(Minghui.org) Comencé a cultivar Falun Dafa en 2016. Antes de eso, solía tener muchos malos hábitos que incluían fumar, beber y ser adicto a los juegos de Internet. Me gustaría compartir mi proceso de cultivación y mi experiencia para ayudar a los practicantes jóvenes a ser más diligentes en el estudio de las enseñanzas del Fa.

Cómo comencé a practicar Dafa

La primera vez que oí hablar de Dafa fue a través de mi suegra, pero realmente no entendía lo que era. Mi esposa comenzó a practicar hace dos años y a menudo me decía lo maravilloso que era Dafa. Yo creía lo que ella decía, aunque no había leído los libros.

De la nada, me empezaron a aparecer pequeños granos rojos por todo el cuerpo. Al principio, solo sentía comezón en algunas zonas, pero luego me empezó a picar por todos lados. Mi esposa dijo que era algo bueno porque el Maestro Li estaba eliminando mi yeli (karma). Me alegré de que Shifu lo hiciera, aunque todavía no había empezado a cultivar.

Jugaba menos a los juegos de Internet después de que mi esposa me hablara de los efectos negativos, pero seguía sin poder abandonar mi adicción. Mientras jugaba uno de esos juegos, mi esposa me dijo: "El Maestro está eliminando el yeli (karma) por ti, pero tú sigues jugando. Por favor, deja de hacerlo".

No respondí, pero pensé: "Después del Año Nuevo, leeré los libros de Dafa".

Varios días después, dos practicantes vinieron a hablar con mi esposa. Uno de ellos me sugirió que estudiara el Fa. Acepté, pues ya había pensado que lo haría.

Al día siguiente, empecé a estudiar el Fa. No hay palabras para describir lo que sentí. Por fin comprendí el verdadero propósito de la vida.

Aprender a soltar los apegos

El picor empeoró, despertándome a mitad de la noche. Me rascaba el cuerpo hasta que sangraba. Me impacientaba y me molestaba el dolor y la comezón.

Entonces, mientras estudiaba una de las Conferencias del Maestro con mi esposa, me iluminé a que el Maestro me estaba ayudando a expulsar el yeli de enfermedad un poco más rápido porque había obtenido el Fa tan tarde.

Después de eso, cada vez que la comezón me despertaba, me levantaba y hacía los ejercicios. Sabía que el Maestro estaba purificando mi cuerpo. Junto con dejar de estar impaciente y molesto, los granos y el picor desaparecieron en dos meses. Estoy agradecido por la gracia ilimitada del Maestro y no sé cómo pagarle.

Aclarando la verdad a mi padre

Mi padre es un hombre fuerte y miembro del partido comunista. Creía en la propaganda del régimen totalitario sobre Falun Dafa y estaba cegado por el adoctrinamiento del perverso partido. Cuando se enteró de que mi esposa había empezado a practicar, me dijo que me repudiaría si yo también me convertía en practicante.

Cuando empecé a practicar, no me atreví a decírselo por miedo. Pero a medida que fui estudiando las enseñanzas, comprendí las responsabilidades y la misión de un practicante de Dafa. Soy diferente de la gente común.

He cambiado mucho después de obtener el Fa. Fui capaz de dejar de fumar a pesar de haber fumado durante 20 años, y me volví más pacífico y compasivo. Mi padre notó los cambios en mí y se dio cuenta de que había empezado a practicar Dafa.

Cuando llevé a mi hijo a visitar a sus abuelos, mi padre dijo: "¡No puedes practicar Falun Dafa!". Incliné la cabeza pero no dije nada.

Cuando regresé a casa, cuanto más pensaba en ello, más incómodo me sentía. El Maestro había hecho tanto y había sufrido por mí. Lloré y me pregunté: "¿Eres un practicante de Dafa? ¿Sigues siendo discípulo del Maestro? No te atreves a admitir que eres un practicante por una pequeña presión".

Me decidí a decirle a mi padre que estaba practicando Dafa y que sería un practicante honesto.

Volví a llevar a mi hijo a casa de mis padres. En cuanto me senté, me preguntó si estaba practicando Dafa. Le dije firmemente que sí. Se puso furioso y comenzó a gritarme. No me conmoví y me puse a enviar pensamientos rectos para limpiar los elementos malignos de otras dimensiones que lo controlaban. También pedí la ayuda del Maestro.

Cuando terminó de gritar, le conté con calma la verdad de los hechos sobre Dafa y la persecución. Pareció aceptar parte de lo que le dije. Aunque estaba profundamente engañado, creo que algún día comprenderá la verdad.

Mejorándome mientras ayudo a otros jóvenes

En el otoño de 2017, conocí a otros jóvenes practicantes, una de estos no había estudiado el Fa durante muchos años. Mi esposa y yo la invitamos a nuestra casa un día. Antes de que viniera, enviamos pensamientos rectos todas las noches para limpiar los factores malignos que interferían con su estudio del Fa.

Mi esposa tuvo una conversación sincera con ella y se enteró de que todavía recordaba las enseñanzas del Maestro. Antes de irse, ella prometió leer Zhuan Falun de nuevo y unirse al grupo de estudio del Fa. Nos alegramos por ella y supimos que el Maestro había dispuesto que nos ayudáramos mutuamente.

Más tarde empecé a recoger a tres jóvenes practicantes para ir al grupo de estudio del Fa cada vez. Aunque tardaba unos 45 minutos de ida, sentía que era mi responsabilidad y mi misión. No me importaba el largo viaje, siempre y cuando los jóvenes practicantes pudieran cultivarse diligentemente.

Ir al grupo de estudio del Fa nos ha ayudado a todos a mejorar. Me di cuenta de que cuando ayudamos a otros practicantes, en realidad nos ayudamos a nosotros mismos. Sus avances pueden motivarnos a ser más diligentes.

Más tarde, más y más jóvenes practicantes comenzaron a regresar a Dafa. Uno de ellos aceptó venir a estudiar a mi casa. La primera noche, le esperé abajo como habíamos acordado. No apareció a la hora en que debíamos reunirnos, pero esperé, pensando que podría estar atascado en el tráfico. Después de esperar otros 30 minutos, lo llamé. Me dijo que estaba de viaje de negocios y que no podía avisarme porque no tenía mi número de teléfono.

Entonces quedamos en vernos en otro momento. Bajé a esperarle, pero no volvió a aparecer. Le llamé y se disculpó diciendo que había olvidado lo que habíamos planeado. Sabía que se trataba de una interferencia. Esperaba que se diera prisa en estudiar el Fa. Envié pensamientos rectos para eliminar las interferencias en otras dimensiones.

Finalmente llegó a mi casa en el tercer intento. Ahora llega a tiempo y tiene claro los principios del Fa. Dijo que había echado de menos un ambiente así. Yo sabía que todo esto era un arreglo del Maestro.

Estoy muy agradecido con Shifu por sus esfuerzos y compasión. En el futuro, cultivaré más diligentemente, haré bien las tres cosas y volveré a casa con el Maestro.

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