así es horrible; Solo se puede describir al Partido Comunista como malvado. Lo que han infligido a Falun Gong es maldad", dijo un hombre.

Asistentes comentan el documental.

Una mujer que solía vivir en China dijo que no era consciente de la situación relacionada con Falun Gong hasta 2014. "Pasé un tiempo viviendo en China, como estudiante en diferentes áreas y enseñando inglés. Solo quería compartir que el comunismo no es evidente hasta que te vas. Cuando vivía en el campo, no me di cuenta, no lo sentía. Pero cuando visité Corea del Sur o fui a Hong Kong vi a la gente protestando en las calles, y de repente se hizo muy evidente lo oprimida que está la gente en China", explicó.

"Muchas veces, cuando vivía allí, accidentalmente e ingenuamente mencionaba la Masacre de la Plaza de Tiananmen de 1989 o Falun Gong en conversaciones, y la gente me callaba diciendo: 'No hables de eso'", continuó. "Fui testigo de cómo el Partido Comunista tergiversaba las historias para adaptarlas a su agenda".

Otro espectador se centró en la "dinámica de oferta y demanda" subyacente al trasplante de órganos y planteó cuestiones sobre la regulación y la responsabilidad legal. Dijo que estaba claro que estos órganos estaban siendo comprados no solo por personas en China, sino también por particulares en Perth, Australia y otros países.

Brough explicó que este tipo de sustracción de órganos es ilegal en Australia y que el país está trabajando activamente para cerrar lagunas legales en la legislación y la aplicación relevantes. Dijo que muchas personas que se someten a trasplantes pueden no ser conscientes de que son receptoras de estos órganos, ni entender que hubo una cadena de asesinatos. Una forma de abordar este problema es exponiendo el delito.

Otra espectadora dijo que el documental la conmovió mucho: "Estoy absolutamente impresionada con lo que han hecho aquí. Tenemos que educar a la gente, tenemos que alzar la voz, tenemos que encontrar la verdad".

Tras la discusión, que duró unos 40 minutos, los presentadores animaron a los asistentes a que investigaran este tema, lo exploraran más y compartieran la información para que más personas sepan lo que está ocurriendo.

La gente compartió sus opiniones tras la proyección.