(Minghui.org) El 17 de octubre de 2026, cerca de 5000 practicantes de Falun Dafa llevaron a cabo una formación de caracteres chinos a gran escala y realizaron los ejercicios en la Plaza de la Libertad, en Taipéi, Taiwán. La espectacular escena atrajo la atención de muchos transeúntes. Un visitante proveniente de China comentó: «Espero que algún día podamos ver una escena como esta en China».

Practicantes realizan los ejercicios de Falun Dafa en la Plaza de la Libertad, en Taipéi, el 17 de octubre de 2026. (Minghui.org)

Muchas personas toman fotografías de esta espectacular escena. (Minghui.org)

Ciudadanos chinos expresan su esperanza

La Sra. Xu, de Beijing, se encontraba junto a su esposo en un punto con vista a la plaza. Mientras observaba la formación de caracteres, una cálida sonrisa iluminó su rostro. «Es la primera vez que veo a tantos practicantes de Falun Dafa en Taiwán», dijo. «El ambiente aquí es completamente distinto; la naturaleza y las personas están en perfecta armonía. Es algo hermoso y lleno de paz. Da la impresión de que todo el lugar resplandece con una luz dorada».

Al enterarse de que existen fotografías de formaciones de caracteres anteriores disponibles en Internet, la Sra. Xu señaló que, en China, a menos que uno tome la iniciativa de sortear la censura informativa impuesta por el Partido Comunista Chino (PCCh) para buscar este tipo de contenido, resulta difícil para la gente común acceder a estas imágenes. «Porque en China, la información veraz no llega directamente a uno. Tenemos que eludir el cortafuegos para poder verla», explicó la Sra. Xu.

Su esposo es taiwanés y la pareja reside en Beijing. Él añadió: «Taiwán es un lugar libre».

Con la mirada perdida en la distancia, la Sra. Xu expresó con suavidad: «¡Cuánto deseo que algún día podamos ver una escena como esta en China! Una en la que todos sean libres de hacer lo que elijan y de creer en lo que deseen». Shen, oriundo de la provincia de Jiangsu, en China, no dejaba de tomar fotografías de esta espectacular escena con su teléfono. Era su último día de viaje en Taiwán y tenía previsto partir alrededor del mediodía.

Al observar a los practicantes, que permanecían inmóviles a pesar del sol abrasador, Shen señaló las palabras «Verdad-Benevolencia-Tolerancia» en el folleto que sostenía y preguntó: «Esto debe ser la Tolerancia, ¿verdad?».

Respecto a Falun Dafa, comentó: «Estoy de acuerdo con los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia, y también creo que la práctica en sí es buena. Lo que sucede es que algunos individuos malintencionados podrían cometer actos ilegales, como la autoinmolación».

Se le explicó que, en los libros de Falun Dafa, tanto el asesinato como el suicidio están explícitamente prohibidos. Un practicante también le habló sobre las numerosas inconsistencias presentes en las imágenes del incidente de la autoinmolación; un suceso que, tras ser investigado por diversos expertos y medios de comunicación internacionales, ha sido confirmado como un montaje orquestado por el PCCh. Al escuchar esto, Shen hizo una pausa —su rostro reflejó una repentina comprensión— y asintió.

Los taiwaneses elogian esta muestra de fortaleza pacífica

El señor Peng, quien permaneció un buen rato en los escalones, comentó que era la primera vez que veía una formación de caracteres a gran escala. «Me da la impresión de que comparten una creencia común, una que inspira una profunda disposición a entregarse, ya sea mediante el esfuerzo físico o mediante otras formas de resistencia».

Al observar cómo los miles de practicantes mantenían la calma y la serenidad a pesar del calor sofocante, señaló con admiración: «Esto requiere una gran capacidad de resistencia. Deben estar guiados por una filosofía que les brinde el sustento necesario para participar en un evento de esta manera».

Entre quienes tomaban fotos y vídeos con sus teléfonos se encontraba el señor Zhang, un jubilado. Aunque originalmente había planeado reunirse con unos amigos para hacer ejercicio esa mañana, se encontró inesperadamente con esta escena extraordinaria. «Rara vez veo una reunión de tal magnitud en Taipéi», afirmó. «El hecho de que estén dispuestos a permanecer aquí, bajo un sol abrasador, es realmente impresionante». Zhang también señaló que, en Taiwán, la libertad de creencia se da por sentada. «Ya sea el budismo o el cristianismo, las personas tienen la libertad de reunirse y expresar sus ideas. Siempre y cuando no infrinjan la ley, son libres de hacer lo que deseen. Espero sinceramente que Taiwán pueda seguir preservando esta libertad».

Wang, quien asistía a un concierto en la Sala Nacional de Conciertos, contempló la magnífica escena de miles de personas formando caracteres mientras esperaba para entrar al recinto. Comentó que anteriormente había visto a practicantes recogiendo firmas en la Estación Central de Taipéi, pidiendo el fin de la persecución. Hoy los vio formando caracteres y supo que, mediante esta actividad, los practicantes también esperan que más personas presten atención a la persecución de la fe por parte del PCCh y ayuden a detenerla. «Creo que este espíritu está muy en consonancia con la esencia de Verdad-Benevolencia-Tolerancia, y me parece algo muy significativo», afirmó.

Una abuela, su hijo y sus dos nietos estaban sentados cerca de la plaza. La abuela explicó que ellos acompañaban al abuelo, quien participaba en la formación de caracteres.

La abuela, la Sra. Xu, comentó que su esposo practica Falun Dafa desde hace muchos años. «Antes tenía un carácter muy impaciente y no ayudaba mucho en el cuidado de los niños. Desde que empezó a practicar, se ha vuelto una persona de trato amable y ahora también ayuda a cuidar a los niños».

La Sra. Xu, quien fue maestra de escuela primaria, no practica Falun Dafa; sin embargo, señaló que los principios de la disciplina —Verdad-Benevolencia-Tolerancia— resuenan profundamente en ella.

«Traje a mis nietos aquí para ayudar a ampliar sus horizontes», dijo. «Hoy en día, educar a los niños puede ser un desafío. Este entorno representa la mejor forma de educación. Espero que, al estar aquí, puedan aprender sobre Verdad-Benevolencia-Tolerancia, y crezcan para convertirse en personas bondadosas».

Turistas elogian la formación de caracteres

Chris Caldwell, un gerente de marketing en medios minoristas proveniente del Reino Unido, observaba la formación de caracteres desde un costado de la plaza.

Según él, es importante que los practicantes utilicen una vía tan pacífica para transmitir ideas relevantes. «Han adoptado un enfoque más visual que auditivo; es algo que se puede apreciar. Me parece excelente y es maravilloso verlo. Este tipo de expresión pacífica es de gran importancia en cualquier país».

Al hablar sobre las diferencias entre Taiwán y China, Caldwell compartió su perspectiva: «Viví en China durante unos cuatro años y sé que allí no existe tal libertad. La gente ni siquiera puede publicar en redes sociales ni expresarse públicamente en contra del gobierno. Por eso, soy muy consciente de las diferencias».

Jeff, propietario de un pequeño negocio en Salt Lake City, Estados Unidos, llegó a Taiwán para estudiar chino. Tras haber arribado apenas un día antes, se llevó una grata sorpresa al encontrarse con esta actividad a gran escala en la Plaza de la Libertad.

Jeff mencionó que ha conocido a muchos practicantes de Falun Dafa en Estados Unidos y que también ha asistido a una presentación de Shen Yun. «Los practicantes que he conocido son personas muy pacíficas, serviciales y amables». De pie al borde de la plaza, contemplando a los miles de practicantes, comentó que le vino a la mente la palabra «unidad». «Creer en un principio y, después, demostrar esa convicción mediante un esfuerzo colectivo y unificado», señaló.

Él coincide plenamente con los principios de Verdad-Benevolencia- Tolerancia. Afirmó: «Estos principios son beneficiosos para la humanidad y pueden aportar felicidad y sentido a la vida de una persona».

Al referirse a la persecución de Falun Dafa por parte del PCCh, Jeff señaló que esta solo sirve para erosionar la confianza pública en el gobierno y provocar que pierda el apoyo de la gente. Al observar a los practicantes mantenerse firmes bajo un calor sofocante, quiso decirles: «¡No se rindan, sigan adelante!».

El evento a gran escala en la Plaza de la Libertad, durante el cual los practicantes formaron caracteres mientras realizaban los ejercicios, concluyó de manera pacífica bajo un sol radiante. Los asistentes se llevaron algo más que simples fotografías; algunos comentaron haber percibido la fortaleza que emana de los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia: un reflejo del profundo anhelo humano, innato, de valorar la bondad y la libertad.