(Minghui.org) La Sexta Conferencia de Intercambio de Experiencias de Falun Dafa en India se celebró en Bengaluru el 18 de agosto de 2026. Dieciséis practicantes reflexionaron sobre cómo afrontaron los altibajos de la vida guiados por las enseñanzas de Shifu y los valores fundamentales de Verdad-Benevolencia-Tolerancia.

Dado a que las presentaciones estaban en diferentes idiomas, se proporcionaron traducciones al hindi y al inglés. Los practicantes que organizaron la conferencia expresaron su agradecimiento por la oportunidad de colaborar. Se comprometen a practicar con diligencia y a fortalecer sus pensamientos rectos.

Los practicantes celebraron la Sexta Conferencia de Intercambio de Experiencias de Falun Dafa en Bengaluru el 18 de agosto de 2026. (Minghui.org)

Educar a los niños con amabilidad

Aruna Petkar, de Nagpur, comenzó a practicar Falun Dafa en 2015. Durante mucho tiempo había lidiado con un apego excesivo a sus hijos, exigiendo que la obedecieran y siguieran sus deseos, y sintiéndose enfadada si su familia no estaba de acuerdo con ella. Solía creer que siempre tenía la razón, y cuando surgían conflictos, no lograba calmarse. Lloraba y revivía el incidente en su mente durante días.

La lectura de las palabras de Shifu en Zhuan Falun y el Capítulo Tercero de Falun Gong la ayudó a comprender que las dificultades eran pruebas de su xinxing , y que algunas adversidades podían ser más intensas para poner a prueba su carácter. Esa comprensión cambió su manera de entender esos momentos dolorosos.

Al mirar hacia su interior, descubrió numerosos apegos como el egoísmo, sentimentalismo, miedo, preocupación, excitación, pereza, competitividad, ostentación y la búsqueda de prestigio. En lugar de culpar a los demás de cada problema, empezó a ver los conflictos como oportunidades para mejorar. Cuando surgían desacuerdos o discusiones, su primera reacción era examinarse a sí misma para identificar qué apego debía eliminar.

Cómo mantener una actitud positiva al coordinar un viaje en grupo a Taiwán

Chitra Devnani vive en Bengaluru. En enero, organizó un viaje en grupo a Taiwán para ver Shen Yun. La coordinación de visados y reservas requirió comunicación constante con los viajeros y la agencia de viajes. El consulado le solicitó repetidamente documentación adicional, y los mensajes seguían llegando a altas horas de la noche, cuando ya estaba agotada.

Durante el viaje, algunos participantes se quejaron de la comida taiwanesa y pidieron costosos platos indios, mientras que otros querían visitar lugares fuera del itinerario previsto. Ella se sintió sorprendida y molesta.

Sin embargo, se sintió inspirada por algunos practicantes de su entorno, quienes, según ella, servían de modelo sobre cómo debe responder un practicante de Falun Dafa: mantener la calma, conservar pensamientos positivos y actuar con humildad.

Cuando ella dejó de lado sus emociones y se centró en mantener la calma, las situaciones comenzaron a resolverse por sí solas. El agente de viajes, que había oído hablar de Shen Yun y decidió unirse al grupo, ayudó a solucionar el problema de la comida y, al final, todos quedaron satisfechos. Al cuarto día, asistieron a la función de Shen Yun y presenciaron un cambio notable en la actitud de todos. Muchos apreciaron sus esfuerzos por organizar el viaje, y algunos describieron su experiencia como milagrosa.

Dejando de lado el ego durante una disputa legal

Madhumita Sarkar, residente de Calcuta, explicó que el año anterior se enfrentó a una estresante disputa por una propiedad con un pariente agresivo de su familia, lo que la dejó agotada mental y emocionalmente.

Al reflexionar sobre la situación, se dio cuenta de que tenía un profundo apego al dinero, a las posesiones y a la opinión de los demás. Decidió soltar esas ataduras y practicar la atención plena, permitiendo que las cosas fluyeran con naturalidad.

Dijo que antes de reunirse con la parte contraria y su abogado, pidió la bendición de Shifu. Una profunda serenidad la invadió, y permaneció callada e impasible mientras los demás gritaban. Cuando otros perdieron la calma, revelaron inadvertidamente sus verdaderas intenciones. La reunión terminó a su favor, y después, simplemente agradeció a su abogado y le pidió que se mantuviera fiel a la verdad.

Unas noches después, tuvo un sueño muy vívido. En él, vio un antiguo pergamino real que decía: «Esta no es tu residencia permanente. ¿Por qué pierdes el tiempo aquí? Te estamos esperando. ¡Date prisa!».

El sueño le recordó que el dinero, la fama y las posesiones eran temporales, y que, como practicante, no podía arriesgarse a perder virtudes preciosas por tales ilusiones. Comprendió que esto era un recordatorio de lo que realmente importaba en la vida. Sarkar dijo que sentía que su camino de práctica espiritual apenas había comenzado y que planeaba ser más diligente en su cultivación.

Reconociendo y resolviendo el trauma

Padma Purohit, de Karwar, contó que mientras meditaba, su mente viajó a su infancia. Sabía que sus padres querían un hijo y les molestaba que fuera mujer. Explicó que este rechazo inicial quedó profundamente arraigado en ella y, con el paso de los años, se transformó en resentimiento, ira y, finalmente, arrogancia, sentimientos que luego descargó sobre sus propios hijos.

Relató que, tras esta revelación, rompió a llorar repentinamente y, de forma natural y sin esfuerzo, comenzó a pedir perdón a todos en su vida, perdonando también a quienes la habían lastimado. Después sintió una profunda paz interior, como si se hubiera liberado de la ira, la arrogancia y el resentimiento.

Padma también reconoció un apego arraigado: el deseo de ser querida, respetada y aceptada. En el momento en que lo comprendió, sintió que una pesada carga que había llevado durante años había desaparecido y que su corazón se sentía increíblemente ligero. Concluyó diciendo que hoy se sentía más tranquila, serena y feliz que nunca.

Crecer y dejarse llevar por la corriente

Riddhi, de Nagpur, contó que conocía Falun Dafa porque su madre lo practicaba. Aunque al principio se mostró reacia, sentía curiosidad y en 2021, tras graduarse de la universidad, comenzó a leer Zhuan Falun. Dijo que al principio no fue muy constante y solo leía las enseñanzas cuando le convenía, y que solo hacía los ejercicios ocasionalmente; no comprendía realmente la profundidad de Falun Dafa.

Cuando esperaba un ascenso tras dos años de buen desempeño laboral, se sintió devastada al ver que sus amigos habían sido ascendidos mientras ella no. Consideró impugnar la decisión, pero recordó las enseñanzas de Shifu sobre desprenderse de los apegos. Mantuvo la mente serena.

Ella relató que, pocas semanas después, la empresa la envió a Bombay en una misión con viáticos, lo cual resultó ser más valioso que el ascenso. Allí conoció a otros practicantes, se unió a sus actividades grupales y su práctica de cultivación mejoró.

Más tarde, una colega le comentó que un error administrativo había provocado que su ascenso pasara desapercibido, y que ya se había corregido. Reflexionando sobre esto, dijo que comprendía por qué Shifu enseña a los practicantes a seguir el curso natural de las cosas y a mantener pensamientos rectos. Las tribulaciones pueden parecer insoportables y las situaciones injustas, pero cuando logramos mantener la calma y eliminar nuestros apegos, la situación suele resolverse y se convierte en una oportunidad para mejorar.

Cultivación espiritual

Shradha Saboo, de Bengaluru, contó que ha practicado Falun Dafa durante nueve años y reflexionó sobre su apego a la salud y el bienestar físico. Dijo que era una entusiasta del ejercicio físico, con posturas de yoga disciplinadas y dietas estrictas, y que los demás la admiraban. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, se le caía el pelo y tenía lipomas y menstruaciones dolorosas, lo que la llevó a investigar a fondo el cuerpo humano. Relató que, después de leer El Estudio de China (The China Study) y conocer Falun Dafa en 2018, inicialmente buscó usar la práctica para curarse de sus dolencias. Con el tiempo, sin embargo, se dio cuenta de que Falun Dafa no funcionaba como ella pensaba. Incluso cuando aumentó de peso durante la pandemia, comprendió que el verdadero valor de Falun Dafa no reside en técnicas externas, sino en la cultivación personal y en convertirse en una mejor persona.

Dijo que leer repetidamente Zhuan Falun la ayudó a comprender las enseñanzas de Shifu sobre la mente y la materia, y la importancia de mirar hacia adentro. Citó pasajes que explican que la cultivación requiere mejorar la virtud en lugar de centrarse únicamente en los movimientos de los ejercicios. Dijo que incluso pequeñas observaciones, como notar cómo se paraba sobre el borde exterior de los pies mientras cocinaba, la llevaron a reflexionar sobre la armonía del tiempo y el espacio y la necesidad de usar la conciencia principal durante la cultivación. Concluyó que si un practicante se basa solo en la meditación y los ejercicios sin mejorar su xinxing, corre el riesgo de desviarse en la cultivación espiritual y no cosechará los beneficios correspondientes. Saboo enfatizó que solo al desprenderse de los apegos y mejorar su xinxing podía alcanzar claridad y progresar en su práctica.