(Minghui.org) A una mujer de unos 70 años le suspendieron la pensión en 2020 por practicar Falun Gong. Presentó una demanda contra la Oficina de Seguridad Social. Ganó el juicio, pero la dependencia siguió negándose a restablecerle su pensión.

La dura experiencia de la Sra. Gang Fengqing, una trabajadora de fábrica jubilada de la ciudad de Qiqihar, en la provincia de Heilongjiang, se remonta a la condena de tres años de prisión a la que fue condenada en 2013. Cuando fue puesta en libertad en 2016, estaba reducida a piel y huesos y tenía el pelo canoso.

En 2020, la Oficina de Seguridad Social del distrito de Nianzishan suspendió la pensión de la Sra. Gang, alegando una notificación que prohíbe a los jubilados que hayan cumplido condenas de prisión recibir prestaciones de jubilación. Sin embargo, ninguna ley laboral en China contiene tal estipulación.

La Sra. Gang presentó una demanda ante el Tribunal local, que recientemente dictaminó que la Oficina de Seguridad Social del distrito de Nianzishan debe pagarle la pensión básica.

Sin embargo, el Buró de Seguridad Social sigue negándose a realizar ningún pago. Su director, Li Cheng, llegó incluso a decirle a la Sra. Gang: «Soy el guardián del dinero del Partido Comunista Chino. Simplemente no te voy a dar los pagos de la pensión». 

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