(Minghui.org) ¡Saludos, Shifu! ¡Saludos, compañeros practicantes!

Tengo dieciocho años y, bajo la benevolente guía de Shifu, comencé poco a poco a practicar Falun Dafa. No solo me siento afortunado, sino verdaderamente bendecido por haber conocido Falun Dafa durante la etapa final del período de rectificación del Fa.

Me gustaría aprovechar esta valiosa oportunidad —el XXIII Fahui de China en Minghui— para compartir con ustedes algunas de mis experiencias desde que comencé a practicar Falun Dafa. Les agradecería que me señalaran cualquier deficiencia.

Bendecido por encontrar Falun Dafa

Mis padres trabajan y me criaron mis abuelos hasta que entré en la escuela secundaria. Mis abuelos me querían mucho y nunca me malcriaron. En cambio, me enseñaron con sus palabras y su ejemplo, lo cual influyó profundamente en mi educación. Gozaban de buena salud, disfrutaban de una vida familiar armoniosa y siempre estaban alegres. Durante el día, después de terminar sus tareas domésticas, leían libros, y por la noche, practicaban sus ejercicios. Cuando aprendí a leer, me di cuenta de que el libro que leían era Zhuan Falun y poco a poco comprendí que practicaban Falun Dafa.

En la escuela, estuve constantemente expuesto a la propaganda difamatoria del Partido Comunista Chino (PCCh) contra Falun Dafa, en particular, a "La farsa de la auto-inmolación de la plaza Tiananmen" , que causó gran impresión en muchas personas. Sin embargo, yo sabía que era un montaje, un crimen orquestado por el Estado y escenificado por el PCCh para engañar y embaucar al público.

Al ingresar a la preparatoria, busqué aprender más sobre Falun Dafa. En casa de mis abuelos, vi videos de las conferencias de Shifu, que respondieron muchas preguntas que me habían inquietado durante mucho tiempo sin encontrar respuesta. Aprendí de dónde vienen los seres humanos y adónde van, y que el verdadero propósito de la existencia humana es regresar a nuestro ser original y auténtico. Comprendí cómo debía comportarme de ahora en adelante y dejar de estar confundido.

El ambiente en mi escuela era terrible y la presión académica durante la secundaria era intensa. No tenía tiempo para estudiar los principios del Fa ni practicar los ejercicios. Aprovechaba al máximo las vacaciones escolares y, una vez terminadas mis tareas, memorizaba Zhuan Falun y los nuevos artículos de Shifu. Esto sentó una base sólida para mi posterior cultivación.

En mi vida diaria, me guie a los principios de Dafa: Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Traté a los demás con amabilidad, siempre tuve en cuenta sus necesidades y me alegraba ayudar a mis compañeros cuando lo necesitaban, por lo que me llevaba muy bien con ellos. También fui abandonando gradualmente malos hábitos, como mi afición a los refrescos, los aperitivos y el uso excesivo del móvil, sustituyéndolos por un estilo de vida saludable. Shifu purificó mi cuerpo y ahora gozo de una salud excelente. ¡Practicar Dafa es realmente maravilloso!

Pruebas

Mis padres no sabían que practicaba Falun Dafa. Regresé a casa un fin de semana de la primavera de 2025 y, mientras ordenaba mi mochila, encontraron una copia de Zhuan Falun que había transcrito a mano. Se quedaron impactados y furiosos, exigiendo saber de qué se trataba. No supe qué decir y sentí miedo.

Mis padres trabajan en el sistema estatal. Si bien renunciaron al PCCh y sus organizaciones afiliadas, siguen profundamente influenciados por la propaganda maliciosa del PCCh que difama a Falun Dafa. Por consiguiente, se oponen firmemente a Falun Dafa y no quieren que yo lo practique. Confiscaron la copia del Zhuan Falun que transcribí a mano, me prohibieron usar mi teléfono móvil para eludir la censura de internet y me presionaron repetidamente para que renunciara a mi fe.

Al ver que permanecía impasible y no escuchaba, mis padres armaron un gran escándalo. Hablaron mal de Shifu y de Dafa, y esto se prolongó durante mucho tiempo. Envié pensamientos rectos para eliminar las influencias negativas de otras dimensiones que manipulaban a mi madre y la llevaban a faltarle al respeto a Shifu y al Fa . Su comportamiento mejoró un poco, pero siguió impidiéndome mantener contacto con mis abuelos. Persistir en mi cultivación dentro de un entorno tan opresivo y prolongado fué increíblemente difícil. Esta fue la primera gran tribulación que enfrenté desde que comencé a practicar.

Como aún soy relativamente nuevo en la práctica y todavía no he alcanzado una comprensión profunda de los principios de Dafa, al principio no sabía cómo manejar esta situación. Sin embargo, no me di por vencido. Siempre que tenía oportunidad, recitaba repetidamente Zhuan Falun, Lunyu y los artículos más recientes de Shifu. Lejos de desistir, mi determinación de continuar en este camino de cultivación no ha hecho más que fortalecerse.

En abril de este año, coloqué material escrito a mano con información sobre Falun Dafa en varios lugares del campus, con la esperanza de que más profesores y alumnos lo vieran. Sin embargo, me descubrieron y me denunciaron, y la administración del colegio informó a mi tutor. Mi tutor convocó a mis padres al colegio para hablar sobre la situación y les recalcó su gravedad. Mi padre me regañó con dureza, pero no cedí ni renuncié a mi fe. Finalmente, mi tutor logró controlar la situación y, con la ayuda de Shifu, se evitó una posible crisis.

Continué mis estudios en la escuela, preparándome para el examen de ingreso a la universidad de este año. Mi desempeño fue relativamente constante y mi puntaje alcanzó el mínimo requerido para la admisión a la licenciatura. Sin embargo, no cumplió con las expectativas de mis padres, quienes se mostraron descontentos. Mis padres desean que sobresalga y esperan que supere a los demás. Desde la escuela primaria, me inscribieron en clases particulares de diversas materias, razón por la cual mi rendimiento académico se mantuvo consistentemente estable.

Cuando mis padres se enteraron de que mi nota en el examen era inferior a la de los hijos de algunos de sus conocidos, no lo soportaron. Mi madre, en particular, empezó a desahogar su ira conmigo, armó un escándalo e incluso afirmó que mi práctica de Falun Dafa había afectado negativamente mi rendimiento académico.

Mi madre se agitó aún más, incluso gritó y amenazó con saltar del edificio para obligarme a dejar de practicar Dafa. Permanecí impasible y con calma envié pensamientos rectos: «Eliminen y desintegren por completo todos los elementos malévolos del PCCh en otras dimensiones que están manipulando a mi madre para que tenga pensamientos perversos hacia Shifu y Dafa. Niego todos los arreglos de las viejas fuerzas. No permitiré bajo ningún concepto que esto destruya a mi madre». Tan pronto como envié pensamientos rectos, el tono de mi madre se suavizó considerablemente.

Le expliqué: «Decir cosas irrespetuosas hacia Shifu y a Dafa es perjudicial, tanto para ti como para mí». Evité usar un lenguaje duro. Añadí: «Desde que comencé a practicar, abandoné muchos malos hábitos y estudio con diligencia. Ahora soy más disciplinado y mejoré mi carácter. Has visto estos cambios. ¿Cómo podría ser esto algo malo? En el futuro, te tendré aún más respeto y cariño a ti y a mi padre. Si no fuera por esta persecución sin precedentes orquestada por el malvado PCCh, ¿vivirías con tanto miedo? Todo es consecuencia directa de la persecución del Partido». Al oír esto, mi madre se tranquilizó. Con tono suplicante, dijo: «Me he preocupado muchísimo por ti; se me cae el pelo a mechones. Te lo ruego, por favor, piensa en tu padre y en mí, y piensa en las generaciones venideras».

Cité las palabras del Shifu:

“El universo es justo; si una vida lo hace bien, será recompensada, si hace cosas malas, tendrá que pagar; si no paga en esta vida, lo pagará en la próxima vida; ¡esto es la ley absoluta del universo!".

“... La retribución de causa y efecto es la razón fundamental de si una vida humana tiene bendiciones o no”.

“... No es tan simple como la gente piensa, ¿acaso los dioses tienen que hacer lo que tú quieras? ¡La condición es que debes tener las virtudes acumuladas en la vida anterior y las usas para intercambiar por las cosas que quieres!”. (Por qué existen los seres humanos)

Pregunté: "¿Por qué me amenazaste con saltar de un edificio para presionarme?". Mi madre respondió: "No te estoy presionando; ¡lo hago por tu propio bien!". Al ver mi firme decisión de no renunciar a mi disciplina espiritual, dijo: "Parece que mis palabras fueron en vano; ¡no puedo convencerte!". Luego se levantó y se fue a ocuparse de otros asuntos. Así terminó este intenso enfrentamiento entre la rectitud y el mal. Poco a poco se calmó y su ánimo mejoró notablemente. Gracias a esta experiencia, mi determinación de practicar Dafa se fortaleció aún más.

Comprendí que la fuerte resistencia que mi madre mostraba hacia mi cultivación servía como una prueba crucial: una forma para que Shifu templara mi voluntad inquebrantable en el camino de la cultivación. Aunque la experiencia fue angustiosa, me ayudó a liberarme de mis apegos emocionales y del vínculo entre madre e hijo. De hecho, estos fueron avances rectos en mi camino de cultivación. Shifu los estaba utilizando para ayudarme a madurar en mi cultivación.

Practicar Falun Dafa es la decisión más importante y acertada que he tomado en mi vida. Aunque apenas estoy comenzando este camino, no me arrepiento de nada. Sé que aún me falta mucho para alcanzar los estándares establecidos por Shifu y los requisitos de Dafa, pero seguiré adelante con gran dedicación. Me esforzaré por cultivarme con ahínco, procurando convertirme en un practicante de Falun Dafa desinteresado, que antepone a los demás de sí mismo, para así cumplir la misión para la que vine a este mundo.

(Artículo seleccionado para el 23.º Fahui de China en Minghui.org)