(Minghui.org) Nací en un pueblo pequeño, empobrecido y aislado de la provincia de Heilongjiang.

Antes de practicar Falun Dafa, no podía hacer ningún trabajo manual porque tenía varias enfermedades. Mi marido tenía que soportar todas las cargas. Después de practicar Dafa me volví sana y fuerte. Mis tres hijos vieron los cambios en mí y también practicaron Dafa. Nos ahorramos decenas de miles de yuanes en gastos médicos, que habrían sido una pesada carga para nuestra familia.

Solo fui a la escuela durante algunos años. Sin embargo, pude entender los principios del Fa porque el Maestro explicó estos principios profundos en un lenguaje simple y sencillo en Zhuan Falun. A veces, si no comprendía una frase, la entendía de repente después de leerla repetidamente.

Por ejemplo, el Maestro dijo:

“La cultivación depende de uno mismo, el gong depende del shifu” (Primera Lección, Zhuan Falun).

No sabía qué significaba esto. Después de leerlo diez veces, los caracteres de pronto se volvieron rojos y comenzaron a rebotar. Entendí el significado superficial de esta oración.

Cuando encontraba dificultades o tribulaciones, leía Zhuan Falun. El Fa me guiaba a comportarme de acuerdo con los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia, y pude manejar situaciones difíciles.

Un Falun cubrió mi huerta

Los estándares morales de la sociedad han declinado rápidamente, y esto también ha ocurrido en mi pueblo. La mayoría de la gente aquí es pobre, y robar ha sido un fenómeno común. Algunos campesinos siempre roban las verduras de otras personas para poder venderlas y ganar más dinero. Por eso, muchos construyen cobertizos en sus campos y duermen allí por la noche para vigilar sus cultivos y verduras durante la temporada de cosecha.

Plantamos coles como una de nuestras fuentes de ingresos. Un año llovió demasiado, por lo que los demás aldeanos no tuvieron coles para cosechar. Sin embargo, las coles de mi campo crecieron muy bien y por eso llamaron la atención de algunos ladrones.

Un día, vi a un aldeano y a su mujer caminando de un lado a otro de mi campo durante un largo rato. Sabía que estaban mirando mis buenas coles para venir a robarlas por la noche. Mi marido no quería vigilar nuestro campo por la noche, así que me preocupé.

No tuve más remedio que calmarme y estudiar el Fa. El Maestro dijo:

“Si algo te pertenece, no lo pierdes, y si algo no es tuyo, no lo consigues por más que luches” (Séptima Lección, Zhuan Falun).

Enseguida comprendí que no perdería nada si me pertenecía. Me sentí aliviada y agradecí al Maestro por la señal.

Esa noche tuve un sueño muy vívido. Vi que un enorme Falun azul cubría mi campo. El ladrón se paseaba por los alrededores, pero no podía encontrar mi campo, y yo no perdía ninguna verdura.

Sus hijos son los mejores del pueblo

Mis tres hijos siguen las enseñanzas del Maestro y siempre piensan en las necesidades de los demás antes que en las suyas propias. Son amables con todo el mundo y siempre echan una mano cuando otras personas necesitan ayuda. Son muy autodisciplinados y se comportan bien en cualquier circunstancia. El contable de nuestro pueblo comentó a otras personas: "¿Cómo ha educado ella a sus hijos? Sus tres hijos son los mejores de nuestro pueblo".

Por ejemplo, mis suegros favorecen a mi hijo porque es el único varón de mi familia. Siempre guardaban la buena comida para él. Pero mi hijo siempre devolvía la buena comida a sus abuelos y decía: "Abuela y abuelo, son los mayores de nuestra familia, así que deben comer la mejor comida. Yo tendré mi parte cuando tengamos más en el futuro". Mis suegros se sintieron profundamente conmovidos.

Recuperación de una lesión en la pierna

Hay un joven llamado Xiao en mi aldea. El padre de Xiao era adicto al alcohol. Bebía todo el día y no hacía nada en casa excepto golpear a su esposa. La madre de Xiao no pudo soportar la violencia familiar y tuvo que irse. Siguiendo a su madre, el hermano mayor de Xiao también se fue de casa. El padre de Xiao finalmente murió por adicción al alcohol.

En 2009, cuando Xiao tenía 23 años, le diagnosticaron vasculitis y los dedos de los pies comenzaron a pudrirse. Su madre quería cuidarlo, pero no se atrevió a regresar a casa hasta que su padre muriera.

Sin embargo, ya era demasiado tarde cuando la madre de Xiao pidió dinero prestado y lo envió al hospital. Tuvo que someterse a una amputación. Pero su madre solo pidió prestado suficiente dinero para la operación de una pierna. No podían pagar los gastos del hospital, por lo que tuvieron que volver a su casa.

La madre de Xiao no tenía dinero para comprar medicamentos, ni siquiera para suficiente comida. Esta pobre mujer, llorando, dejó a su hijo en casa y tuvo que salir a trabajar. Ella le compró arroz, una olla arrocera, aceite y sal.

Xiao no podía moverse mucho con una pierna en mal estado. No tenía otra opción que hacer sus necesidades en la habitación. Su casa se volvió extremadamente sucia y maloliente. El pobre niño ni siquiera tenía encurtidos, salsa o cualquier otra cosa para comer, excepto arroz y sal. Cuando llegó el invierno, no tenía carbón y la casa estaba helada.

Cuando escuché lo que sucedía, fui a la casa de Xiao de inmediato. Primero, limpié su casa. Luego compré carbones para calentar su casa. Preparaba comida en mi casa y se la llevaba todos los días para ayudarlo a sobrevivir al frío invierno en el noreste de China.

Le hablé de Falun Dafa y le di una copia de Zhuan Falun. Leyó el libro y comprendió que Dafa es bueno.

Entonces, su destino cambió. Para su sorpresa, su pierna podrida se recuperó sin más tratamiento.

La mamá de Xiao regresó justo antes del Año Nuevo Chino. Estaba encantada de ver que su hijo ya no sufría. Ella estaba muy agradecida conmigo y compró muchos regalos. Quería devolverle los regalos pero no deseaba herir sus sentimientos, así que le di a Xiao algo de dinero como regalo de Año Nuevo. Estaban increíblemente agradecidos.

La exsuegra de su hija: “Su hija es la mejor”

Mi segunda hija se casó con un hombre cuya familia entera es miembro del partido comunista chino (PCC). Obligaron a mi hija a dejar de practicar Falun Dafa, aunque sabían que era una buena esposa y una buena nuera. La hermana de su marido y su madre siempre la golpeaban cuando su marido no estaba en casa para obligarla a dejar de practicar.

Una vez, la hermana de su marido incluso llamó a la policía y les dijo que arrestaran a mi hija porque practicaba Falun Dafa. Finalmente, la familia de su marido los obligó a divorciarse y le prohibieron a mi hija ver a mi nieta. Para no dejar que mi hija viera a su hija, se llevaron a la niña a otra provincia. Poco después, mi nieta enfermó. En el hospital dijeron que era difícil de curar.

Los exsuegros de mi hija no quisieron quedarse con la niña y se la devolvieron a mi hija. Bajo nuestros cuidados, al cabo de unos días, los síntomas de mi nieta desaparecieron. Los exsuegros de mi hija volvieron a llevarse a la niña cuando se enteraron.

Sin embargo, unos días después, la exsuegra de mi hija volvió a llamar para que recogiera a la niña. Resultó que mi nieta tenía un fuerte estreñimiento. Los medicamentos no ayudaron. Cuando mi nieta volvió, le dije que pidiera la ayuda del Maestro. Otro practicante también vino a ayudar a reconfortar a mi nieta y se ocupó de ella. Mi nieta ya no se sentía nerviosa e incómoda y pronto estuvo bien.

En 2011, mi segunda hija fue llevada a un campo de trabajos forzados durante un año y medio porque distribuía CDs de Shen Yun. Durante ese tiempo, su exsuegra me llamó para pedirme dinero. Me dijo que tanto mi nieta como ella estaban enfermas, pero que no tenían dinero para ir al médico.

Al día siguiente tomé el primer autobús para ir a su casa y le di mil yuanes. También le di material informativo y le hablé de nuevo de Falun Dafa. Me dijo que su familia no tenía nada de dinero porque su hermano les había pedido prestados 700.000 yuanes y no había firmado un pagaré para devolverlos. Eran los ahorros de toda su familia. Demandó a su hermano, pero perdió el caso porque no tenía un documento firmado por él en el que se comprometiera a devolver el dinero.

Un mes más tarde, volvió a llamarme para pedirme otros mil yuanes. Volví a tomar el primer autobús y le di el dinero. Le dijo a su vecina con una sonrisa: "Esta es la abuela de mi nieta. Mira qué energía tiene. Practica Falun Dafa".

En ese momento, el exsuegro de mi hija dijo: "¡Falun Dafa es bueno! Verdad, Benevolencia y Tolerancia es bueno. Toda mi familia es miembro del partido. Todos renunciaremos al PCCh hoy mismo". La exsuegra de mi hija comentó: "El dinero que me diste tenía mensajes sobre Dafa. Cuando lo gasté, les dije a todos que Falun Dafa es bueno. También repartí los folletos y calendarios entre mis familiares. Ya no me siento enferma. ¿No es un milagro?".

Traje billetes con mensajes sobre Dafa y otros sin mensajes y le pedí que eligiera. Escogió los billetes con los mensajes.

Luego me dijo que no le gustaba su actual nuera. Dijo que mi hija era mucho mejor y que quería que su hijo se divorciara y se volviera a casar con mi hija.

Le dije seriamente: "Mi hija es una buena persona. Pero deberías aprender a ser una suegra tolerante y no volver a romper la familia de tu hijo. Es doloroso para mi hija perder a su marido y a su hijo por culpa de tu interferencia. No quiero que este sufrimiento le ocurra a tu actual nuera y a su hijo. Espero que tu hijo pueda establecerse con su actual esposa e hijo y tener una familia feliz".

Al cabo de un rato, su actual nuera vino y trajo un pollo asado y cerdo para nosotros. Sabía que se había enterado de mi visita y había venido a conocer mi actitud. Se paró en la puerta y le dijo a su suegra: "Mamá, por favor, llévalo para tu invitada". Lo dijo tres veces, pero su suegra no contestó y no le pidió que entrara. Me acerqué a la puerta y le dije: "¿Puedo tomarlo para tu madre?". Ella respondió: "Sí, gracias, tía".

Entonces le dije: "No te preocupes. Mi hija no volverá a esta casa para separarlos a ti y a tu marido. Todos queremos que tú y tu hijo tengan una familia asentada y no se divorcien". Ella se apresuró a decir: "¡Gracias! Gracias".

El suegro de la hija mayor: "Falun Dafa es bueno"

Los suegros de mi hija mayor han trabajado fuera de la ciudad durante los dos últimos años. Nos reunimos antes del Año Nuevo chino. Su suegro dijo: "¡Qué año tan triste! Hace poco me dieron una bofetada en la cara". Resulta que hace dos años pidió dinero prestado a otros parientes para su sobrino. Su sobrino no pudo devolver el dinero, y la deuda pasó a ser de 70.000 yuanes con intereses. Tuvo que pagar la deuda, y por eso tuvo que trabajar a su edad. Pero solo ganó 7.000 yuanes en dos años. Así que su deudor lo abofeteó al no poder cobrar el dinero.

Le dije: "No te preocupes. Siempre hay una manera de resolver el problema". Le pregunté a mi yerno (su hijo) si podía darle a su padre algo de dinero. Su hijo se quejó: "¿Por qué yo? Tengo dos hermanos mayores y ambos deberían ayudar". Le respondí: "Tú también eres hijo de tu padre. Deberías ayudar a tu padre". Dijo: "No, ni siquiera tengo dinero para construir mi propia casa". Le dije: "Nadie se reirá de ti si vives en la casa vieja, pero es bueno que ayudes a tu padre". Respondió: "Quería usar mis ahorros para comprar un pequeño camión para mi trabajo de campo". Le ofrecí: "Puedes usar el mío. Y todos vendremos a echarte una mano cuando lo necesites".

Entonces le pedí a mi hija su opinión. Ella practicaba Dafa cuando era joven, y los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia estaban profundamente arraigados en su corazón. Sin dudarlo, dijo que acababa de ganar 32.000 yuanes vendiendo lino y que se lo daría todo a su suegro. Aunque no era suficiente para pagar toda la deuda, su suegro podría devolver una parte a cada familia.

El suegro de mi hija mayor me dio las gracias en repetidas ocasiones y le preguntó a su mujer: "Eres cristiana. ¿Podrías hacer esto?". Ella respondió: "No, no podría". Él dijo: "Practiquemos todos Falun Dafa. Falun Dafa es bueno".

Llamó a sus otros dos hijos y les dijo que había pagado una parte de la deuda. Sus dos hijos se sorprendieron y le preguntaron de dónde había sacado el dinero. Les dijo que era el dinero de mi hija mayor. Sus dos hijos se conmovieron y le transfirieron el saldo sin decir nada.

El suegro de mi hija estaba muy contento y me dio las gracias de nuevo. Le dije: "¡Debería dar las gracias a mi Maestro! No habría hecho esto si no practicara Falun Dafa". Estuvo de acuerdo y dijo que solo Falun Dafa podía cambiar el corazón de una persona.

“Solo Dafa puede cambiar a mi esposo”

Cuando volví a visitar a los suegros de mi hija mayor, un aldeano quería aprender sobre Falun Dafa. Hizo muchas preguntas. Hablamos durante cuatro horas. Le conté lo que aprendí de Dafa y mis experiencias. Quería practicar Falun Dafa, pero su esposa se opuso.

Me preguntó qué debía hacer. Dije: "Conozco la mejor manera de romper la barrera familiar". Le pregunté: "¿Has cocinado alguna vez?". Él dijo que no. "¿Has recogido leña alguna vez?". Él dijo que no. Le pregunté de nuevo: "¿Alguna vez has limpiado tu casa?". Él dijo que no. "¿Has alimentado a las gallinas, patos y gansos?". Él dijo: "No los he alimentado". Le sugerí: “¿Qué tal si ayudas a tu esposa a hacer todas estas tareas? Si crees que Falun Dafa es bueno, debes seguir los principios de Falun Dafa y ser una buena persona". Comenzó a hacerse cargo de las tareas del hogar y ayudar a su esposa.

Dos días después, su esposa dijo: "Me di cuenta de que has cambiado". Él respondió: “Practico Dafa y Shifu me dijo que fuera una buena persona. En casa, seré un buen marido y un buen padre a partir de ahora. No fumaré, no beberé ni jugaré más". La esposa exclamó: "¿Hablas en serio?". Él aseguró: “Por supuesto que lo digo en serio. No solo en casa, sino que también viviré bajo los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia todo el tiempo y en todas partes". Su esposa estaba tan feliz. Ella le dijo a la gente que Dafa es bueno y afirmó: "Solo Dafa puede cambiar a mi esposo".

Después de que el PCCh comenzó a perseguir a Falun Dafa, hablé con personas clave en nuestra aldea sobre la persecución. El jefe de la aldea y su asistente aceptaron los hechos y renunciaron al PCCh, pero el contador no quiso retirarse del PCCh. Posteriormente, al contable le diagnosticaron cáncer intestinal. Fui a su casa y una vez más le hablé de Dafa. Finalmente entendió y aceptó lo que dije.

Milagrosamente, se recuperó del cáncer y su trabajo se ha mantenido estable durante más de diez años, lo que es raro en la historia de nuestra aldea.

La mayoría de la gente en la aldea ahora ha llegado a entender Dafa y renunció al PCCh y a sus organizaciones afiliadas. Dicen que Falun Dafa es bueno y que solo Falun Dafa puede cambiar el corazón de las personas.

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