(Minghui.org) Mi madre tiene ahora 63 años. Siempre fue dominante, malhumorada y vanidosa. Era buena manipulando las relaciones y entrando por la "puerta trasera" para conseguir lo que quería. A menos que algo estuviera relacionado con ella, se mostraba indiferente.

Tenía 15 años y estaba estudiando en la escuela secundaria cuando empecé a practicar Falun Dafa en 1996. Los principios de Verdad-Compasión-Tolerancia resonaron profundamente en mí. En 1998 le mencioné por primera vez a Falun Dafa y la cultivación. Esperaba que ella considerara la posibilidad de practicar. Sabía que la práctica de Falun Dafa no solo la beneficiaría físicamente, sino que también ayudaría a mejorar su temperamento. Sin embargo, ella era atea y dijo que todas las prácticas de qigong y espirituales eran falsas y que la gente que las hacía estaba poseída. Ella se opuso a mi práctica.

Debido a que yo había cambiado de una manera tan positiva luego de que comencé a practicar Falun Dafa, mis vecinos, maestros de escuela y compañeros de clase pensaron muy bien de mí. Por lo tanto, ella no trató de detenerme.

El partido comunista chino (PCCh) inició la persecución contra Falun Dafa en julio de 1999. Fui a Beijing para apelar en el 2000. La policía me trajo a casa. Gente de la oficina 610 y la policía local llamaron a la compañía de mi madre y exigieron que su gerente fuera con ellos mientras saqueaban nuestra casa. Esto la avergonzó y la humilló. Ya no estaba contenta con que yo hiciera la práctica como al principio; ahora estaba furiosa.

Después de estar en un centro de detención durante 15 días, me liberaron. Cuando llegué a casa estaba histérica y me dijo que si continuaba practicando, me desheredaría. Ella no quería escuchar nada sobre Dafa. Una palabra y empezaba a gritar. Estaba convencida de que yo estaba profundamente "envenenada".

Para "ayudarme", ella cooperó con la gente de la oficina 610 y el centro comunitario. Me engañó para que fuera a un centro de lavado de cerebro que fue creado por el campo de trabajos forzados. También creyó todas las mentiras del PCCh e incluso le dijo a un reportero cómo su hijo se volvió estúpido después de practicar. Incluso quemó mis libros de Dafa cuando yo no estaba. Desesperada por hacerme dejar de practicar, amenazó con matarse.

Me sentí muy triste. A pesar de que éramos madre e hijo, no había confianza, consuelo o aliento en nuestra relación. En cambio, continuó aumentando la presión sobre mí. Estaba muy preocupado por ella porque sabía que todo lo que hacía contra el Dafa era un gran pecado.

Pude aclarar los hechos a otras personas y hablar con ellos pacífica y racionalmente, y gradualmente corregir su malentendido sobre Falun Dafa y los practicantes. En cuanto a mi madre, no tenía idea de cómo ayudarla. Tan pronto como empezaba a hablar, ella comenzaba a maldecirme.

Ya que sentía que yo la hacía perder completamente la cara, me miraba con desprecio. Sentía que yo era una de esas personas "estúpidas" a las que se refiere el PCCh. Durante ocho años, nuestra comunicación fue casi inexistente.

Me faltaba confianza en ese entonces. No sabía cómo abrir su corazón. Sabía que Falun Dafa tenía razón, mientras que el PCCh mintió y engañó a mi madre.

El cáncer hace que mi madre despierte a la verdad

El abdomen de mi madre le comenzó a doler una noche de abril de 2008. Fue al hospital para que la examinaran, pero solo le recetaron algunos medicamentos para el dolor. A principios de septiembre, sintió que estaba empeorando. Después de un examen completo, se le diagnosticó cáncer de útero. Los tres tratamientos de quimioterapia realizados fueron inútiles, y las células cancerosas se habían extendido a sus pulmones y a otras áreas del cuerpo. Luego de que su doctor nos informara, vi a mi fuerte madre escondida en una habitación, llorando.

Los tratamientos de quimioterapia la agotaron y fueron muy dolorosos. Se le cayó el pelo. Su cuerpo debilitado necesitaba nutrirse, pero no importaba lo que comiera, inmediatamente vomitaba. Comer se convirtió en un proceso lento e interminable y podía durar unas horas. No podía sentarse o caminar. Después de cada tratamiento, tenía que llevarla arriba al séptimo piso. No había ascensores en nuestro edificio. Tuve que ser extremadamente cuidadoso, ya que le dolían los huesos.

Con dolor y desesperada, la única esperanza que su médico le ofreció fue una medicación que aún estaba en fase de pruebas y que tenía efectos secundarios extremadamente fuertes. Su médico pensó que si la medicación no funcionaba, no había esperanza para ella. Debido a que esta medicación produciría más efectos secundarios en comparación con lo que había tomado antes, la paciente y su familia tuvieron que firmar un acuerdo de que asumirían la responsabilidad de las consecuencias.

Cuando le pregunté si quería hacer esto, no dijo nada, solo asintió levemente con la cabeza. Entendí que estaba indicando que quería vivir. También había llegado al final de la cuerda. Mi dolor era: Sabía que Dafa podía salvarla, pero no me permitía hablar de ello.

Después de firmar los papeles, ella tenía una semana antes de empezar el nuevo tratamiento, así que tomamos el autobús a casa. En el camino pensé en cómo hablar con ella sobre Falun Dafa. El efecto que el nuevo tratamiento podría tener en ella era difícil de predecir, especialmente cuando ya estaba muy débil.

Como practicante, había conocido a mucha gente cuyo cáncer se curó después de que empezaron a practicar Falun Dafa. Necesitaba un buen argumento para hablar. Sabía que estaba desesperada por vivir. Seguí rogando al Maestro Li por inspiración. Esperaba que él ayudara a mi madre a calmarse y a escuchar lo que yo tenía que decir.

La ayudé a sentarse en el sofá. No había comido nada todavía, así que hice 10 buñuelos, pero solo comió uno y medio. Después de un rato, sintió ganas de vomitar, así que la ayudé a ir al baño, y luego la llevé de vuelta al sofá.

Me senté tranquilamente a su lado y le dije: "Mamá, realmente quiero hablar contigo". Inmediatamente respondió: "No quieres hablar de tus cosas de Falun Dafa, ¿verdad? No voy a escuchar".

Dije desde el fondo de mi corazón: "Soy tu hijo. Viéndote sufrir tanto, ¡yo también estoy sufriendo! Espero que te mejores. Ya oíste lo que dijo el doctor. Te vi llorando porque sientes que tu situación es desesperada. Ahora, tu hijo quiere ofrecerte una forma de sobrevivir, ¿por qué no quieres intentarlo?".

Sabía que yo la cuidaba incansablemente. Se conmovió un poco y luego dijo: "Claro".

Esta fue la primera vez que tuve una conversación así de larga con ella después de que empecé a practicar. Empecé diciéndole de lo que fui testigo... cuántas personas habían superado sus enfermedades. Luego, hablé del incidente de la "autoinmolación" montada y de cómo Dafa se practica en todo el mundo. También hablé de los principios del Fa. Hablamos durante más de una hora y sentí que ella empezaba a estar receptiva a Dafa.

Le hice ver un DVD de Shen Yun del 2008. Luego de que terminara de mirarlo, casi instantáneamente sintió hambre. Calenté los ocho buñuelos y medio restantes. Se los terminó todos, luego se fue a la cama y se durmió. Esta fue la primera vez que la vi dormir tan profundamente en esas seis semanas. Más tarde terminó un pequeño tazón de arroz sin sentir ganas de vomitar. Incluso dijo: "¡Esto es verdaderamente milagroso!".

La inmensa gracia del Maestro cura el cáncer de mi madre

Creía firmemente que solo Dafa podía salvarla. Aunque su actitud hacia Dafa había mejorado, ¿podría cambiar todas sus nociones? Ella estaba tan en contra de Dafa y cometió tantas malas acciones. Nunca creyó en Fo ni Daos, por eso se resistía a aprender los ejercicios.

Cuando llegó el momento de otro tratamiento de quimioterapia, preparé un reproductor de MP3 y bajé las grabaciones de las conferencias del Maestro en Guangzhou. Cuando se lo entregué le dije: "Vas a someterte a quimioterapia esta tarde. Cuando tengas dolor, escuchar esto te ayudará". Lo tomó, pero no estaba seguro de si me escucharía.

Tan pronto como salí del trabajo, fui al hospital a verla. Eran las 5 p. m., y su tratamiento de quimioterapia debería haber terminado. Tan pronto como entré en su sala, la vi sentada en la cama escuchando el MP3. Cuando me vio, se emocionó. Se quitó los auriculares y siguió diciendo: "¡Es realmente increíble! ¡Aprenderé los ejercicios de ti, de seguro!". Estaba sorprendido y le pregunté qué fue lo que causó el cambio.

Me dijo: "El tratamiento de quimioterapia duró unos 15 minutos, luego todo mi cuerpo, incluyendo mis huesos, comenzó a dolerme. Cuando no pude soportarlo, me acordé del reproductor de MP3 que me diste. Mientras escuchaba, el dolor cesó inmediatamente. Cuanto más escuchaba, más sentido tenía para mí. Además no sentí ningún dolor. ¡Esto es tan increíble! ¡Milagroso!".

Me conmovió hasta las lágrimas. Sé con certeza que mi madre nunca creyó en nada que no sirviera a sus intereses. La razón por la cual ella veía a Dafa desde el punto de vista del PCCh no solo era su vanidad y la presión a la que estaba sometida, sino su búsqueda de poder, que se alineaba con la naturaleza egoísta del PCCh. El Maestro es verdaderamente misericordioso por no rendirse con nadie. En un instante, mi madre cambió sus ideas. El Maestro le quitó todo su dolor, aunque este tratamiento era aún más venenoso que antes.

Durante los siguientes cinco días de quimioterapia, su comportamiento fue completamente diferente al de antes. No era como una paciente en absoluto. El día que empezó a escuchar las grabaciones del Maestro, su apetito volvió. Después de la quimioterapia, nuestro familiar le traía comida. Se sentaba en la cama y comía todo. También estaba llena de energía. Pronto, en lugar de hacer que nuestros parientes le trajeran comida, venía conmigo a los restaurantes cercanos al edificio de la clínica para comer. Antes, ni siquiera podía caminar.

Tuvo que soportar cuatro sesiones más de quimioterapia con un descanso de dos semanas entre ellas. Vino a casa para estudiar el Fa y hacer los ejercicios conmigo. Ella siguió mejorando y mejorando. Una vez se sentó frente a mí y la miré, en ese instante, sentí que era su verdadero ser, una persona amable.

El Maestro había sido compasivo con ella. Durante las tres primeras sesiones, no sintió ningún dolor. Me sorprendió, preguntándome a dónde fue a parar esa cosa venenosa. Su doctor vino a verla. Viendo que ella estaba muy bien, estaba en shock: "¡Esto es un milagro! He tratado a tantos pacientes, ¡nadie es como tú! Ni siquiera necesitaste el suplemento para leucocitos. ¡No pareces una paciente!".

Sus palabras le recordaron que era una practicante, así que decidió dejar el cuarto tratamiento y volvió a casa. Finalmente comenzó a ser firme en la práctica de Falun Dafa. Cuando regresó al hospital para otro examen estaba completamente bien. Todas sus células cancerígenas habían desaparecido.

Su asombrosa experiencia también cambió muchas de las nociones de nuestros familiares sobre Falun Dafa ya que fueron testigos de lo que le pasó. Ella también reflexionó sobre esto: Después de ser tratada con medicamentos venenosos durante tres horas cada día, ¿por qué el dolor se detenía tan pronto como empezaba a escuchar las grabaciones del Maestro? Le dije que era porque Falun Dafa es el FoFa y que los Fo, los Daos y los dioses realmente existen.

Conclusión

He contado la historia de mi madre a mi familia y amigos. Durante los 28 años de la difusión de el Dafa en el mundo, ha habido muchas historias como la de ella, su experiencia es solo una más.

La gente tiende a creer lo que ve. Como mi madre dijo más tarde, si no fuera por su experiencia personal, ella nunca hubiera creído que Falun Dafa era tan extraordinario.

Mi madre ha practicado Falun Dafa durante 12 años. Su mal genio se ha ido, y mira hacia adentro cuando hay alguna tensión o conflicto. Ha estudiado continuamente el Fa y hace los ejercicios todos los días.

Durante esta pandemia mundial y toda clase de calamidades, espero que para la gente que solo cree en lo que ve como mi madre, por favor cambien sus nociones para que el poder de Dafa pueda también manifestarse en ustedes.