(Minghui.org) Los practicantes de Falun Gong Liu Xiyue, Zhang Yiwen, Zhang Shuhui y Gong Jinjun llevaron a cabo una protesta frente a la Embajada de China en Tokio el 28 de octubre de 2026. Exigieron al Partido Comunista Chino (PCCh) la liberación inmediata de sus familiares que se encuentran detenidos en China.
Hiroaki Maruyama, presidente del Concejo Municipal de Zushi, junto con Tomoyuki Ogisu, miembro del Concejo Municipal de Yokkaichi, y Kazuo Nakamura, miembro del Concejo Municipal de Yamato, también se unieron al acto para expresar su apoyo. Condenaron la persecución, leyeron una carta abierta en la que exigían la liberación de todos los practicantes detenidos ilegalmente y depositaron dicha carta en el buzón de la embajada.
Practicantes de Falun Gong y varios concejales municipales participaron en una protesta frente a la Embajada de China en Tokio el 28 de octubre de 2026. (Minghui.org)
«Debemos poner fin a esto»
Hiroaki Maruyama, presidente del Concejo Municipal de Zushi (Minghui.org)
Hiroaki Maruyama, presidente del Concejo Municipal de Zushi, asistió a la protesta y expresó su profunda indignación ante el hecho de que el PCCh prive a los practicantes de sueño, los torture y los someta a la sustracción forzada de órganos, una práctica avalada por el Estado. Afirmó: «Quienes llevan a cabo estas acciones han perdido su naturaleza humana. Permanecer en silencio ante estos actos maliciosos equivale a ser cómplice. Debemos poner fin a esto». Asimismo, señaló que las acciones del PCCh «solo pueden calificarse de dementes; el régimen del PCCh no está, en absoluto, capacitado para ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas».
Desde 2014, el Sr. Maruyama ha participado en eventos relacionados con el fin de informar y sensibilizar a la opinión pública. Elogió la aprobación, por parte del Senado de los Estados Unidos, de la «Ley de Protección de Falun Gong y de las Víctimas de la Sustracción Forzada de Órganos», así como los avances legislativos en la misma dirección realizados en Taiwán. Él afirmó: «Japón ya está muy rezagado en este aspecto. Otros legisladores que comparten esta visión y yo reforzaremos nuestra cooperación, ya que Japón también debe mejorar de manera efectiva las leyes que regulan directamente los trasplantes de órganos y las violaciones de los derechos humanos».
«Esto es algo que no se puede tolerar bajo ningún concepto»
Tomoyuki Ogisu, miembro del Concejo Municipal de Yokkaichi (Minghui.org)
El concejal de la ciudad de Yokkaichi, Tomoyuki Ogisu, condenó la sustracción forzada de órganos a personas vivas, una práctica avalada por el Estado: «Esto es algo que no se puede tolerar bajo ningún concepto. Los órganos deben donarse de forma voluntaria; bajo ninguna circunstancia deben ser arrebatados por la fuerza».
Señaló que, detrás del aumento inusual en el número de trasplantes de órganos en China a partir de 2006, se esconde la atroz crueldad de la sustracción forzada de órganos.
El Sr. Ogisu logró anteriormente, mediante una investigación del Concejo Municipal, ayudar a rescatar a un practicante de Falun Gong que se encontraba detenido ilegalmente. Basándose en esta experiencia, comentó: «Si alzamos la voz con firmeza, ellos no actuarán de manera imprudente».
Tras destacar la aprobación unánime, por parte del Senado de los Estados Unidos, de la «Ley de Protección a Falun Gong y a las Víctimas de la Sustracción Forzada de Órganos», advirtió sobre la actitud pasiva de Japón. Señaló: «Dada la actual interdependencia económica con China, a Japón le resulta difícil adoptar una postura firme. Para proteger a Japón y salvar a las personas que sufren persecución en China, el país debe impulsar una desvinculación económica de China y unirse a la comunidad internacional para abordar esta situación». Asimismo, instó al gobierno y al pueblo japonés a no considerar la persecución inhumana perpetrada por el PCCh como un asunto ajeno, sino a dar un paso al frente con valentía.
«Esforzarse por aumentar la concienciación pública»
Kazuo Nakamura, miembro del Concejo Municipal de Yamato (Minghui.org)
El concejal de la ciudad de Yamato, Kazuo Nakamura, expresó su preocupación por la represión que ejerce el PCCh contra grupos de fe pacíficos. Al referirse a los testimonios de personas detenidas ilegalmente, quienes relataron haber sido obligadas a someterse a análisis de sangre y tratadas como una «fuente de órganos vivos»,
afirmó: «La recopilación forzosa de información personal extremadamente sensible constituye una grave violación de los derechos humanos. Esto es algo que, bajo ningún concepto, debería ocurrir». También criticó los procedimientos del sistema judicial chino —incluida la falta de transparencia y la posibilidad de volver a presentar demandas a discreción— e instó a China a corregirlos de inmediato.
Elogió la aprobación, por parte del Senado de EE. UU., de la «Ley de protección contra la sustracción forzada de órganos a practicantes de Falun Gong y otras víctimas», y señaló que, a su juicio, esto representa un rayo de esperanza para la comunidad internacional. Asimismo, indicó que, actualmente, la sustracción de órganos y las violaciones de los derechos humanos no reciben mucha atención por parte de la clase política ni de los intelectuales en Japón. «De cara al futuro —afirmó—, seguiré esforzándome por aumentar la conciencia pública».
Familiares exigen la liberación inmediata
Varios ciudadanos chinos residentes en Japón relataron cómo sus familiares sufrieron detenciones ilegales, duras sentencias y torturas debido a su fe en Falun Gong. Exigieron con firmeza que el Partido Comunista Chino (PCCh) ponga en libertad, sin condiciones, a los detenidos.
«Devuélvanme a mi hermana»
En julio de 2024, Liu Cong fue engañada y detenida por la policía tras intentar buscar justicia por la sentencia ilegal impuesta a su esposo y por ayudar a otras víctimas. A pesar de la falta de pruebas suficientes, fue sentenciada a una dura pena de cuatro años de prisión. Su hermana mayor, Liu Xiyue, quien reside en Japón, ha recibido amenazas por parte de la policía china. A ella le preocupa profundamente que su hermana menor se enfrente al peligro de una «extracción forzada de órganos» en medio de las terribles condiciones que se viven en la prisión.
Hija exige la liberación de su madre
Wang Guaiyan ha sufrido al menos diez años de persecución y torturas brutales. Fue detenida nuevamente en abril de 2024 y sentenciada ilegalmente a cuatro años de prisión. A su familia se le ha negado el derecho a visitarla; de hecho, las autoridades penitenciarias han amenazado con suprimir por completo las visitas para coaccionarla a «transformarse» (renunciar a sus creencias). Su hija, Zhang Yiwen, advirtió que los responsables de estas violaciones de los derechos humanos terminarán, sin duda, enfrentando responsabilidades legales.
Exigencia de liberación para su tía
Zhong Fangqiong fue sometida a torturas durante los 11 años que permaneció detenida ilegalmente. Fue arrestada de nuevo en el verano de 2024 y sentenciada a cinco años de prisión. Su sobrina, Zhang Shuhui, señaló que en China no existe el estado de derecho. Condenó enérgicamente la sentencia, calificándola de carente de cualquier fundamento legal, e instó a los funcionarios judiciales a detenerse antes de que sea demasiado tarde.
Hijo pide la liberación de su madre, víctima de una larga persecución
Yao Jiaxiu ha permanecido privada de libertad durante más de 17 años debido a su fe. Fue colgada en el aire, golpeada y se le inyectaron sustancias que dañaron su sistema nervioso central. Tras ser detenida nuevamente en septiembre de 2024, fue sentenciada a cinco años de prisión; durante este periodo, perdió todo contacto con el exterior y su estado de salud se debilitó gravemente. Gracias a las muestras de apoyo recibidas desde el exterior, las autoridades penitenciarias permitieron recientemente que retomara el contacto con su familia. Su hijo, Gong Jinjun, ha instado a la comunidad internacional a mantener su apoyo para lograr su liberación.
Protesta ante el consulado chino exige la liberación de su madre
Durante una manifestación frente al consulado de China en Fukuoka, Zhang Liling, practicante de Falun Gong, también exigió la liberación de su madre, quien se encuentra detenida de forma ilegal.
Zhang Liling (a la derecha) en una protesta frente al Consulado de China en Fukuoka el 8 de octubre (Minghui.org)
Qiu Xiuping, de más de 70 años, fue detenida ilegalmente a finales de julio de este año. Actualmente se encuentra retenida en el Centro de Detención de Shantou, y a su familia no se le permite visitarla. La familia de Zhang Liling ha sido objeto de persecución reiterada durante los últimos 27 años. Anteriormente, ella participó en protestas frente al Consulado de China para exigir la liberación inmediata de los practicantes detenidos e instar a la comunidad internacional a ayudar a poner fin a las violaciones de los derechos humanos en China.
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Categoría: Manifestaciones pacíficas




