(Minghui.org) Llevo 28 años practicando Falun Dafa y quiero contarle a Shifu mis experiencias de cultivación.
Mis enfermedades desaparecieron después de que empecé a practicar
En 1998, me enteré de que cada noche se proyectaban los videos de las conferencias de Falun Dafa en el cine local. Fui al cine y vi el ciclo de conferencias de nueve días; al terminar, estaba convencida de que Falun Dafa era una práctica muy recta. Enseña a las personas a ser buenas siguiendo los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia, y a no devolver los golpes ni los insultos. Nunca había visto una práctica tan buena. Fue entonces cuando comencé a cultivarme.
Antes de eso, sufría problemas estomacales, una hernia discal y una enfermedad reumática, además de tener dificultades para dormir. A veces, no podía levantarme de la cama sin ayuda. Desarrollé artritis reumatoide tras el nacimiento de mi hijo; mis dedos se deformaron y el contacto con el agua fría me causaba dolor. Para curarme, tomé mucha medicina herbal china y recibí fisioterapia, pero nada funcionaba. El sufrimiento era indescriptible. Por aquel entonces, yo tenía poco más de veinte años y todo me preocupaba.
Al estudiar el Fa, aprendí a cultivarme siguiendo los requisitos de Dafa: mirar hacia mi interior y no guardar resentimiento. Me volví una persona bondadosa y dejé de tomar en cuenta las faltas de los demás. Aunque mi suegro me insultaba, dejé de guardar rencor y lo trataba bien, como si nunca hubiera pasado nada.
Cuando le preguntaron a mi suegra cómo los trataba yo, ella respondió con una sonrisa: "Ella es muy buena con nosotros". Falun Dafa me transformó; de otro modo, me habría resultado imposible tratarlos con amabilidad. Al poco tiempo, todas mis dolencias desaparecieron sin que siquiera me diera cuenta.
Apelamos por Dafa, inquebrantables ante la persecución
El 20 de julio de 1999, el régimen de Jiang Zemin inició una persecución a nivel nacional contra Falun Dafa. Se escenificó una autoinmolación en la plaza de Tiananmen para difamar a Falun Dafa e incitar a la gente a odiar a sus practicantes, a Falun Dafa y al Maestro Li, su fundador. El objetivo era animar a las personas a cometer crímenes imperdonables contra Dafa.
Muchos practicantes fueron a Beijing para apelar por Dafa. Acudieron a la plaza de Tiananmén para decir al público que Falun Dafa es recto, que Shifu es inocente y que la "autoinmolación" fue un montaje, aun a riesgo de ser golpeados, arrestados, recluidos en campos de trabajos forzados y/o condenados a prisión.
En diciembre de 2000, la practicante Amei y yo decidimos ir a Bijing para apelar por Dafa. Dado que los pasajeros de tren estaban bajo estricta vigilancia, decidimos viajar en autobús. Ya casi había oscurecido cuando llegamos a Beijing. Buscamos un lugar donde pasar la noche y finalmente nos acomodamos en una gran zanja. Era pleno invierno y hacía mucho frío, pero no sentíamos el frío y nuestras manos y pies no sufrieron congelación. Sabíamos que Shifu nos protegía.
A la mañana siguiente, tuvimos que preguntar cómo llegar a la plaza de Tiananmén. Tan pronto como llegamos, un agente de policía vestido de civil atrapó a Amei. Yo grité: "Falun Dafa es bueno" y también fui metida a la fuerza en un vehículo policial. Más tarde, Amei fue enviada a nuestro centro de detención local, mientras que a mí me enviaron a un centro de lavado de cerebro.
En las sesiones de lavado de cerebro, los guardias nos torturaban para intentar obligarnos a abandonar Falun Dafa. Durante el invierno, se negaban a proporcionar calefacción, dejándonos pasar frío deliberadamente. No nos daban suficiente comida, por lo que siempre pasábamos hambre. Nos obligaban a ver vídeos que difamaban a Falun Dafa y soportábamos constantes insultos y palizas. Nos obligaban a participar en ejercicios de estilo militar. En invierno, teníamos que permanecer de pie sobre la nieve. A algunos los arrastraban a habitaciones pequeñas o zonas apartadas y los golpeaban hasta dejarlos al borde de la muerte, mientras que a otros los quemaban con palas de hierro al rojo vivo. A muchos los ataban con cuerdas tan fuertemente que sus brazos quedaban casi incapacitados.
Una vez, los guardias escribieron consignas difamatorias contra Falun Dafa en la pared, así que nosotros las borramos. Para castigarme, un guardia me aplicó descargas con una porra eléctrica. La descarga producía un chasquido y chispas azules, pero en mi muslo solo aparecieron unos pocos puntos rojos. Al ver que la descarga no surtía efecto, me dejó en paz. Supe que Shifu me había protegido una vez más y había sufrido por mí. ¡Gracias Shifu!
Más tarde, cuando iniciamos una huelga de hambre para protestar contra la persecución, los guardias nos alimentaban a la fuerza. La inserción de la sonda de alimentación en el estómago causaba un dolor extremo, pero yo persistí en la huelga de hambre. Algunos practicantes decían: "Siguen deteniendo a practicantes. Quizás a ti te dejen libre".
Yo me decía a mí misma: "Shifu permitirá que regrese a casa una vez que mi xinxing alcance los requisitos". Pasaron muchos días y los responsables del centro de lavado de cerebro, temiendo que yo muriera, llamaron a mi familia para que viniera a buscarme. Estoy muy agradecida por la protección de Shifu.
Aclarar la verdad sobre Dafa después de comprender los principios del Fa
Al estudiar las enseñanzas, comprendo que las personas vinieron a este mundo por este Fa. Tras soportar vida tras vida de reencarnación, esperaban únicamente este Fa. Sin embargo, el régimen de Jiang Zemin fabricó la farsa de la autoinmolación en la plaza de Tiananmen para difamar a Falun Dafa. Las personas que han sido engañadas odian a Dafa, a Shifu y a los practicantes de Dafa, lo que significa que no tienen futuro. Necesito decirles la verdad sobre Dafa y salvarlas, tal como Shifu nos ha pedido que hagamos.
Al principio, no sabía cómo acercarme a la gente. Dediqué más tiempo a estudiar el Fa y a leer los artículos de intercambio de experiencias de otros practicantes, y finalmente logré hablar con las personas. Al comienzo, solo hablaba con mujeres, especialmente con mujeres de mi edad, porque temía que los hombres jóvenes me denunciaran a la policía.
Shifu dijo:
“Las viejas fuerzas no se atreven a oponerse a nuestro esclarecimiento de la verdad o a que salvemos a seres conscientes. La clave es no dejarles que se aprovechen de las brechas en su estado mental cuando hacen cosas”. (Exponiendo el Fa en el Fahui de Boston 2002, Colección de Enseñanzas del Fa, Vol. II).
Tras comprender este Fa, comencé a acercarme a todas las personas que veía y a contarles la verdad sobre Dafa, incluso si eran hombres jóvenes de unos veinte años o tenían un aspecto adusto.
Cuando encontraba dificultades, buscaba la ayuda de Shifu. Un día, hablé con un hombre de unos setenta años. Le pregunté: «¿Ha oído hablar de renunciar al Partido Comunista Chino (PCCh)?». Me dijo que había oído hablar de ello, pero que no lo había hecho. A través de nuestra conversación, supe que se había unido a los Jóvenes Pioneros, a la Liga de la Juventud y al Partido. Le dije: «Le ayudaré a renunciar al PCCh y a sus organizaciones afiliadas con el seudónimo Jiankang (buena salud)». Le gustó el nombre y dijo: «No hay nada más importante que la buena salud».
Luego me preguntó mi edad. Dejé que adivinara, y dijo que parecía tener unos cuarenta años. Le dije: «Ya tengo sesenta años». Él se mostró muy sorprendido. Le conté que había padecido muchas dolencias, pero que Dafa me ayudó a recuperar la salud. Le animé a renunciar al PCCh para gozar de buena salud. Él respondió: "No necesito renunciar. Ya no pago las cuotas de afiliación del PCCh".
No me rendí y le dije: "Cuando te uniste al PCCh, juraste entregar tu vida a él. El PCCh ha cometido muchas maldades. Cuando el Cielo lo elimine, te verás implicado por ser miembro. Renunciar garantizará tu seguridad". Él seguía dudando, así que pedí ayuda a Shifu. Entonces dije en voz alta: "Solo renunciando al PCCh podrás estar a salvo. Recitar sinceramente 'Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno' te ayudará. A tu edad, seguramente sabes que la sinceridad da resultados".
Finalmente, accedió a renunciar al PCCh y de sus organizaciones afiliadas. Su vida quedó a salvo. Agradezco sinceramente a Shifu por haberme fortalecido.
Al mirar atrás en mi camino de cultivación, sé que todavía me falta mucho para recuperar terreno. En comparación con los practicantes diligentes, estoy muy rezagada. En el futuro, me esforzaré más por realizar las tres cosas, hacerlas bien, ponerme al día con el proceso de Rectificación del Fa y seguir a Shifu para regresar a mi hogar celestial.
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