[Minghui Net] La Sra. Li Jifeng es una practicante de Falun Dafa en el distrito de Beipei, ciudad de Chongqing. En mayo de 2003 fue arrestada, y en febrero de 2004 la sentenciaron ilegalmente a ocho años de prisión. Ha estado detenida en la prisión para mujeres de Yongchuan durante mucho tiempo, y allí ha sufrido la persecución tanto física como mentalmente. Li Jifeng fue torturada hasta el punto del colapso mental. A continuación se detalla lo que ella ha soportado:

El 28 de mayo de 2003, la policía del departamento de policía del distrito de Beipei arrestó a Li Jifeng y se llevó sus libros de Dafa y otros materiales de aclaración de la verdad. También confiscaron unos 7.000 yuanes en efectivo de su casa y otras pertenencias, incluyendo un ordenador. Hasta la fecha, el departamento de policía no ha devuelto estos objetos. La policía envió a Li Jifeng a clase de lavado de cerebro en la escuela del partido en Beipei. Ésta se negó a darles ninguna información sobre el lugar de producción de materiales de aclaración de la verdad, y sobre otros compañeros practicantes. No cooperó con ellos para nada, así que la policía la colgó y golpeó durante mucho tiempo. Fue brutalmente torturada tanto física como mentalmente.

En agosto de 2003, fue trasladada al centro de rehabilitación de drogodependientes del distrito de Beipei, porque persistía en su creencia y no había sido "transformada". Los malvados guardas del centro incitaban con frecuencia a drogadictos a golpearla, y no le permitían comer.

En noviembre de 2003, Li Jifeng fue trasladada al centro de detención del distrito de Beipei. Los guardas incitaban a otros reclusos a golpearla y no permitían a su familia que la visitara. Su madre, de 80 años, apeló a sus derechos de visita muchas veces. Los perversos guardas rechazaron todas sus peticiones sin explicación. La prolongada persecución de cuerpo y mente provocaron un colapso mental en Li Jifeng durante un período de tiempo. No se le dio tratamiento eficaz, y en su lugar los guardas y los reclusos se reían de ella y la maldecían.

En septiembre de 2004 fue ilegalmente sentenciada a ocho años de prisión. En el tribunal, se opuso firmemente a la persecución y denunció las acciones fuera de la ley de los guardas.

En diciembre de 2004 fue enviada a la prisión para mujeres de la ciudad de Chongqing. Cuando llegó a la prisión, se negó firmemente a vestir el uniforme de recluso, recitar las normas de prisión e informar a los carceleros. Como consecuencia, los guardas incitaron a los criminales a que la golpearan, y le ordenaron quedarse quieta durante un largo período de tiempo.

En los últimos dos años y medio, de ser ilegalmente arrestada a ser detenida en la prisión para mujeres, Li Jifeng ha sido retenida en el equipo de recién llegados. Los guardas intentaron de todo para "transformarla". La torturaron físicamente y mentalmente con el fin de destruir su voluntad y debilitar su correcta creencia en Dafa. Sin embargo, no han conseguido su objetivo en absoluto.

Ahora, los guardas incitan a los reclusos a que la vigilen las veinticuatro horas. Intentan forzarla a escuchar, leer y escribir palabras que difaman a Dafa. Cada día, sufre lavado de cerebro hasta la medianoche, y la obligan a levantarse a las 5 de la mañana. Se encuentra retenida en una celda y no puede salir de ella sin permiso. Debe pedir permiso a los guardas para ir al servicio, lavarse los dientes, comer y lavar los platos. Si no lo hace, la maldicen, golpean y castigan, por ejemplo obligándola a quedarse de pie durante mucho tiempo. Cuando su familia la visitaba, los guardas se sentaban al lado y tomaban notas. No le permiten contar la situación real de la prisión. Si lo hace, la prisión no permitirá a su familia visitarla.

Los guardas de la prisión para mujeres de Chongqing que participan en la persecución de la practicante de Dafa Li Jifeng son: Huang Li, Liao Yanmei, Hou Ying, Wen Hongmei, Sun Zeping, Sun Zebin, Luo Xiaoyan, Chen Jie, Li Xiaojuan, Xu Yonghong, Zhou Jingyi .

Fecha del artículo original: 4/6/2007
Versión en inglés: http://www.clearwisdom.net/emh/articles/2007/6/4/86431.html