(Minghui.org) ¿Podrían acontecimientos recientes como las elecciones estadounidenses y la restauración de la catedral de Notre Dame de París ser los primeros signos de que el mundo vuelve a la tradición y a lo divino?
En la ceremonia de reapertura de la catedral el 7 de diciembre de 2024, el presidente francés Emmanuel Macron no solo agradeció a quienes salvaron, donaron y reconstruyeron la catedral, sino que también habló positivamente del rey Luis XIV (1638-1715). El monarca no sólo hizo de Francia el centro de influencia política, militar y artística, sino que también renovó la catedral de Notre Dame durante su reinado. Esta obra maestra de la arquitectura gótica se convirtió en un punto de referencia para los amantes de la historia, la cultura y la tradición de todo el mundo. El discurso del presidente Macron contrasta con la creciente denigración de Luis XIV en los últimos años.
Según un informe de France 24, el discurso de Macron estaba programado inicialmente al aire libre para no perturbar la primera misa tras la reapertura. Debido a la lluvia, el discurso se realizó en el interior y la música de la misa se grabó el día anterior. Estos dos cambios hicieron de la misa el momento culminante de la ceremonia.
Mirando más de cerca, uno encontraría esta misa diferente a las del pasado. Primero fue el entorno, ya que las donaciones de franceses, estadounidenses y otros permitieron renovar la catedral tras los daños causados por el incendio de 2019. Además de limpiar el interior y el exterior de la catedral, los trabajadores restauraron componentes importantes, desde vidrieras y pinturas hasta esculturas y órganos de tubos, despertando admiración y alegría.
En segundo lugar, el clero lució vestimentas brillantes y llamativas con colores rojo, amarillo, azul y verde, a diferencia de los colores oscuros y reservados que se utilizaron durante muchos años. Los nuevos colores son más tradicionales y coinciden con los de las vidrieras de la catedral, y recuerdan a pinturas de maestros renacentistas.
En tercer lugar, entre los asistentes a la misa inaugural se encontraban el presidente francés Macron, el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y otros líderes mundiales, procedentes de países con diferentes sistemas de creencias pero que rezaron juntos a la divinidad. De este modo, la reverencia de la humanidad por lo divino ha superado el culto a las formas e instituciones superficiales de la religión organizada. Esta es una buena señal de un nuevo comienzo y una bendición de lo divino.
Si observamos hacia atrás en la historia, cuando los líderes espirituales presentaban sus enseñanzas, sólo hacían hincapié en los valores morales y en el vínculo de la humanidad con el Creador, pero no establecían religiones organizadas. Este fue el caso de Jesús, Moisés, Sakya Muni y Lao Zi. En mi opinión, el camino hacia la salvación requiere seguir las enseñanzas de la divinidad, arrepentirse de los errores cometidos y corregirlos, y no repetirlos. Esto es cierto independientemente de la condición social, la raza, la cultura y el sistema de creencias de cada uno.
Como practicantes de Falun Dafa que seguimos los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia, nos cultivamos en la sociedad y debemos permanecer fieles a nuestra creencia independientemente de las circunstancias cambiantes. También debemos ser considerados, empáticos y solidarios para ayudar a la gente a encontrar la salvación.
Estas son sólo mis observaciones y pensamientos personales.
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