(Minghui.org) El 28 de septiembre de 2026, el Senado de los Estados Unidos aprobó por unanimidad el proyecto de ley bipartidista S.4009, “Ley de protección a Falun Gong y las víctimas de la sustracción forzada de órganos”.

La versión del proyecto de ley de la Cámara de Representantes, la Ley de Protección a Falun Gong (H.R.1540), fue aprobada por unanimidad en mayo de 2025. La versión del Senado, S.4009, fue presentada por los senadores Ted Cruz (republicano de Texas) y Jeff Merkley (demócrata de Oregón) y remitida al Comité de Relaciones Exteriores el 5 de marzo. El comité aprobó el proyecto de ley el 17 de junio. El 27 de julio, el senador James Risch informó al Senado sobre la legislación enmendada, que la incluyó en el calendario legislativo. El Senado aprobó S.4009 por unanimidad el 28 de septiembre.

Ahora que el proyecto de ley S.4009 ha sido aprobado por el Senado, la enmienda deberá ser conciliada y aprobada por la Cámara de Representantes. Posteriormente, si el Presidente la promulga (o no la veta dentro del plazo establecido), la legislación se convertirá en ley federal.

Finalidad de la Ley

Durante más de dos décadas, investigadores independientes han exigido medidas internacionales para detener los asesinatos a practicantes de Falun Gong y otros prisioneros de conciencia por parte del Partido Comunista Chino, con el fin de obtener órganos para trasplantes, como parte de la persecución del régimen contra los grupos religiosos. El Tribunal de China concluyó en 2020: «En la actividad a largo plazo de la sustracción forzada de órganos en la República Popular China, fueron precisamente los practicantes de Falun Gong quienes se utilizaron como fuente —probablemente la principal— de órganos para dicha extracción forzada».

El proyecto de ley S.4009 tiene como objetivo sancionar a los extranjeros que participen o ayuden en el tráfico ilegal de órganos y exigir al Departamento de Estado de EE. UU. que presente un informe sobre la sustracción forzada de órganos en China.

Se prevé que la promulgación de la ley S.4009 tenga un profundo impacto en los campos de la medicina y la ética. Esta legislación busca impedir que las instituciones médicas, los investigadores y las empresas estadounidenses presten asistencia o participen, sin saberlo, en capacitaciones y colaboraciones en el extranjero relacionadas con trasplantes de órganos que impliquen violaciones de los derechos humanos.

Una vez promulgada, la ley incentivaría a la comunidad médica estadounidense a mantener un alto nivel de transparencia y ética en el trasplante de órganos, el intercambio científico y el uso de datos internacionales sobre donación de órganos. De esta manera, las instituciones estadounidenses podrían evitar convertirse en beneficiarias indirectas de la extracción y el trasplante forzados de órganos.

La legislación autoriza sanciones sustanciales contra personas extranjeras que resulten implicadas o que colaboren en el tráfico ilegal de órganos humanos, incluyendo la congelación de activos y la denegación de entrada a los Estados Unidos.

La legislación también exige que el Departamento de Estado de EE. UU. presente un informe exhaustivo sobre las políticas chinas relativas al tráfico ilegal de órganos humanos y su trasplante en el extranjero (en particular, las dirigidas a practicantes de Falun Gong, uigures y otros grupos), dando mayor relevancia a este tema en los informes de política exterior y derechos humanos de EE. UU. El informe también debe incluir una lista de las subvenciones estadounidenses de la última década que hayan apoyado la investigación sobre trasplantes de órganos en China o en colaboración entre entidades chinas y estadounidenses.

Voces de apoyo

Antes de la aprobación del proyecto de ley en el Senado, muchos legisladores y ciudadanos de todo Estados Unidos firmaron una petición dirigida al Senado para expresar su apoyo a la legislación.

“Sin importar a qué lado del espectro político pertenezcas, ni cuáles sean tus creencias políticas, nadie cree que la sustracción forzada de órganos y la esclavitud sean aceptables. Y en eso todos podemos estar de acuerdo”, comentó el representante Scott Perry en un evento en Pensilvania en junio.

“Las atrocidades cometidas por el Partido Comunista Chino contra el pueblo han sido horrendas, y como estadounidenses debemos tomar una postura al respecto”, declaró el representante estatal de Delaware, Michael Smith, durante una entrevista en agosto. “Creo que Estados Unidos siempre ha sido un país acogedor, y a veces debemos demostrar a quienes viven aquí, provenientes de zonas opresivas, que los apoyamos”.

“Imaginen que, debido a sus creencias y su fe, alguien los lleva a un hospital y les extirpa los órganos”, dijo Aaron Bashir, presidente de la organización sin fines de lucro American Real Voice. “Les extirpan un riñón, un corazón, un hígado, y nadie lo sabe. Cuando su familia se entera, es demasiado tarde… Insto a todos mis colegas, insto a todos los políticos, sin importar su afiliación política, a que aprueben este proyecto de ley para apoyar y proteger a la comunidad Falun Gong”.

Mula, artista y escritora de Maryland que firmó la petición, comentó: “Se necesitan medidas oficiales. Tenemos representación y necesitamos hablar con esos representantes para que nos escuchen. Una petición es una forma de lograrlo”.

Tras firmar la petición junto a su esposa, Edi Avoic, residente de Delaware, declaró: «Es un derecho humano fundamental —un derecho de la humanidad— tener autoridad sobre el propio cuerpo. Privar a las personas de ese derecho sin su consentimiento, sean violentas o pacíficas, es injusto. El hecho de que no usen la fuerza para defenderse no significa que deban ser privadas de ese derecho básico e inviolable, un don divino. No es algo que nos concedan los hombres, sino algo que nos ha dado Dios».

Si los lectores de Minghui tienen más inquietudes o sugerencias sobre el proceso legislativo restante o su impacto en los ámbitos de la sanidad, la diplomacia y los derechos humanos, no duden en ponerse en contacto con la Junta Editorial de Minghui.