(Minghui.org) La puerta de la casa de la Sra. Ouyang Haiyan suele permanecer cerrada, por eso, sus vecinos se sorprendieron al verla abierta alrededor de las 10 a. m. del 19 de julio de 2018. Entraron para encontrarla tirada inconsciente en el patio del frente. Su cara estaba roja, y tenía el cuerpo lleno de ampollas con sangre. Sus piernas moradas parecían heridas.

Los vecinos se apresuraron a llevarla al hospital, el cual se negó a aceptarla, diciendo que estaba muy grave. No tuvieron otra opción más que llevarla a casa de nuevo. Murió esa noche.

Al enterarse de su muerte, las autoridades locales inmediatamente ordenaron que cremaran su cuerpo a la mañana siguiente sin realizar una autopsia ni notificar a su familia inmediata.

Su esposo, el Sr. Yuan Rongyu, no tenía idea de lo que estaba pasando en su casa. Él está cumpliendo una condena de un año en prisión por negarse a renunciar a Falun Gong, una disciplina espiritual que está perseguida por el régimen comunista chino.

Su difunta esposa, que también practicaba Falun Gong, había sido sentenciada a prisión después de su último arresto el 4 de junio de 2017. Como la Sra. Ouyang sufrió severas heridas por las golpizas de la policía, le ordenaron que sirviera sus dos años y medio de prisión afuera.

La pareja es bien conocida entre los locales en su pueblo natal en la aldea de Yuanzhi, pueblo de Wenyang, ciudad de Feicheng. El Sr. Yuan es un calígrafo veterano y talentoso. Nunca dudó en ayudar a sus vecinos cuando estos le pedían que les escribiera unas coplas para ocasiones especiales. Su esposa solía sufrir de problemas estomacales, enfermedades del corazón, y enfermedades ginecológicas, pero todos sus síntomas desaparecieron en solo tres meses después de practicar Falun Gong.

La pareja se ganaba la vida cultivando granos y vendiendo telas. Un proveedor de telas que la pareja solía usar antes comentó que “todos los practicantes de Falun Gong son realmente buenas personas” después que la Sra. Ouyang viajó de vuelta a la tienda para devolverle un pedazo de tela que le dio de más el día anterior.

El matrimonio se convirtió en objetivo y los arrestaron repetidamente después de que la persecución a Falun Gong comenzara en julio de 1999.

La madre del Sr. Yuan murió horas después de que la policía irrumpiera a fines de junio de 2018 para anunciar que su hijo y nuera, ambos, habían sido sentenciados a prisión después de su último arresto hace un año.

Mientras el Sr. Yuan sigue detenido, la muerte repentina de su esposa es un misterio.

Arrestos anteriores

Después que comenzó la persecución en julio de 1999, la Sra. Ouyang fue a Beijing para apelar por su derecho a practicar Falun Gong. Fue arrestada y enviada de regreso a su pueblo. Un subjefe de la policía de apellido Li le tiró del pelo tan fuerte que se le cayó un pedazo de cuero cabelludo. Le dieron 15 días de detención administrativa antes de servir otros 37 días de detención criminal.

El 24 de enero de 2003, la Sra. Ouyang recibió 2 años y medio de trabajo forzado y le ordenaron servir la sentencia afuera del campo de trabajo debido a su pobre salud.

El 24 de abril de 2003 fue de nuevo a Beijing para apelar por Falun Gong. Después de traerla de regreso a su pueblo, el mismo subjefe Li la saludó con puñetazos y patadas. Su cara quedó llena de moretones y sangraba por la boca. A pesar de la brutalidad, ella instó a que Li deje de lastimar a gente inocente como ella. Lo escuchó hablar solo en un momento “Viene todo de arriba. No tenemos más opción que seguir las órdenes”, Li y un policía eventualmente dejaron de golpear a la Sr. Ouyang.

Ella y su esposo estaban vendiendo telas en una feria local el 1 de diciembre de 2003, cuando la policía apareció para arrestarlos. La Sra. Ouyang se negó a contestar las preguntas de los policías durante el interrogatorio y la golpearon brutalmente. Un oficial luego la colgó de las esposas, dejando sus pies colgados en el aire. La golpeó en la cabeza y le pinchó la cara con una lapicera con tinta, dejándole un montón de heridas con puntos en la cara.

La Sra. Ouyang no recuerda cuánto tiempo duraron las golpizas. Se encontró ella misma tirada en el piso del patio de la comisaría inconsciente en medio de la noche. De repente olió alcohol y se dio cuenta que sus ropas estaba mojadas con alcohol.

Después de unos meses de detención, la policía decidió enviarla a la prisión para mujeres de Ji’an sin juicio previo. La llevaron el 23 de junio de 2004, pero tuvieron que traerla de regreso a su casa porque la prisión la rechazó debido a su pobre salud.

Sentencias de prisión después de su último arresto

La Sra. Ouyang y su esposo estaban en su casa el 4 de junio de 2017 cuando la policía irrumpió y los arrestó.

Ella se negó a contestar las preguntas mientras era interrogada en la comisaría de Wenyang. Un grupo de oficiales la golpeó en la cabeza y le patearon las piernas repetidamente.

Sufrió heridas en su cabeza, piernas y espalda después de dos días de golpizas. La policía la liberó bajo fianza después de que ella entrara en shock. Su esposo, mientras tanto, fue enviado al centro de detención de Feicheng.

La Sra. Ouyang tenía que reportarse en su aldea, en la comisaría de Wenyang y en la oficina de seguridad doméstica de la ciudad de Feichang regularmente. También la llevaron al hospital local para hacerle exámenes cada tanto y ver si estaba lo suficientemente bien para enviarla a prisión.

Ella y su esposo fueron enjuiciados en junio de 2018. Días después, un grupo de agentes descendieron en su casa y anunciaron que ella había sido sentenciada a dos años y medio y multaba con 10.000 yuanes, y que su esposo había recibido un año y una multa de 5.000 yuanes. A ella le ordenaron que sirviera la sentencia fuera de la prisión.

Si suegra, que vivía con ella, se traumó tanto que murió más tarde, ese día.

La Sra. Ouyang nunca se recuperó de las heridas que recibió en la comisaría. Murió el 19 de julio de 2018. Los vecinos que la ayudaron ese día todavía no saben qué es lo que pasó con ella que exhibía esos síntomas que vieron. Tampoco entienden por qué las autoridades cremaron el cuerpo sin el consentimiento de su esposo.