(Minghui.org) Un tribunal independiente ha concluido unánimemente que la sustracción forzada de órganos de prisioneros de conciencia ha tenido lugar en China a una escala sustancial.

El 10 de diciembre de 2018 se dictó en Londres la sentencia provisional del Tribunal Independiente para Investigar la Sustracción Forzada de Órganos de los Prisioneros de Conciencia en China (el Tribunal de China), tras tres días de audiencias públicas en las que testigos, peritos médicos e investigadores presentaron pruebas.

El Tribunal de China es una coalición de abogados, académicos, especialistas en ética, profesionales médicos, investigadores y defensores de los derechos humanos dedicados a poner fin a la sustracción forzada de órganos en China. Está presidido por Sir Geoffrey Nice, QC (Consejero de la Reina, por sus siglas en inglés), quien dirigió el procesamiento de Slobodan Milošević en el Tribunal Internacional para la ex Yugoslavia.

El tribunal busca establecer si se han cometido delitos penales por parte del estado o de organizaciones avaladas por el estado en China, y qué individuos pueden haber participado en la sustracción forzada de órganos. En la primavera de 2019 está prevista una sentencia definitiva, y aunque no tendrá autoridad legal, servirá como un registro basado en pruebas que puede ejercer presión sobre las organizaciones internacionales y sensibilizar a la opinión pública.

Sir Geoffrey dijo: "El oxígeno de la publicidad puede permitir que el oxígeno real de la vida continúe para aquellos que de otro modo podrían morir".

Annie Yang, practicante de Falun Gong, da testimonio en el Tribunal el 8 de diciembre.

El abogado Hamid Sabi y su equipo trabajan en la audiencia del Tribunal.

La sentencia se dictaminó tras escuchar las declaraciones de 30 testigos, entre ellos refugiados chinos que huyeron de la persecución tras haber sido detenidos en China. Una docena de practicantes de Falun Gong dieron su testimonio en las audiencias, detallando la tortura que sufrieron en China, incluyendo alimentación forzada, inanición, electrocución y golpizas.

"Nosotros, los miembros del Tribunal, estamos seguros, por unanimidad, más allá de toda duda razonable, de que en China la sustracción forzada de órganos a prisioneros de conciencia se ha practicado durante un período de tiempo considerable, con la participación de un número muy importante de víctimas.... por parte de organizaciones o individuos organizados o avalados por el Estado", dijo Sir Geoffrey.

David Matas, investigador independiente, declara ante el Tribunal.

David Matas, investigador independiente de la sustracción forzada de órganos en China, declaró al Tribunal que ha encontrado que el número total de cirugías de trasplante que se lleva a cabo en China excede con creces el volumen de órganos de los donantes voluntarios y prisioneros condenados a muerte en China.

Liu Yumei, practicante de Falun Gong (Falun Dafa), que ahora vive en Finlandia, dio su testimonio a través de una videollamada. Recordó recuerdos dolorosos de la tortura, como haber estado encadenada al suelo durante más de diez horas, haber sido electrocutada y haber sido alimentada a la fuerza durante 58 días. También explicó cómo fue acosada sexualmente por delincuentes en la prisión, así como por la policía.

La practicante Liu Yumei testifica a través de una videollamada.

Liu Yumei dijo en su testimonio: "Tuve controles de salud... pero se dieron cuenta de que estaba al borde de la muerte".

El Dr. Jacob Lavee, un experto israelí en trasplantes de órganos, relató a los miembros del tribunal a través de una videollamada cómo se enteró de la sustracción forzada de órganos, cuando uno de sus pacientes pudo encontrar un órgano compatible en China casi inmediatamente. Los tiempos de espera en países con programas normales de donación de órganos toman meses o años para que un órgano compatible esté disponible.

Edward McMillan-Scott, expresidente del Parlamento de la Unión Europea, también habló ante el Tribunal a través de una videollamada. Describió la reunión con Cao Dong y Niu Jinping, practicantes de Falun Gong, en Beijing en 2016, de quienes obtuvo información de primera mano sobre la persecución a Falun Gong.

Annie Yang, practicante de Falun Gong (de izquierda a derecha), Daiying, y Wang Zhiyuan, presidente de la Organización Mundial para Investigar la Persecución a Falun Gong en el Tribunal.

Los planes del Tribunal de China para investigar la sustracción forzada de órganos sancionada por el estado en China fueron anunciados en una sesión informativa en el Parlamento del Reino Unido el 16 de octubre.

"El propósito de este [Tribunal] es dar a conocer al público lo que ha sucedido con las víctimas", dijo Hamid Sabi, asesor jurídico del Tribunal. "En este caso en particular, lo terrible que es para ellos estar expuestos a este tipo de tortura y eventualmente a la sustracción de sus órganos de la manera más horrible".