(Minghui.org) El 10 de octubre de 2026, durante un evento realizado en el distrito financiero de Bruselas, los practicantes demostraron los ejercicios de Falun Dafa y dieron a conocer la persecución que el Partido Comunista Chino (PCCh) sigue llevando a cabo.

Practicantes presentan Falun Dafa e informan a los asistentes sobre la persecución durante las actividades en Bruselas. (Minghui.org)

Personas firman una petición para poner fin a la persecución. (Minghui.org)

Joven belga: Cualidades importantes para la sociedad

Guillaume Lauwers permaneció un buen rato frente a los paneles informativos, leyendo el contenido, y luego conversó con uno de los practicantes.

Al enterarse de la persecución que el PCCh ejerce en China —incluida la sustracción forzada de órganos avalada por el Estado—, quedó consternado y firmó de inmediato la petición. Afirmó que nadie debería sufrir daños por su fe y que incluso los prisioneros tienen derecho a los derechos humanos fundamentales, por lo que no deberían ser víctimas de la sustracción forzada de órganos. Explicó que firmó la petición porque deseaba hacer lo que estuviera en sus manos para oponerse a la persecución, aun sabiendo que lograr un cambio no sería sencillo: «Aunque mi contribución sea pequeña, es mucho más significativa que hacer la vista gorda ante la persecución».

Respecto a los principios de Falun Dafa —Verdad, Benevolencia y Tolerancia—, señaló que estas cualidades deberían fomentarse desde una edad temprana; añadió que deberíamos ayudar a los niños a aprender a ser honestos, a tratar a los demás con bondad y a mostrar tolerancia hacia quienes tienen religiones u opiniones distintas. Comentó que, en la actualidad, con la creciente influencia de las redes sociales, es fácil que las personas pierdan su verdadera esencia al intentar adaptarse a las expectativas externas. Sin embargo, la sinceridad y la tolerancia favorecen el entendimiento mutuo y promueven la armonía en la sociedad.

Guillaume expresó que, a su parecer, Falun Dafa no es una cuestión política, sino una forma de vida y una manera de relacionarse con los demás y de conducirse a uno mismo; por lo tanto, poner en práctica estos principios no equivale a participar en actividades políticas. Él comentó que, aunque sabía que la libertad de expresión, las manifestaciones, etc., estaban sujetas a limitaciones, le resultaba increíble que incluso realizar ejercicios en los parques o meditar también estuviera restringido.

Guillaume expresó su deseo de conocer más sobre Falun Dafa, ya que conocer los hechos es una base fundamental para formarse un criterio. Asimismo, señaló que firmar la petición constituye una acción concreta.

“Debemos oponernos a toda injusticia en el mundo”

Ibrahim, nacido en Bélgica, conversó con un practicante tras observar los paneles informativos. Firmó la petición y confesó que le resultaba difícil aceptar que personas que profesan una fe sean perseguidas, e incluso que se les extraigan sus órganos.

«Como seres humanos, debemos oponernos a toda injusticia en el mundo», afirmó Ibrahim.

Él ha visitado China en tres ocasiones y valora su larga historia y su cultura tradicional. Para él, oponerse a la injusticia y defender los derechos humanos fundamentales trasciende fronteras y creencias. Se mostró de acuerdo con los principios rectores de Falun Dafa —Verdad, Benevolencia y Tolerancia— y consideró que personas de diversos orígenes culturales comparten estos valores universales. Sostuvo que los seres humanos deberían comprenderse y respetarse mutuamente, comunicarse de forma pacífica y no oprimir a los demás.

Valorar la libertad

Noemie. (Minghui.org)

Noemie trabaja en el ámbito de las artes y la cultura. Dado que visitó Beijing el año pasado, se interesó por conocer más sobre la persecución; leyó los materiales informativos y firmó la petición.

Relató que, durante su estancia en Beijing, una joven china le preguntó cómo era la vida cotidiana fuera de China. Tras explicarle cómo es la vida en el extranjero, la joven comentó que Noemie «disfrutaba de una libertad inmensa». Noemie sonrió, dándose cuenta de repente de que la libertad, que ella daba por sentada, es algo sumamente valioso.

Mencionó que, al visitar lugares turísticos como la Ciudad Prohibida, le exigieron mostrar su pasaporte, registrar sus huellas dactilares y pasar por múltiples controles de identidad. Esta vigilancia tan estricta la llevó a reflexionar sobre el férreo control que el gobierno chino ejerce sobre la población.

Señaló que, si bien China posee una larga historia, una cultura rica y un gran encanto, su experiencia allí le permitió comprender más profundamente el valor de la libertad personal. Ella considera que los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia promovidos por Falun Dafa son principios fundamentales que todos deberían seguir. También espera que más personas conozcan Falun Dafa.

Encontrar serenidad a través de los ejercicios

Olguis. (Minghui.org)

Olguis trabajaba en el sector de seguridad sanitaria en Colombia. Ese día se sentía deprimida debido a algunos desafíos personales, pero se sintió atraída por la música pacífica y relajante de los ejercicios. Comenzó a seguir e imitar los movimientos mientras los practicantes realizaban la práctica.

Realizó los ejercicios durante más de 20 minutos y se conmovió hasta las lágrimas. Comentó que, al comenzar los movimientos, se sintió envuelta en una atmósfera de paz. y experimentó una sensación de calma que no sentía desde hacía mucho tiempo; incluso llegó a olvidar el entorno ruidoso.

“Siento que hoy tenía que venir aquí”. Olguis añadió que, a su parecer, su encuentro con Falun Dafa fue algo dispuesto por el Cielo. También comentó que se sintió profundamente conmovida por la preocupación y la amabilidad de los practicantes, algo sumamente valioso. Expresó su deseo de aprender más sobre Falun Dafa.