(Minghui.org) La Sra. Gao Jianling cumplió una condena de prisión de 7,5 años en junio de 2025 por su fe en Falun Gong, una disciplina espiritual perseguida por el régimen comunista chino desde 1999. Recientemente contó los abusos que sufrió en la cárcel.

La Sra. Gao, residente de Tianjin, comenzó a practicar Falun Gong en 1998 y pronto recuperó la salud. También se esforzó por seguir los principios de Falun Gong de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, para ser una buena persona.

La Sra. Gao fue arrestada el 28 de diciembre de 2017 y condenada a siete años y medio por el Tribunal del distrito de Wuqing el 15 de noviembre de 2018. Fue ingresada en la Prisión de Mujeres de Tianjin en enero de 2019.

Mientras estaba retenida en el Segundo equipo de la quinta división en la prisión, el director de división Du Yan, la directora de subdivisión Yao Yao y la capitana Song Yunjie instigaron a la reclusa Li Ming a torturarla.

En pleno verano, no le permitían ducharse durante más de tres semanas ni darle papel higiénico. Tampoco le permitían beber agua y la dejaban sin comida. La reclusa Li se llevó los huevos, la fruta y la carne que le habían asignado. No le permitían comprar comida extra, y solo podía gastar 50 yuanes (7 dólares) al mes en artículos de primera necesidad. Constantemente se la privaba de sueño y se veía obligada a estar de pie durante largos periodos. Estaba cubierta de moratones por las frecuentes palizas.

En poco tiempo, su peso corporal bajó de 70 kg (154 lbs) a 51 kg (112 lbs). En una ocasión, su ritmo cardíaco alcanzó los 130 latidos por minuto, pero las internas la obligaron a soportar la tortura de pie.

Campañas de "Transformación"

A partir de febrero de 2020, el nuevo director de división Liu Rui trabajó con el subdirector Yao y la capitana Song para llevar a cabo una campaña de "transformación" contra la Sra. Gao. Se ordenó a las reclusas Qu Jinjin y Su Chunyuan que la vigilaran. La obligaban a estar de pie o sentada inmóvil durante largas horas cada día. La golpeaban cuando no podía mantener la espalda recta. La directora de subdivisión Yao solía pisar fuerte sus pies. La reclusa Su le dio una bofetada, dejándole una cicatriz que aún es visible hoy en día.

La reclusa Su volvió a golpearla en julio de 2020. La Sra. Gao tenía los ojos inyectados en sangre y la cara hinchada y magullada. Se quejó a la capitana Song, pero esta afirmó que no había visto nada en la cámara de vigilancia. Su se volvió aún más descarada y a menudo alardeaba de lo capaz que era para torturarla.

Durante más de un mes estuvo recluida en la biblioteca de la prisión. Debido a las largas horas que pasaba de pie, desarrolló una hipertensión arterial peligrosa. Por la noche, las reclusas la despertaban cada 30 minutos y la obligaban a permanecer de pie durante cinco minutos antes de dejarla volver a la cama.

Después de que Sun Wei se convirtiera en la nueva directora de división en septiembre de 2020, los guardias llevaron a cabo otra campaña de «transformación» contra la Sra. Gao.

La reclusa Qu solía golpearla y abofetearla en una pequeña habitación del taller. Qu también le tiraba del pelo, le pisaba los dedos de los pies hasta dejarle moretones y le escupía saliva y flemas en la cara o en su vaso de agua.

Qu le negó cualquier uso de los baños. Cuando se orinó en los pantalones, Qu los tiraba. Finalmente, la Sra. Gao se quedó sin pantalones y tuvo que cubrirse con una gran bolsa de plástico negra.

Durante el Festival de Medio Otoño de 2020, la prisión proporcionó comida extra a las internas, pero Qu se la quitó a la Sra. Gao.

Antes de que la Sra. Gao fuera liberada en junio de 2025, los guardias la obligaron a firmar una declaración en la que afirmaban que no había sufrido tortura en prisión.

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