(Minghui.org) Un domingo del verano de 1997, iba en bicicleta a la casa de un amigo. Al pasar por un parque, de repente escuché una música especial, que pareció llenar mis oídos. La escuché muy claramente, como si el altavoz estuviera junto a mi oído. Nunca había oído esa música y me pregunté de dónde venía. La música hizo que me sintiera renovada. Parecía que mi mente estaba bloqueada antes, pero la música hizo que me sintiera tranquila. Nunca había tenido esta sensación de completa relajación.

Me conocían por mi carácter agresivo. Todos los días estaba ocupada con el trabajo, y parecía que tenía una infinidad de cosas que hacer. Me ocupaba de todos los quehaceres de la casa. También me ocupaba de mis hijos y de mis padres. Día tras día, año tras año, mi vida giraba en torno a dos puntos: de casa al trabajo y luego del trabajo a casa.

Siempre sentía tensión en mi cuerpo y mi mente. Esta música cambió mi estado de ánimo en un instante. De repente me sentía tranquila. Mis pensamientos se volvieron amables, ligeros y tranquilos. Me sentí muy cómoda.

Pensé que no se trataba de una música ordinaria. También pensé que el altavoz debía ser muy bueno para que la música pudiera transmitirse hasta tan lejos. Decidí entrar en el parque y echar un vistazo. Quería dar las gracias a la persona que había puesto la música que había cambiado mi estado de ánimo.

Entré al parque rápidamente y vi a mucha gente. Había siete u ocho altavoces pequeños, todos estaban reproduciendo música para una práctica de qigong y tres o cinco personas estaban de pie en un círculo. Daban patadas o golpeaban los árboles: nunca me ha gustado este tipo de qigong.

No podía encontrar la música que buscaba. Justo cuando estaba a punto de irme, se me ocurrió ir hacia el norte. Me fijé en otro grupo de personas y entonces escuché la música que estaba buscando.

Vi una pancarta que decía "Falun Dafa" al frente de más de 200 personas que estaban practicando los ejercicios. Estaban ubicadas en ordenadas filas horizontales y verticales, moviéndose en silencio como uno solo. Era una conmovedora escena.

Pensé que esta hermosa música había atraído a mucha gente. Falun Dafa debe ser bueno, definitivamente mejor que otras prácticas. La música terminó al poco tiempo, la práctica se acabó y la gente se fue en silencio.

No quería irme y me preguntaba si volverían al día siguiente.

Una señora mayor con el pelo canoso, una tez suave y blanca y un cuerpo fuerte y recto se acercó y me preguntó si era nueva. Luego me preguntó: "¿Cree que tengo enfermedades?". Le dije que no.

Dijo: "La bronquitis que tuve durante más de 70 años desapareció después de que empecé a practicar Falun Dafa". Dijo que estaba tan emocionada que quería que todo el mundo supiera que fue el Maestro Li, el fundador de Falun Dafa, quien la salvó y que su enfermedad había desaparecido después de practicar durante una semana.

Explicó: "Tuve una bronquitis severa cuando era joven, y me atormentó durante muchos años. Esta enfermedad hacía que no pudiera respirar, comer, agacharme o ponerme de pie. Tenía la tez amarillenta, los labios azules e incluso cuando hablaba me faltaba el aire. Cada año me ponía inyecciones y medicamentos, pero nada me ayudaba".

Le pregunté cómo se había recuperado tan rápidamente. Dijo con entusiasmo: "El Maestro Li me salvó y me convirtió en una persona saludable y buena. Empecé a practicar Falun Dafa hace más de un mes".

"Después de practicar los ejercicios durante una semana, el Maestro comenzó a eliminar el yeli (karma) y a purificar mi cuerpo. Expulsé flema durante siete días. Al octavo día, dejé de toser y me puse bien".

"Ahora mi espalda está recta. Puedo comer, dormir y estoy llena de energía. Mi visión de la vida cambió y me siento como si tuviera veinte años. Empecé a hacer las tareas domésticas y a limpiar la casa por dentro y por fuera. Mi esposo me animó a visitar a nuestros parientes y amigos, y a decirles que mi enfermedad estaba curada, y que fue el Maestro Li de Falun Dafa quien me salvó a mí y a toda nuestra familia".

Mientras escuchaba, sentí profundamente que Falun Dafa es extraordinario. Cinco días después conseguí un libro de Zhuan Falun y desde entonces he practicado Falun Dafa.

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