(Minghui.org) Más de 202.000 practicantes de Falun Dafa y sus familiares han emitido demandas en contra del ex dictador chino Jiang Zemin desde mayo del año 2015, por sus crímenes al perseguir a Falun Dafa. Estas demandas han recibido un firme apoyo de gente en toda China. Para el 23 de noviembre del año 2015, tan sólo en la ciudad de Changsha, 2.938 personas han firmado peticiones apoyando demandas en contra de Jiang.

En muchas ciudades en todo el país, ciudadanos chinos han sumado con coraje sus firmas y huellas dactilares en peticiones para registrar su apoyo para llevar a Jiang ante la justicia. Abajo se encuentran ejemplos de peticiones de Changsha, Guangzhou, Jilin, Jingzhou, Tangshan y la ciudad de Qinhuangdao.

Firmas de la ciudad de Changsha, provincia de Hunan.

155 firmas de apoyo de la ciudad de Jilin, provincia de Jilin.

870 firmas del distrito de Fengrun, ciudad de Tangshan, provincia de Hebei.

Recibos y cartas de 87 personas que reportaron los crímenes de Jiang en la ciudad de Guangzhou, provincia de Guangdong.

362 firmas de la ciudad de Jingzhou, provincia de Hubei.

250 firmas de la ciudad de Qinhuangdao, provincia de Hebei.

Trasfondo

En el año 1999, Jiang Zemin el entonces jefe del partido comunista chino (PCCh), pasó por encima de otros miembros del politburó e inició la violenta represión a Falun Gong.

La persecución ha matado a incontables practicantes de Falun Gong durante los últimos 16 años. Muchos han sido asesinados por sus órganos. Otros han sido puestos en prisión y torturados por sus creencias. Jiang Zemin es directamente responsable por el inicio y la  continuación de esta persecución brutal.

Bajo las órdenes de Jiang, el partido comunista chino estableció una fuerza de seguridad extra legal, la oficina 610, el 10 de junio de 1999. La organización tiene autoridad por encima del sistema policial y judicial. La oficina 610 lleva a cabo la directiva de Jiang de erradicar a Falun Gong: arruinar sus reputaciones, eliminar sus recursos financieros y destruirles físicamente.

Jiang dejó de ser jefe del PCCh en el año 2002, pero ha ejercido mucho poder desde las sombras a través de una red de oficiales que estableció.

La ley china permite ahora a los ciudadanos demandar en casos de crímenes, y muchos practicantes están ejerciendo ese derecho para demandar al ex dictador.